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“G-mobility”: oportunidades y desafíos para reducir las emisiones
Si bien la descarbonización ha sido una prioridad para los funcionarios de la UE durante años, otros asuntos también encabezan la agenda legislativa ahora. Este es el caso de la deteriorada calidad del aire, un problema grave que enfrentan ciudades de todo el mundo. Los políticos y economistas se esfuerzan por encontrar las formas más económicas de cumplir los objetivos climáticos y mejorar la eficiencia energética, así como reducir la contaminación del aire. Políticas que abordan tanto el uso de fuentes de energía renovables en el sector del transporte como la reducción de emisiones son discutidas ahora mismo.
La necesidad de impulsar combustibles alternativos abre un nuevo debate. La determinación general de avanzar hacia una movilidad libre de emisiones debe abordarse de manera coherente. Es necesario evaluar varios aspectos de la movilidad, desde la producción de energía hasta el despliegue de una infraestructura específica para vehículos y componentes, preservando al mismo tiempo la competitividad y el liderazgo de la industria europea en la fabricación automotriz. El debate sobre las emisiones puede ir más allá e incluir el reciclaje, además de la producción de combustibles y vehículos.
Para reducir la dependencia del petróleo, los responsables de elaborar políticas deben considerar los beneficios del uso de combustibles alternativos y su alto potencial para contribuir a la descarbonización y reducir la contaminación. Estas ventajas son parte clave del concepto de“G-mobility, un enfoque que aboga por el uso del gas natural en el transporte y abre la puerta a la tan necesaria movilidad sustentable y neutra en cuanto al carbono.
La noción de “gas renovable” también está ganando terreno entre los líderes de la industria y en las instituciones de la UE. Agregar más renovables al sector del transporte (biometano y gas sintético) puede contribuir a la legislación “Clean Energy Package”. Paralelamente, la revisión de los límites de CO2 para autos y vans debe buscar soluciones que puedan ofrecer valores bajos en emisiones y, para este fin, debe tener en cuenta la producción de combustible. La combinación de tecnologías que reduzcan las emisiones de CO2 mientras son cada vez más renovables puede dar margen al debate.