Transporte
Corredor Norte-Sur de Trujillo prevé operar desde 2030 y será pieza central del nuevo sistema de transporte
El proyecto del Corredor Vial Norte-Sur de Trujillo tiene como meta comenzar a funcionar durante el primer trimestre de 2030 y convertirse en uno de los principales componentes del futuro Sistema Integrado de Transporte (SIT) de la ciudad.
Víctor Del Carpio, gerente general de Transportes Metropolitanos de Trujillo (TMT), señaló que esta fecha forma parte de la hoja de ruta que vienen coordinando la Municipalidad Provincial de Trujillo, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), Promovilidad y la Unidad Ejecutora 015.
Actualmente, la iniciativa se encuentra en la etapa de elaboración del expediente técnico. De acuerdo con lo informado en la última sesión del Comité de Gestión, realizada en agosto y encabezada por Promovilidad, una adenda firmada entre la UE 015 y la empresa consultora responsable del estudio definitivo fijó marzo de 2027 como plazo para culminar este documento.
Con el expediente terminado, la ejecución de las obras se proyecta entre finales de 2027 y finales de 2029. El proyecto incluye la construcción de patios y terminales, el corredor troncal con sus estaciones, las rutas alimentadoras del norte y sur, sus respectivos paraderos y los sistemas tecnológicos.
La infraestructura tendrá una extensión aproximada de 11.18 kilómetros e incluirá los terminales Norte y Sur, estaciones, rutas alimentadoras y sistemas tecnológicos. El perfil inicial considera alrededor de 60 buses articulados de 18 metros para el tramo troncal y unos 40 buses de nueve metros para las rutas alimentadoras.
No obstante, estas cantidades todavía podrían modificarse, debido a que el expediente técnico deberá incorporar un nuevo estudio de demanda que permita establecer las necesidades reales de flota.
El costo del proyecto podría aumentar
Cuando fue declarado viable en 2022, el Corredor Norte-Sur tenía un presupuesto estimado de aproximadamente S/600 millones, calculado a nivel de perfil. Sin embargo, este monto todavía no puede considerarse definitivo.
Del Carpio explicó que el paso del tiempo y la actualización de los estudios podrían generar variaciones en el costo. El presupuesto final será conocido una vez concluido el expediente técnico, momento en que también se determinará si será necesario incorporar recursos adicionales.
El esquema de financiamiento contempla créditos del Estado peruano con el banco alemán KfW y CAF, recursos de contrapartida nacional y un componente bajo la modalidad de Asociación Público-Privada (APP), principalmente para la operación y adquisición del material rodante.
La estructura financiera prevista considera un préstamo de 55.5 millones de euros de KfW, otro de US$49 millones de CAF, una contrapartida estatal cercana a S/70 millones y un componente APP estimado en aproximadamente S/150 millones.
Sin embargo, esta distribución podría ser revisada cuando finalice el expediente técnico. El proyecto cuenta además con una declaratoria de necesidad pública e interés nacional, condición que permitiría gestionar financiamiento adicional si el costo definitivo supera las previsiones iniciales.
Disponibilidad de terrenos y solución de interferencias
Uno de los aspectos que TMT considera encaminados es la disponibilidad de terrenos necesarios para construir los patios y terminales.
Según Del Carpio, varios predios que anteriormente estaban bajo propiedad del Gobierno Regional de La Libertad fueron transferidos a la Municipalidad Provincial de Trujillo, permitiendo avanzar con este componente del proyecto.
Asimismo, se han previsto recursos para afrontar procesos de expropiación y solucionar posibles interferencias con infraestructura existente.
La Unidad Ejecutora 015 viene coordinando con empresas como Sedalib e Hidrandina, además de compañías de telecomunicaciones, para identificar y resolver anticipadamente cualquier interferencia que pueda afectar la construcción.
Para coordinar estos trabajos se conformó un Comité de Gestión del proyecto, que ya ha realizado 14 reuniones presenciales. En este espacio participan representantes del MTC, Promovilidad, la Municipalidad Provincial de Trujillo, TMT, el Gobierno Regional de La Libertad y las entidades financieras involucradas.
El objetivo es resolver los principales obstáculos antes de que comiencen las obras.
Norte-Sur será uno de los pilares del nuevo SIT
El corredor no ha sido planteado como una obra independiente. Su principal importancia radica en que será uno de los ejes estructurantes del futuro Sistema Integrado de Transporte de Trujillo.
TMT y Promovilidad trabajan sobre una hoja de ruta y un Plan de Implementación del SITT que contempla al Norte-Sur como un corredor de transporte público masivo, con infraestructura segregada para permitir el desplazamiento rápido de buses de alta capacidad.
