Gas Natural
Lo que suceda con Camisea en los próximos meses puede tener un impacto dramático sobre el sector eléctrico
Representantes de Fenix, Kallpa, Enel, StatKraft y Engie han manifestado sus inquietudes sobre el mercado energético peruano, pero también han mostrado su optimismo al respecto en el congreso Perú Energía Bicentenario, organizado por Prensa Grupo. Estas cinco empresas, según César Butrón, presidente del Comité de Operación Económica del Sistema Interconectado Nacional (COES), moderador de la mesa virtual, representan unos 8,000 megavatios de capacidad instalada en el Perú. Por tanto, la energía que llega a su hogar proviene en gran medida de alguna de ellas. Todas admiten que siempre se pueden hacer reformas, pero siempre bajo el paraguas de la estabilidad desde todas sus aristas. Pero todas también olfatean cambios en el ambiente energético peruano.
Daniel Cámac, deputy country manager de Engie en el Perú, subrayó que la matriz eléctrica de Perú es de calidad “pero su matriz energética no necesariamente tiene la misma calidad”. Sostuvo que, por ejemplo, en las minas peruanas, la mitad de la energía que consumen proviene del diésel en los camiones mineros, por ejemplo. “Por tanto, lo que busca el hidrógeno es tomar ese mercado y reemplazar el diésel tanto en la minería como en otras industrias reemplazándolo por hidrógeno verde”.
Ahora bien, especificó Cámac que la producción de hidrógeno verde requiere indefectiblemente de energías renovables. En Sudáfrica, Engie trabaja en un proyecto junto a Anglo American y Komatsu para propulsar un camión minero de 300 toneladas con este gas, el más abundante en el universo. “Un solo camión de estos requiere de 2 a 10 megavatios”, refirió. “Entonces, cuando uno hace la proyección, podemos llegar a unos 5 o 6 gigavatios de nuevo requerimiento de demanda cuando se utilice hidrógeno verde para reemplazar al diésel”. “De modo que con el hidrógeno verde habrá espacio para las renovables” y “de lejos ayudarán al Perú a reducir su meta de emisiones al 40% al 2030”. “Camisea, que ha reemplazado a mucho diésel, ha generado un gran beneficio para el país y el hidrógeno verde también puede hacerlo”, dijo. Todos estos avances, dijo, requieren claridad en las reglas gubernamentales.
FENIX
Juan Miguel Cayo, gerente general de Fenix, se define como un “creyente de las señales del mercado, de precios sin distorsiones” y si hoy el costo marginal de la energía “no da señales de expansión es porque quizá no sea necesario en el corto plazo” porque hay aún holgura de reserva eficiente, pero conforme esta se reduzca “y se empiece a avizorar que se tendrán que encender las unidades de diésel, al menos por las noches, o en ciertas partes del año, la señal de precios estará allí para dar la alarma de que será necesario expandir”.
De modo tal que el “marginalismo” en el mercado eléctrico peruano, sostuvo Juan Miguel Cayo en el Perú Energía Bicentenario, evento que reúne a los más importantes actores del sector en el país, “puede seguir viviendo si se le deja funcionar bien; solamente cuando el almacenamiento sea extremadamente barato y masivo y haga inútil seguir operando unidades a combustibles fósiles, solo entonces el costo marginal perderá su poder de brindar señales de precios de expansión” y deberíamos comenzar a analizar la idea de forjar un “mercado de capacidad”, en la que la energía será “prácticamente gratis” pues irá fijado por el costo marginal del paso del agua (hidroeléctrica) o los rayos del sol y la fuerza del viento. “ Y la recuperación de capital tendrá que venir por “la remuneración de capacidad”. “Aún estamos muy lejos de eso”, advirtió el ejecutivo de Fenix. Con todo, refirió que si bien el sistema energético peruano es uno de los más limpios de la región, es también uno de los más inflexibles. “Las autoridades han hecho poco o nada en los últimos años”. “Mejores lo que haya que mejorar, pero no destruyamos lo que ha venido funcionando”, sostuvo.
El gas natural, dijo, seguirá siendo un protagonista en el Perú y convivirá con las renovables, pero “lamentablemente no se ha seguido fomentando la exploración gasífera, y las reservas están cayendo”. “Básicamente Camisea ya tiene comprometido todo su gas para los próximos años con los generadores, y por tanto se requiere poner en valor nuevos yacimientos para asegurar que el gas natural seguirá siendo un importante combustible que complemente el desarrollo de las renovables”, dijo Juan Miguel Cayo. “Lo que suceda con Camisea en los próximos meses puede tener un impacto dramático sobre el sector eléctrico, por la gran dependencia de la matriz sobre el gas natural”. El 40% de la energía eléctrica en el Perú se genera con el gas de este yacimiento ubicado en el Cusco.