Transporte
ATU retiró de circulación 181 vehículos informales mediante chatarreo obligatorio en lo que va del 2026
La Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) reforzó su lucha contra el transporte informal con un nuevo proceso de chatarreo obligatorio, mediante el cual fueron destruidas unidades que prestaban servicio de manera ilegal y acumulaban cuantiosas multas. Entre enero y julio de 2026, la entidad ha retirado definitivamente de circulación 181 vehículos, evitando que vuelvan a operar de forma irregular.
Entre las unidades destruidas figura la coaster de placa Y1O-714, con 39 años de antigüedad, intervenida el pasado 8 de abril en la cuadra 9 de la avenida Alfonso Ugarte cuando cubría una ruta informal entre Ancón y el Cercado de Lima. El vehículo, conocido como uno de los llamados «anconeros», registraba 23 infracciones que sumaban más de S/187 000 en multas.
Asimismo, la ATU dispuso el chatarreo de la coaster de placa W2I-767, intervenida el 25 de marzo en la avenida Próceres de la Independencia, en San Juan de Lurigancho. La unidad, con 37 años de servicio, acumulaba 24 multas por un monto superior a S/176 000.
Otro de los vehículos destruidos fue la combi de placa Z3H-084, intervenida el 13 de marzo en Santiago de Surco. Con 37 años de antigüedad, registraba 33 multas que ascendían a S/324 500. Además, el conductor no contaba con licencia de conducir y realizaba recorridos informales entre San Juan de Miraflores, Villa María del Triunfo y Surco.
Con este nuevo operativo, la ATU superó los 800 vehículos chatarreados desde el inicio de sus operaciones, como parte de su estrategia para retirar de manera permanente unidades informales que representan un riesgo para la seguridad de pasajeros y conductores.
La entidad explicó que el proceso de chatarreo se desarrolla conforme a la normativa vigente. Para ello, identifica los vehículos internados en depósitos con más de 15 años de antigüedad, verifica que no hayan sido reclamados dentro de los plazos establecidos y realiza el saneamiento legal, registral, judicial y policial correspondiente.
Tras ser declaradas en abandono, las unidades son destruidas y se emite el respectivo Certificado de Destrucción Vehicular, documento que garantiza que estos vehículos no volverán a circular.
La ATU reiteró que el chatarreo obligatorio es una medida fundamental para fortalecer la fiscalización del transporte urbano, retirar vehículos inseguros de las vías y combatir la informalidad, contribuyendo así a mejorar la seguridad y el orden en el servicio de transporte público.