Energía
AAP: Tras crisis del gas, hace falta una política y un plan para diversificar fuentes de energía
Una de las crisis energéticas más severas de los últimos años -originada por la interrupción del sistema de transporte de gas- evidenció la alta dependencia del Perú de los combustibles fósiles y la fragilidad de su sistema energético, según un análisis de la Asociación Automotriz del Perú.
Dependencia estructural y efectos en cadena
La paralización del suministro de gas natural por cerca de dos semanas no solo detuvo el abastecimiento energético, sino también la producción nacional de GLP, que cubre alrededor del 70% del mercado. Este escenario puso en evidencia la fuerte dependencia del país del gas natural, el petróleo y sus derivados, agravada además por el alza internacional de precios debido a tensiones geopolíticas.
El impacto fue directo: incremento en el costo de vida, alza en combustibles y presión sobre sectores clave como transporte, industria y consumo doméstico.
Falta de planificación energética
El expresidente de la Asociación Peruana de Energías Renovables, Brendan Oviedo, advirtió que el país carece de una política energética actualizada y de un plan integral.
“Lo que necesitamos es asegurar el suministro de energía y esto se logra diversificando las fuentes”, señaló, destacando la necesidad de combinar hidroenergía, renovables y generación térmica para reducir riesgos.
En la misma línea, el exviceministro de Energía, Pedro Gamio, subrayó que el desarrollo de energías renovables sigue rezagado por falta de decisión política, pese al alto potencial del país en energía solar, eólica e hidráulica.
Electromovilidad: oportunidad aún rezagada
Desde el sector transporte, Ellioth Tarazona explicó que la transición hacia energías limpias enfrenta barreras regulatorias y de infraestructura.
Actualmente, el Perú cuenta con apenas entre 10 y 12 estaciones de carga rápida y solo 8 buses eléctricos, muy por detrás de países como Chile o Colombia.
“La falta de un marco normativo claro y de incentivos frena la inversión privada”, indicó.
Entre las propuestas destacan incentivos tributarios, exoneración del IGV a vehículos eléctricos y políticas que promuevan el transporte público eléctrico.
Vulnerabilidad económica y energética
El economista Armando Mendoza advirtió que el crecimiento económico del país es frágil debido a su alta dependencia de combustibles fósiles. Perú consume alrededor de 300 mil barriles diarios de petróleo, pero solo produce entre 30 mil y 40 mil, lo que obliga a depender de importaciones.
Además, cuestionó la falta de masificación del gas natural y la ausencia de infraestructura clave, como un segundo gasoducto en el sur, lo que limita el acceso equitativo a este recurso.
Diversificación como eje de la seguridad energética
Los especialistas coinciden en que la crisis debe ser un punto de inflexión para replantear la política energética del país. Entre las medidas urgentes destacan: diversificar la matriz energética, impulsar energías renovables, fortalecer la infraestructura y promover la electromovilidad.
Sin estos cambios estructurales, advierten, el Perú seguirá expuesto a crisis externas e internas que impactan directamente en la economía y en el bienestar de la población.