Combustible
Fenpetrol pide al nuevo gobierno revisar la gestión de Proinversión en Petroperú y evaluar sus responsabilidades por la reestructuración
La Federación Nacional de Trabajadores Petroleros, Energía y Afines del Perú sostiene que el proceso no fortaleció a la empresa estatal, cuestiona el uso de recursos públicos y advierte que la falta de financiamiento mantiene limitada la operación de la Nueva Refinería de Talara.
A pocos días del inicio del nuevo Gobierno, la Federación Nacional de Trabajadores Petroleros, Energía y Afines del Perú (FENPETROL) solicitó al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) realizar una revisión integral de la actuación de ProInversión durante el proceso de reestructuración de Petroperú y determinar si las medidas implementadas cumplieron los objetivos previstos en los Decretos de Urgencia N° 010-2025 y N° 003-2026.
La federación sostiene que el proceso no produjo los resultados esperados y plantea que el Ejecutivo evalúe tanto la eficacia de las decisiones adoptadas como el uso de los recursos públicos destinados a la reorganización patrimonial de la empresa estatal. Para FENPETROL, el cambio de administración representa una oportunidad para revisar un modelo que, según afirma, no logró fortalecer la gestión ni recuperar la sostenibilidad financiera de Petroperú.
Cuestionan resultados y uso de recursos públicos
Uno de los principales cuestionamientos está dirigido a la ejecución de los S/ 86,4 millones transferidos por el Ministerio de Energía y Minas a ProInversión para conducir la reorganización patrimonial de Petroperú. La federación considera que, luego de varios meses de ejecución, no existen resultados públicos verificables que demuestren mejoras sustanciales en materia de eficiencia operativa, gestión corporativa o desempeño financiero, manifestó Rafael Noblecilla Escobedo, secretario General de FENPETROL.
En ese contexto, el gremio plantea que el MEF no solo evalúe el cumplimiento de las metas trazadas para la reestructuración, sino también determine las responsabilidades que pudieran derivarse de la utilización de dichos recursos.
Desde la perspectiva de los trabajadores, la reestructuración incorporó nuevas restricciones administrativas que dificultaron la toma de decisiones y redujeron la capacidad de respuesta de la empresa frente a un mercado altamente competitivo.
Limitaciones operativas en Talara
FENPETROL también advierte que la empresa continúa enfrentando severas restricciones financieras. Según indica, la falta del aval financiero comprometido para fortalecer la liquidez de Petroperú impide adquirir oportunamente petróleo crudo, situación que mantiene a la Nueva Refinería de Talara operando aproximadamente al 50 % de su capacidad.
Como consecuencia, señala que cuatro buques tanque permanecen fondeados en la bahía de Bayóvar a la espera de autorización para descargar, generando sobrecostos diarios por concepto de sobrestadía que terminan afectando la situación económica de la empresa.
Para la organización, este escenario evidencia que las medidas implementadas durante la reestructuración no resolvieron los principales problemas financieros ni operativos que enfrentaba Petroperú.
Observaciones sobre la venta de activos
Otro de los aspectos cuestionados por la federación es el anuncio relacionado con una eventual venta de la sede corporativa de Petroperú.
La FENPETROL recuerda que el proceso de disposición de activos aprobado por el Gobierno comprendía únicamente bienes considerados no estratégicos y sostiene que el edificio institucional de San Isidro fue excluido de esa relación tras las evaluaciones técnicas realizadas durante el propio proceso de reorganización.
Por ello, considera que reabrir el debate sobre la venta de ese inmueble resulta contradictorio con las decisiones adoptadas previamente y podría generar incertidumbre respecto del alcance real de la reestructuración.
Piden redefinir el rol de ProInversión
FENPETROL sostiene que corresponde al nuevo Gobierno decidir si ProInversión debe continuar liderando el proceso de reorganización de Petroperú o si resulta necesario redefinir el esquema institucional implementado durante la administración anterior.
La organización afirma que cualquier evaluación debería realizarse con criterios técnicos, independencia y transparencia, priorizando el fortalecimiento de la empresa antes que la disposición de activos o la reducción de su capacidad operativa.
Asimismo, plantea que una eventual nueva etapa de modernización incorpore una auditoría forense independiente que permita identificar responsabilidades administrativas, de gestión y de gobernanza vinculadas al deterioro financiero de la compañía.
Solicitan diálogo con el MEF
Como parte de sus pedidos, FENPETROL solicitó al ministro de Economía y Finanzas, Elmer Cuba, conceder una audiencia a los representantes de los trabajadores con el fin de presentar información técnica y operativa que, según señala, contribuya a una evaluación objetiva del proceso de reestructuración.
El gremio insiste en que no se opone a una modernización de Petroperú, siempre que esta tenga como objetivo fortalecer la empresa, mejorar su gestión y preservar su papel estratégico dentro de la seguridad energética del país.
En opinión de la organización sindical, el cambio de Gobierno constituye una oportunidad para revisar los resultados alcanzados hasta ahora, corregir las deficiencias identificadas y definir una política de largo plazo para la principal empresa estatal del sector energético.