GLP
Gas doméstico gratis con «Gas del Pueblo» programa brasileño de la lucha contra la pobreza energética
En América Latina, cerca de 90 millones de personas aún cocinan con leña o combustibles improvisados, una realidad que provoca enfermedades respiratorias, muertes prematuras y daños ambientales. Brasil busca revertir este escenario con el programa “Gas del Pueblo”, que distribuirá cilindros de GLP gratuitos a millones de familias vulnerables, marcando un precedente regional en la lucha contra la pobreza energética.
La pobreza energética
La falta de acceso a energía moderna limita la calidad de vida y perpetúa desigualdades en la región, según estimaciones de la CEPAL y la OMS. Este fenómeno, conocido como pobreza energética, impacta especialmente a mujeres y niños, quienes enfrentan mayores riesgos de salud y menores oportunidades de desarrollo.
GLP: energía limpia y accesible
El Gas Licuado de Petróleo (GLP) es clave para combatir este problema. Más limpio que la leña y el carbón, reduce la contaminación en el hogar, evita la deforestación y favorece la seguridad alimentaria. Su versatilidad también impulsa pequeños negocios y garantiza energía en zonas alejadas, sirviendo de puente hacia fuentes renovables.
“Gas del Pueblo”: una apuesta ambiciosa
Lanzado en septiembre de este año, el programa brasileño busca entregar 65 millones de cilindros de GLP al año a 15,5 millones de familias vulnerables —alrededor de 50 millones de personas— con un presupuesto inicial de 3,57 mil millones de reales. La distribución se realizará a través de aplicaciones, tarjetas y vales, priorizando a hogares registrados en el CadÚnico y beneficiarios de Bolsa Familia.
Impacto social y sanitario
Además de aliviar el gasto familiar, la iniciativa reducirá el uso de leña en 12 millones de hogares, disminuyendo enfermedades respiratorias y accidentes domésticos. También liberará tiempo, especialmente a las mujeres, para educación y actividades productivas, generando un efecto multiplicador en la economía y el bienestar social.
Un modelo para la región
La experiencia brasileña demuestra que combatir la pobreza energética puede ser política de Estado. Su integración con programas sociales, cobertura nacional y presupuesto estable ofrecen una guía valiosa para otros países latinoamericanos que enfrentan retos similares.
El “Gas del Pueblo” es más que una medida social: es un hito en la transición energética inclusiva. Su éxito puede inspirar a otras naciones de América Latina a garantizar energía limpia, segura y asequible, acercando a la región a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Nota elaborada a partir del artículo de opinión de Fabricio Duarte, Director Ejecutivo de la Asociación Iberoamericana de Gas Líquido de Petróleo (AIGLP).