Gas Natural
GNL gana terreno en el Perú por ser competitivo en el sector transporte
La movilidad pesada a gas natural continúa ampliando su presencia en el corredor costero peruano. De acuerdo con la información presentada en la imagen, la ruta que conecta Piura con Arequipa, a lo largo de la Panamericana Norte y Sur, cuenta con una red de estaciones de GNV-L —Gas Natural Vehicular en su modalidad de GNL— que busca consolidar un “Corredor Verde” para el transporte de carga y pasajeros.
Actualmente, la red registra 13 estaciones en diferentes etapas de desarrollo: seis se encuentran operativas, dos están en proceso de implementación y cinco cuentan con contrato firmado.
Promigas y EVA
De las estaciones identificadas, Promigas Perú concentra siete proyectos en el corredor.
La empresa cuenta con estaciones operativas en Chiclayo y Alto Moche, además de proyectos en permisos en Huanchaco y Casma, y contratos firmados en Piura, Chimbote y Santa Rosa.
Por su parte, EVA cuenta con tres estaciones operativas, ubicadas en Mala, Nazca y La Joya, mientras que GESA, empresa vinculada a Cálidda, cuenta con una estación operativa en Puente Piedra.
En términos de operación actual, la red suma seis estaciones activas: dos de Promigas, tres de EVA y una de GESA.
La expansión prevista incorporará otras siete estaciones en diferentes etapas, elevando a 13 los puntos considerados en el desarrollo del corredor.
El trayecto entre Piura y Arequipa supera los 1,500 kilómetros por carretera, lo que convierte a esta ruta en un eje estratégico para el transporte de larga distancia y para la expansión del GNL como combustible vehicular.
Mayor densidad energética y autonomía para recorridos más largos
Una de las principales ventajas del GNL es su mayor densidad energética y, por tanto, su autonomía. Dependiendo del tipo de vehículo, la configuración de los tanques y las condiciones de operación, las unidades pueden alcanzar rangos aproximados de entre 400 y 1,500 kilómetros, una característica especialmente relevante para camiones de larga distancia y flotas mineras.
Esta autonomía permite reducir la frecuencia de abastecimiento y facilita la operación en rutas extensas como el corredor costero norte-sur.
En materia económica, tomando como referencia un precio de S/ 7.50 para el diésel y de S/ 3.50 para el GNL, el diferencial de precios permite estimar un ahorro de hasta 53.33% en el costo del combustible.
Este diferencial puede representar una reducción significativa de los costos operativos de las flotas, especialmente en el transporte pesado de alto kilometraje.
El ahorro real por kilómetro puede variar según el rendimiento energético de cada vehículo, la carga transportada, la tecnología del motor, las condiciones de la ruta y el tipo de operación.
Con la expansión de Promigas, Cálidda y EVA, así como la incorporación de los proyectos anunciados por Solgas, el Corredor Verde de GNL comienza a configurarse como una infraestructura estratégica para el transporte sostenible y competitivo en el Perú.