Gas Natural
Gas natural puede ser clave para la competitividad del Perú en la transición energética
El gas natural puede desempeñar un papel estratégico en la transición energética del Perú, al contribuir a reducir costos, fortalecer la seguridad del suministro y respaldar una mayor incorporación de energías renovables. De acuerdo con Arturo Vásquez Cordano, director de Investigación de la Escuela de Postgrado GĚRENS y conferencista de la XV edición de Gas Natural Perú 2026, el país cuenta con una oportunidad para aprovechar sus recursos propios y convertirlos en una ventaja para su desarrollo económico.
“El gas natural debe desempeñar un papel estratégico dentro de la matriz energética peruana. La transición debe ser gradual y aprovechar sus ventajas para acompañar la incorporación de nuevas fuentes renovables”, afirmó Vásquez Cordano.
Uno de los principales retos está en generar las condiciones necesarias para aprovechar este recurso del que dispone el Perú en Camisea, Cusco. Para ello, será necesario cerrar las brechas de transporte y distribución, promover nuevas inversiones en exploración y producción y contar con reglas estables que permitan desarrollar proyectos de largo plazo.
Un mayor acceso al gas natural también podría generar beneficios para distintos sectores de la economía. Su expansión hacia actividades como la minería, industria, transporte y generación eléctrica permitiría contar con una fuente de energía competitiva y confiable. A su vez, el desarrollo de infraestructura gasífera podría favorecer la llegada de nuevas inversiones al país.
Contar con una fuente de energía económica puede contribuir a reducir los costos de producción y mejorar la productividad de sectores estratégicos. Este efecto también podría extenderse a las regiones mediante el desarrollo de infraestructura de transporte y distribución, la generación de empleo y una mayor disponibilidad energética para nuevas actividades económicas.
Otro desafío es fortalecer la seguridad energética. En ese sentido, resulta necesario avanzar hacia un sistema que articule la producción, transporte y distribución de gas natural, así como incorporar alternativas como el GNL y GNC para ampliar el acceso a regiones alejadas de los gasoductos.
El desarrollo de esta industria requiere, además, una mayor coordinación entre el sector público y privado. Esto implica generar condiciones que brinden predictibilidad a las inversiones, que faciliten la ejecución de proyectos y que impulsen soluciones que permitan ampliar el consumo de gas natural en sectores como la industria, minería, transporte y generación eléctrica.
En paralelo, el gas natural puede complementar el crecimiento de las energías renovables. En un sistema con mayor participación de fuentes como la solar y la eólica, las centrales térmicas a gas pueden aportar flexibilidad y respaldo para garantizar la continuidad del suministro eléctrico. “En este escenario, una visión de largo plazo será clave para que el gas natural se consolide como un aliado de la transición energética y, al mismo tiempo, contribuya a fortalecer la competitividad, atraer inversiones y ampliar las oportunidades de desarrollo para el Perú”, concluyó Vásquez Cordano.