Mediante un comunicado, las comunidades nativas pidieron al gobierno la paralización de actividades de la empresa de TGP, que lleva gas y LGN de Camisea, puesto que este último fin de semana ocurrió un nuevo derrame de gas, que pone en peligro la salud de los pobladores en Cusco.
El nuevo derrame de gas natural ocurrió en la quebrada Kemariato.