Combustible
Fenpetrol denuncia estrategia orientada a debilitar y privatizar los activos estratégicos de Petroperú
La Federación Nacional de Trabajadores Petroleros del Perú (FENPETROL), en representación de los trabajadores del sector hidrocarburífero y en defensa de la soberanía energética nacional, expresa su profunda preocupación y rechazo frente a una serie de acciones y omisiones que evidencian una estrategia orientada a debilitar deliberadamente a PETROPERÚ para justificar la privatización de sus activos estratégicos y comprometer la continuidad de la principal empresa pública del país.
Los documentos oficiales cursados por las propias gerencias de PETROPERÚ a PROINVERSIÓN durante las últimas semanas revelan que la empresa ha venido alertando de manera reiterada sobre riesgos operativos, financieros y de abastecimiento que, lejos de ser atendidos oportunamente, han sido ignorados o minimizados.
HECHO N.° 1: Intento de excluir a PETROPERÚ del proceso de definición de los bloques patrimoniales que serán puestos en venta
Mediante la Carta GGRL-1449-2026, de fecha 03 de junio de 2026, dirigida a PROINVERSIÓN, PETROPERÚ solicitó formalmente participar de manera activa y oportuna en todas las etapas vinculadas a la identificación, evaluación, estructuración, formulación y aprobación de los bloques patrimoniales y sus respectivos planes específicos.
En dicho documento, la empresa advierte que resulta indispensable su participación para conocer anticipadamente el contenido, alcance e implicancias legales, societarias, operativas, contractuales, financieras y patrimoniales de las decisiones que se encuentren en evaluación.
Sin embargo, la sola necesidad de formular este requerimiento evidencia que se pretendía avanzar en decisiones trascendentales sobre el patrimonio de la empresa sin incorporar a la propia PETROPERÚ en el proceso, situación que genera serias dudas sobre la transparencia y legitimidad de la reorganización en marcha.
HECHO N.° 2: PROINVERSIÓN desconoció información financiera y operativa previamente comunicada por PETROPERÚ
A través de la Carta GGRL-1418-2026, de fecha 01 de junio de 2026, PETROPERÚ respondió a observaciones formuladas por PROINVERSIÓN respecto a la situación de inventarios y liquidez de la empresa.
En dicha comunicación se señala expresamente que PROINVERSIÓN desconocía información que había sido puesta en su conocimiento mediante reiteradas comunicaciones oficiales, informes técnicos y coordinaciones institucionales previas.
PETROPERÚ recordó que la situación de liquidez y abastecimiento no era producto de una deficiente planificación operativa, sino consecuencia de las restricciones financieras que enfrenta la empresa y que fueron oportunamente informadas.
Este hecho demuestra que las decisiones que se vienen impulsando sobre el futuro de la empresa podrían estar sustentándose en diagnósticos incompletos o sesgados.
HECHO N.° 3: Advertencias sobre riesgos de desabastecimiento nacional fueron ignoradas
Mediante la Carta GGRL-1521-2026, de fecha 05 de junio de 2026, PETROPERÚ alertó a PROINVERSIÓN sobre las afectaciones generadas por el cierre de puertos en Talara debido a condiciones climáticas adversas.
La empresa informó que dicha situación incrementaba significativamente los riesgos asociados al abastecimiento de combustibles a nivel nacional, debido a las limitaciones para la recepción de cargamentos de crudo e insumos estratégicos.
Asimismo, advirtió que no contaba con los niveles mínimos de inventarios de seguridad requeridos para afrontar eventos extraordinarios de esta naturaleza, producto de las restricciones de liquidez que continúa enfrentando.
Pese a la gravedad de la situación, PETROPERÚ tuvo que solicitar nuevamente la adopción de medidas que permitan asegurar los recursos financieros necesarios para garantizar mayores volúmenes de crudo y la continuidad de las operaciones de refinación.
HECHO N.° 4: La declaratoria de Fuerza Mayor en el Oleoducto Norperuano confirma el deterioro inducido de las operaciones
A través de la Carta GOLE-1390-2026, de fecha 04 de junio de 2026, PETROPERÚ comunicó a PROINVERSIÓN la declaratoria de Fuerza Mayor que afecta el servicio de transporte de hidrocarburos en el marco del Contrato de Concesión Definitiva del Oleoducto Norperuano.
La empresa informó que se produjo la revocación de una declaración previa debido a la ausencia de demanda de transporte de hidrocarburos líquidos, situación que afecta directamente el equilibrio económico-financiero de la concesión.
Esta situación no solo compromete la sostenibilidad de una infraestructura estratégica para el país, sino que además alimenta una narrativa destinada a acreditar una supuesta incapacidad operativa de PETROPERÚ.
UNA ESTRATEGIA PREOCUPANTE
Los hechos descritos permiten advertir la existencia de un patrón preocupante:
Primero, se generan o se dejan agravar condiciones que derivan en restricciones de abastecimiento, disminución de inventarios y afectaciones operativas para luego presentar estos problemas como evidencia de una supuesta incapacidad de gestión de PETROPERÚ.
Segundo, se intenta excluir a la empresa de las decisiones relacionadas con la identificación, valorización y estructuración de los activos que eventualmente serán transferidos o privatizados, debilitando su capacidad de defensa institucional.
TODOS ESTABAN INFORMADOS
Resulta importante precisar que estas comunicaciones no solo fueron dirigidas a PROINVERSIÓN. Las cartas cursadas por PETROPERÚ fueron puestas en conocimiento de diversas entidades del Estado, incluida la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), así como de los sectores y organismos involucrados en el proceso de reorganización empresarial.
Por tanto, ninguna autoridad puede alegar desconocimiento respecto a los riesgos operativos, financieros y patrimoniales advertidos por la empresa.
PETROPERÚ DEMUESTRA QUE ES VIABLE
Frente a quienes sostienen que PETROPERÚ es una empresa inviable, los propios resultados financieros desmienten esa afirmación.
Al cierre del primer trimestre de 2026, PETROPERÚ registró una utilidad neta de US$ 133,2 millones, revirtiendo las pérdidas registradas el año anterior y alcanzando su primer resultado trimestral positivo en cuatro años. Asimismo, al cierre de abril de 2026, la utilidad neta acumulada superó los US$ 208 millones, reflejando una recuperación financiera y operativa significativa.
Estos resultados evidencian que la empresa tiene capacidad de recuperación y que requiere condiciones adecuadas para consolidar su sostenibilidad, no decisiones orientadas a debilitarla o fragmentarla.
EXIGIMOS
1. La suspensión de cualquier proceso de transferencia o privatización de activos estratégicos hasta que exista total transparencia sobre los criterios técnicos utilizados.
2. La participación obligatoria de PETROPERÚ en todas las etapas de evaluación, estructuración y decisión sobre sus activos.
3. La adopción inmediata de medidas para garantizar el abastecimiento de combustibles y la continuidad operativa de la empresa.
4. La investigación de las acciones y omisiones que han contribuido al deterioro operativo y financiero de PETROPERÚ.
El respeto al rol estratégico de la empresa estatal en la seguridad energética y el desarrollo nacional.
PETROPERÚ no puede convertirse en la víctima de una estrategia diseñada para debilitarla y luego justificar su privatización. Los trabajadores petroleros permaneceremos vigilantes y movilizados en defensa del patrimonio de todos los peruanos.