Hidrocarburos
FENPETROL pide revisión integral técnica de las 1,639 observaciones detectadas en la Refinería Talara
La Federación Nacional de Trabajadores Petroleros del Perú (FENPETROL) considera necesario transparentar y clasificar técnicamente las 1,639 observaciones identificadas en la Nueva Refinería Talara, al advertir que calificarlas genéricamente como “1,600 desperfectos” podría distorsionar la dimensión real del problema. La organización plantea determinar la naturaleza, criticidad, origen, estado y responsables de cada observación, además de garantizar la culminación del análisis forense del megaproyecto.
Diferenciar observaciones de fallas
FENPETROL sostiene que no todas las observaciones tienen el mismo nivel de gravedad. Por ello, plantea diferenciar aquellas relacionadas con documentación, ingeniería, construcción, garantías, cumplimiento normativo, ajustes operativos o mantenimiento programado de las que puedan comprometer la integridad mecánica de los equipos, la seguridad de los procesos o la integridad de los trabajadores.
La Federación recuerda que la Nueva Refinería Talara atraviesa un proceso de estabilización y consolidación de sus operaciones y que Petroperú ha reportado trabajos destinados a mejorar la confiabilidad de sus unidades y eliminar restricciones operativas.
En ese contexto, considera que una parada programada de mantenimiento, como la realizada en la Unidad de Flexicoking (FCK), no debe ser presentada automáticamente como una falla, debido a que las instalaciones industriales requieren intervenciones periódicas dentro de sus programas de integridad de activos.
Asimismo, operar por debajo del 100% de capacidad no constituye necesariamente una limitación técnica, pues el nivel de procesamiento también depende del tipo de crudo, los planes de refinación, las condiciones de mercado y la estrategia operativa.
Precisar el origen de cada incidente
Otro punto que FENPETROL considera fundamental es determinar con precisión dónde ocurrió cada evento y a qué unidad correspondió.
La organización cuestiona que determinados hechos sean atribuidos directamente a la Unidad de Flexicoking cuando, según su planteamiento, el evento referido habría ocurrido en una caldera correspondiente a otra unidad o instalación tercerizada.
Para la Federación, esto no implica minimizar ningún incidente. Cada caso debe ser investigado, establecer sus causas y determinar las responsabilidades que correspondan.
Revisar responsabilidades de toda la cadena del proyecto
FENPETROL también plantea que no se atribuya automáticamente a Petroperú la responsabilidad por todas las deficiencias técnicas que pudieran existir en la refinería.
La planta principal fue construida por Técnicas Reunidas, mientras que determinadas unidades auxiliares fueron ejecutadas y ensambladas por Cobra. Además, las unidades de proceso cuentan con sus respectivos licenciantes tecnológicos; en el caso de la FCK, el licenciante es ExxonMobil.
Por ello, la Federación considera que cualquier eventual deficiencia de diseño, construcción, montaje, integración, garantía o desempeño debe ser vinculada técnicamente con la empresa que intervino, sus obligaciones contractuales, los estándares aplicables y el momento en que se produjo la eventual deficiencia.
En esa línea, FENPETROL considera relevantes las controversias y procesos arbitrales registrados en la Memoria 2025 de Petroperú vinculados con Cobra y Técnicas Reunidas.
¿Cuándo debieron detectarse las observaciones?
Para la organización sindical, el debate no debe concentrarse únicamente en la cifra de 1,639 observaciones, sino en establecer cuándo fueron detectadas, quién tenía la obligación de identificarlas, qué controles se ejecutaron y qué medidas se adoptaron para corregirlas.
La Federación considera necesario revisar la actuación de los distintos participantes en las etapas de ingeniería, contratación, construcción, supervisión, integración y puesta en marcha, así como el papel de los organismos de control y fiscalización.
En particular, plantea evaluar las alertas y observaciones formuladas durante el desarrollo del proyecto y determinar por qué algunas verificaciones se habrían concentrado años después del inicio del proceso.
Exigen culminar el análisis forense
Uno de los principales pedidos de FENPETROL es garantizar la continuidad y culminación del análisis forense interno de la Nueva Refinería Talara, proceso que, según recuerda la organización, fue dispuesto por el propio Directorio de Petroperú mediante el Acuerdo de Directorio N.° 112-2024-PP.
La Federación sostiene que esta investigación debe abarcar las diferentes etapas del megaproyecto y determinar cómo funcionaron los mecanismos de supervisión y control, además de establecer las responsabilidades que correspondan a Petroperú, contratistas, supervisores, licenciantes y demás participantes.
FENPETROL también plantea que la revisión comprenda a las distintas administraciones que participaron en el proyecto y examine las decisiones de contratación, modificaciones de alcance y eventuales postergaciones de unidades auxiliares que pudieron incidir en la integración y entrada en operación del complejo.
“El debate no puede reducirse a 1,639”.
La Federación sostiene que el análisis debe ser documental, técnico y transparente, y que sus resultados deben servir tanto para establecer responsabilidades como para corregir las deficiencias que eventualmente se encuentren.
También pide transparentar el financiamiento
FENPETROL considera que la revisión debe incluir los aspectos financieros relacionados con Petroperú. En particular, solicita transparentar las condiciones del esquema inicialmente previsto por hasta US$500 millones y del posterior financiamiento puente de hasta US$475 millones.
La organización plantea que se expliquen documentalmente las diferencias entre ambas operaciones, además de las tasas, comisiones, costos de estructuración, garantías y demás gastos asociados.
El número no basta
Para FENPETROL, las 1,639 observaciones deben ser desagregadas y explicadas individualmente, precisando cuáles fueron críticas, cuáles correspondieron a aspectos documentales, administrativos o normativos, cuántas ya fueron levantadas y cuáles permanecen pendientes.
El objetivo, sostiene la Federación, no es defender ni cuestionar políticamente a la Nueva Refinería Talara, sino establecer técnicamente qué ocurrió, cuándo debió detectarse, quién debía actuar, qué medidas se adoptaron y quién debe asumir responsabilidades.
De esta manera, FENPETROL plantea que la discusión sobre la refinería debe superar la cifra de “1,600 desperfectos” y avanzar hacia una investigación integral sustentada en contratos, informes técnicos, actas, cronologías y resultados del análisis forense.