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EVA Energy proyecta desplegar 16 estaciones de GNL y pide al Estado impulsar este combustible en el transporte pesado

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EVA Energy proyecta ampliar su infraestructura de abastecimiento de Gas Natural Licuado (GNL) con cerca de 16 estaciones en el país, con el objetivo de conectar corredores logísticos y mineros y facilitar la incorporación de más camiones a este combustible. Sin embargo, la expansión del mercado también requiere resolver dificultades operativas y actualizar el sistema de control de carga del FISE, señalaron sus representantes durante el 1er Foro de Transporte a GNL.

Perú tiene condiciones favorables para masificar el GNL en el transporte pesado

Pablo Saenz-Laguna, gerente general de EVA Energy, sostuvo que el Perú reúne condiciones estratégicas para impulsar el uso del GNL en el transporte pesado: es productor de gas natural y, al mismo tiempo, importador de diésel. Esta combinación representa una oportunidad para reducir los costos operativos del sector transporte, con ahorros estimados entre 35% y 60%, dependiendo de las condiciones de operación.

El ejecutivo señaló que la meta es que el gas natural se convierta en la primera alternativa que consideren los transportistas al renovar sus unidades. “Espero que cuando un transportista vaya a comprar un camión, él vaya a comprar un camión a gas natural y que diésel sea consecuencia de algunas características de su transporte, pero que en su chip el camión sea gas natural”, manifestó.

En esa línea, destacó que la estrategia de EVA Energy no se limita a promover la conversión de vehículos, sino que contempla desarrollar una red de estaciones que garantice el abastecimiento y permita ampliar las rutas disponibles para el transporte de carga.

Pampa Melchorita brinda respaldo y seguridad al suministro de GNL

Saenz-Laguna también resaltó la importancia de la planta de licuefacción de Pampa Melchorita para el desarrollo del mercado peruano. La calificó como una instalación de primer nivel mundial y sostuvo que contar con esta infraestructura representa una ventaja para el sector.

Según explicó, su disponibilidad brinda tranquilidad y mayor seguridad de suministro a las empresas que apuestan por el GNL, al contar el país con una instalación de licuefacción que respalda el desarrollo de nuevos proyectos y la expansión de este combustible en el transporte pesado.

EVA Energy apunta a conectar corredores logísticos y mineros con nuevas estaciones

Como parte de su plan de expansión, EVA Energy tiene previsto desarrollar cerca de 16 estaciones de GNL para el próximo año, con presencia en la costa y la sierra, además de proyectar rutas hacia la selva.

Actualmente, la empresa opera el corredor Camisea mediante estaciones ubicadas en Mala, Nazca, La Joya, Arequipa y Coporaque. Esta infraestructura permitirá habilitar rutas vinculadas con la actividad minera y facilitar el desplazamiento de unidades entre Arequipa y Cusco.

Entre los proyectos de más corto plazo figuran la próxima habilitación de una estación en Cusco, así como iniciativas en Ocoña, cerca de Camaná, y Yura. Asimismo, la compañía contempla para 2027 nuevos puntos de abastecimiento en Canta, Tingo María, Chancay, Pacasmayo, Tumbes, Bagua y Tarapoto, entre otras localidades, con el propósito de conectar corredores estratégicos para el transporte de carga y la actividad minera.

EVA Energy pide actualizar el sistema de control de carga del FISE

Por su parte, Aldo Romero, gerente comercial de EVA Energy, advirtió que el sistema de control de carga del FISE requiere una actualización para responder a las condiciones actuales del transporte pesado que utiliza GNL.

Tras dos años de experiencia operativa, consideró urgente adecuar una plataforma que fue diseñada originalmente para vehículos menores que circulaban en Lima y que no necesariamente contempla las necesidades de los camiones que recorren rutas de larga distancia y zonas alejadas.

Romero explicó que algunas unidades operan en lugares donde no existen talleres certificados ni servicios técnicos especializados para resolver problemas de conectividad o lectura de chips. Cuando se presentan estas fallas, los vehículos pueden quedar detenidos en carretera, afectando sus operaciones.

A su juicio, mantener un sistema que no se ajusta a la realidad logística del transporte pesado puede convertirse en una barrera para que nuevas empresas incorporen el GNL a sus flotas.

La falta de talleres certificados fuera de Lima genera sobrecostos

Otro de los problemas identificados por Romero es la limitada cobertura de talleres autorizados para realizar certificaciones y atender requerimientos técnicos fuera de Lima. Esta situación obliga a algunos transportistas a trasladar sus unidades hasta la capital para cumplir con estos procedimientos.

El desplazamiento implica retirar el camión de circulación durante aproximadamente una semana, con las consiguientes pérdidas económicas por la interrupción de sus operaciones. Por ello, planteó la necesidad de descentralizar los servicios técnicos y ampliar la disponibilidad de talleres especializados en las principales rutas del país.

El gerente comercial señaló que la adecuación del sistema de control de carga y el fortalecimiento de la red de soporte técnico son condiciones necesarias para acompañar el crecimiento de la infraestructura y facilitar la incorporación de nuevos vehículos a GNL.

Tecnología de GNL es madura, pero persisten dificultades durante el abastecimiento

En materia de seguridad, el ingeniero Luis Cairampoma, jefe de Ingeniería y Proyectos de EVA Energy, afirmó que el GNL cuenta con una tecnología madura, respaldada por más de 20 años de uso en el transporte pesado de Europa y China.

Explicó que tanto las estaciones de despacho como los vehículos incorporan sistemas de seguridad, entre ellos válvulas de alivio de presión que permiten liberar el gas cuando se superan determinados límites dentro del tanque. Asimismo, indicó que, ante una eventual fuga, el gas natural es más ligero que el aire, por lo que tiende a elevarse y dispersarse en el ambiente, en lugar de acumularse a nivel del suelo.

No obstante, Cairampoma reconoció que durante las operaciones de abastecimiento pueden presentarse inconvenientes que ocasionan demoras. Entre ellos mencionó los casos en que algunos camiones llegan con una presión interna elevada y requieren un procedimiento de despresurización antes de recibir combustible; las incompatibilidades entre determinados conectores de los vehículos y las pistolas de despacho; y las fallas de comunicación que dificultan la lectura de los chips necesarios para autorizar la carga.

Precisó que estas dificultades pueden resolverse mediante ajustes técnicos en talleres especializados o mejoras en los sistemas de comunicación y control de las estaciones. La atención de estos aspectos será clave para agilizar el abastecimiento y garantizar una operación más eficiente a medida que aumente el número de camiones que utilizan GNL en el país.

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