Combustible
FENPETROL: ¡Rechazamos la concesión de la Refinería de Talara y el desmantelamiento de Petroperú!
· Exigimos la derogatoria de los decretos de urgencia privatizadores y el respeto a los derechos laborales.
· Más de US$ 6.000 millones de inversión que no pueden entregarse sin debate nacional
La Federación Nacional de Trabajadores Petroleros, Energía y Afines del Perú (FENPETROL) expresa su más enérgico rechazo y profunda preocupación frente a los recientes anuncios del presidente ejecutivo de ProInversión, Luis Del Carpio, sobre la próxima estructuración de un modelo de concesión de la Refinería de Talara que entregaría a un operador privado tanto la inversión como la administración de este complejo estratégico de Petroperú.
Lo anunciado no es un asunto administrativo ni una simple alternativa de gestión. Se trata de una decisión que compromete el control de una infraestructura fundamental para el abastecimiento de combustibles, la autonomía operativa de nuestra empresa estatal y la seguridad energética del país. No aceptamos que la respuesta a los problemas de Petroperú sea desprenderse progresivamente de sus activos más valiosos y poner capacidades estratégicas nacionales bajo el control de terceros.
MÁS DE US$ 6.000 MILLONES DE INVERSIÓN QUE NO PUEDEN ENTREGARSE SIN DEBATE NACIONAL
La modernización de la Refinería de Talara demandó una inversión superior a los US$ 6.000 millones. Ese esfuerzo económico, asumido por el país, permitió construir una infraestructura de refinación de alta complejidad tecnológica, con capacidad para procesar crudos diversos y producir combustibles de menor contenido de azufre.
Resulta inaceptable que, después de comprometer semejantes recursos nacionales, se pretenda trasladar la administración de este activo a un operador privado bajo el argumento de que este debe invertir y recuperar su capital. ¿En qué condiciones se establecerá esa recuperación? ¿Qué garantías tendrá el país sobre las tarifas, los márgenes, el abastecimiento y las decisiones operativas? ¿Quién asumirá los riesgos y quién capturará los beneficios?
No basta con afirmar que Talara seguirá siendo formalmente un activo de Petroperú. Si un tercero controla su operación y condiciona las decisiones económicas, el país puede perder capacidad efectiva para orientar esta infraestructura en función del interés público.
La refinación no puede evaluarse únicamente desde la rentabilidad de una concesión ni desde la prioridad de atender a los acreedores. Su función debe responder también al abastecimiento nacional, la competencia en el mercado de combustibles y la posibilidad de mejorar las condiciones de suministro para los consumidores peruanos.
PETROPERÚ DEMUESTRA CAPACIDAD DE RECUPERACIÓN: NO SE PUEDE IGNORAR SU PROPIA GESTIÓN
FENPETROL rechaza que se pretenda justificar la entrega de activos estratégicos sin reconocer los resultados de recuperación operativa y financiera alcanzados por Petroperú mediante su propia gestión. La mejora de sus indicadores trimestrales demuestra que existe capacidad para recuperar la empresa, ordenar sus operaciones y fortalecer su posición comercial.
Estos avances deben ser evaluados con transparencia y continuidad, no minimizados para sostener decisiones predeterminadas de reorganización patrimonial. La intervención de ProInversión no puede atribuirse resultados que corresponden al esfuerzo de los trabajadores y a la gestión operativa de la propia empresa.
Defender Petroperú no significa desconocer sus problemas ni eximir de responsabilidad a ninguna administración. Significa exigir rendición de cuentas, eficiencia, transparencia, inversión y decisiones técnicas, sin renunciar al control nacional de los activos que sostienen nuestra seguridad energética.
FENPETROL mantiene una posición consecuente y sin doble discurso: hemos defendido, defendemos y defenderemos a Petroperú porque su existencia y fortalecimiento responden a los intereses del país. No respaldaremos fórmulas que, bajo la denominación de concesiones, asociaciones o bloques patrimoniales, terminen debilitando su integración, su capacidad de decisión y su función estratégica.
RECHAZAMOS EL DESMANTELAMIENTO PATRIMONIAL Y LA INCERTIDUMBRE LABORAL
A la preocupación por la concesión de Talara se suman las recientes declaraciones del ministro de Energía y Minas, Guillermo Shinno, sobre la preparación de un paquete de incentivos para promover la desvinculación de personal de Petroperú.
La coincidencia de estos anuncios con el avance de la reorganización patrimonial enciende una legítima alerta entre los trabajadores. No puede hablarse de recuperación empresarial mientras se promueven medidas que generan incertidumbre laboral y se proyecta entregar a operadores privados el control de las principales unidades de negocio.
En este contexto, FENPETROL observa con preocupación la reunión sostenida durante esta semana entre el presidente del directorio de Petroperú, Oliver Stark, y el ministro de Trabajo, Juan Sheput. Exigimos que cualquier medida vinculada con el empleo sea transparentada, debatida con las organizaciones sindicales y acompañada de garantías concretas para los trabajadores y sus familias.
La reestructuración no puede convertirse en una vía para recortar derechos, desconocer compromisos laborales ni debilitar las capacidades técnicas acumuladas por la empresa. Los trabajadores no somos responsables de las decisiones políticas y administrativas que condujeron a la situación actual; somos parte esencial de la solución.
NUESTRA EXIGENCIA ES CLARA: DEFENDER PETROPERÚ ES DEFENDER AL PERÚ
1. La derogatoria de los decretos de urgencia privatizadores que habilitan una reorganización orientada a fragmentar y transferir activos estratégicos de Petroperú, así como la revisión de las medidas que comprometan su autonomía y patrimonio.
2. La suspensión de cualquier avance hacia la concesión de la Refinería de Talara hasta que se publique toda la información técnica, económica, contractual y financiera, se evalúen alternativas de fortalecimiento bajo control estatal y se abra un debate público sobre sus consecuencias para la seguridad energética nacional.
3. La transparencia de los resultados de recuperación de Petroperú, con información verificable sobre su desempeño operativo, comercial y financiero, reconociendo el aporte de los trabajadores y de la gestión propia de la empresa.
4. El respeto irrestricto a los derechos laborales, con garantías frente a despidos, programas de desvinculación y cualquier medida que afecte la estabilidad del personal, además de diálogo efectivo con las organizaciones sindicales representativas.
5. Un plan nacional para fortalecer Petroperú como empresa integrada, con gobernanza profesional, inversión responsable, disciplina financiera y una estrategia de abastecimiento que priorice el interés público y la seguridad energética.
El Perú no puede hipotecar su capacidad de decisión energética para resolver problemas financieros de corto plazo ni convertir una infraestructura estratégica, financiada con miles de millones de dólares, en una oportunidad de negocio cuyas condiciones todavía no han sido sometidas al escrutinio público.
Petroperú no se defiende con discursos: se defiende con decisiones coherentes, gestión eficiente, transparencia y soberanía energética. FENPETROL ratifica su compromiso con los trabajadores, con la continuidad de la empresa estatal y con los intereses nacionales. No aceptaremos el desmantelamiento patrimonial de Petroperú ni que el costo de estas decisiones recaiga sobre sus trabajadores y el conjunto de los peruanos.