La propuesta contempla reorganizar el actual sistema y reducir las 81 rutas existentes a 37. De estas, seis serían rutas estructurantes y 31 tendrían carácter complementario.
El Corredor Norte-Sur correspondería a la tercera ruta estructurante.
La transformación implicará revisar las rutas que actualmente utilizan el eje por donde se proyecta construir el corredor. Algunas podrían ser modificadas o reorganizadas. En ese proceso, los actuales operadores de transporte tendrían participación en la transición hacia el nuevo modelo.
La operación del corredor podría desarrollarse mediante una concesión. Asimismo, todavía no está definida de manera definitiva la tecnología de los buses. El diseño inicial considera unidades a gas natural, aunque durante la elaboración del expediente técnico también se evalúa la posibilidad de implementar una flota mixta con buses eléctricos.
Hacia un sistema de pago electrónico integrado
Otro de los componentes que TMT viene desarrollando es el sistema de recaudo.
La entidad impulsa actualmente un piloto de pago electrónico en 40 buses de una empresa local, mediante una plataforma que permite realizar pagos con tarjetas bancarias y billeteras digitales.
La experiencia busca servir como base para implementar posteriormente un sistema de recaudo electrónico único e interoperable para todo el SIT de Trujillo.
Del Carpio también consideró fundamental que la próxima administración municipal dé continuidad al proceso para evitar retrasos o reinicios.
El desafío, explicó, no se limita a ejecutar el Corredor Norte-Sur. También comprende la puesta en marcha del SIT, el desarrollo de una red metropolitana de ciclovías, la promoción del transporte no motorizado y la construcción de nuevos terminales terrestres.
El proyecto arrastra una historia de varios años. De acuerdo con TMT, sus antecedentes se remontan a estudios de transporte realizados entre 2007 y 2008 y ha pasado por distintas administraciones municipales. Por ello, uno de los principales objetivos es evitar que los cambios de gobierno vuelvan a paralizar o reiniciar el proceso.
Además, TMT recibe asistencia técnica de CAF para fortalecer sus capacidades institucionales y prepararse para asumir, cuando corresponda, la administración del corredor y la implementación del nuevo sistema de transporte.
Posible tren urbano plantea una nueva alternativa
Mientras avanza el proyecto de buses, el Gobierno central también ha planteado la posibilidad de desarrollar proyectos ferroviarios urbanos en Trujillo.
Sin embargo, Del Carpio precisó que TMT aún no cuenta con estudios específicos que permitan determinar la viabilidad de un metro o tren urbano en la ciudad.
Antes de definir una alternativa será necesario desarrollar estudios que determinen qué tecnología resulta más adecuada para las necesidades de Trujillo. Entre las opciones podrían evaluarse un tranvía, un tren ligero u otra modalidad ferroviaria.
La ciudad contempla seis corredores estructurantes dentro de su planificación de transporte, por lo que también deberá establecerse cuál de estos podría incorporar eventualmente una solución ferroviaria.
Por ahora, el Corredor Norte-Sur mantiene la prioridad como uno de los primeros componentes estructurantes del nuevo SIT. La posibilidad de implementar un sistema ferroviario corresponde a una perspectiva de más largo plazo.
Para TMT, el hecho de que el transporte urbano vuelva a ocupar un lugar importante en la agenda nacional representa una oportunidad. Sin embargo, el reto será convertir los anuncios en proyectos concretos y garantizar la continuidad de las iniciativas más allá de los cambios de gestión municipal.
TMT plantea fortalecer el marco regulatorio de los SIT
La implementación del nuevo sistema también requiere cambios en el marco institucional y normativo.
TMT ha solicitado al MTC la aprobación y publicación de un decreto supremo que incorpore un capítulo específico sobre los Sistemas Integrados de Transporte en el Reglamento Nacional de Administración de Transportes (RNAT), en aplicación del Decreto Legislativo 1707, publicado en enero de este año.
La entidad también propone incorporar la figura del Ente Técnico Gestor en la Ley General del Transporte y Tránsito Terrestre.
La iniciativa busca que estos organismos tengan reconocimiento legal como responsables de conducir técnicamente la planificación, implementación y operación de los sistemas integrados de transporte.
Actualmente, la ATU cumple esta función en Lima y Callao, mientras que TMT ejerce el rol de Ente Técnico Gestor del SIT de Trujillo y SITRANSPORTE del sistema de Arequipa.
La propuesta de TMT plantea que estos organismos cuenten con autonomía técnica, administrativa y presupuestal, sean creados por las municipalidades provinciales y mantengan una coordinación funcional con el MTC dentro de la Política Nacional de Transporte Urbano.
De concretarse esta hoja de ruta, el Corredor Norte-Sur no solo representaría una nueva infraestructura vial para Trujillo, sino también el punto de partida para una transformación integral de su sistema de transporte público.