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La modernización de la Refinería de Talara contra todo pronóstico
Posiciones Contrarias
Si existiera una clase empresarial capitalista moderna identificada con el desarrollo nacional de nuestro país, la presencia de una petrolera estatal fortalecida como Petroperú, gestionada con eficiencia y transparencia sería una necesidad, una condición técnico/ material para la producción y reproducción de la economía en razón del carácter estratégico e importancia de los combustibles.
De tal manera, como se extraña la posición patriótica de don Luis Miró Quesada de la Guerra como director de “El Comercio” que hacia los años 40 y 50 del siglo pasado escribía editoriales por la recuperación del petróleo cuestionando la presencia ominosa de la IPC filial de la Standard Oil miembro de las Siete Hermanas.
Igualmente llamaría extrañeza la posición de conspicuos miembros de la oligarquía como Pedro Beltrán, Francisco Graña Garland, los banqueros Wiese, Miró Quesada que se oponían a la expansión de la IPC filial de la Standard Oil que pretendía explotar los yacimientos del desierto de Sechura, bajo el supuesto que existían importantes recursos hidrocarburíferos en su subsuelo.
En esos tiempos, la tesis patriótica que aglutinaba a miembros de la oligarquía, sectores industriales, clases medias, y trabajadores apostaba por la presencia del Estado en la explotación del petróleo por medio de la Empresa Petrolera Fiscal (EPF) tanto en Piura y la selva. Por ello, hacia fines del gobierno del presidente Oscar R. Benavides (1933/1939) un político que sería calificado de “derechas”, firmó el decreto donde se dio partida de nacimiento a la EPF, lo que sería el antecedente histórico de la petrolera estatal Petroperú S.A.
Su equivalente ahora sería que importantes representantes de los grupos económicos como Dionisio Romero, Roque Benavides, Rodríguez Pastor, Hochschild, Belmont, etc. entre otros se identifiquen con una petrolera estatal en salvaguarda de sus propios intereses y del interés público.
En Chile, sea el gobierno conservador, socialista o demócrata cristiano, el interés público exige la presencia de una petrolera estatal para el abastecimiento seguro, oportuno a precios competitivos ¡Sirva de ejemplo el caso de ENAP de Chile, con Pinochet o la Bachelet ha sido y es una garantía de seguridad energética!