Transporte

Mayor circulación vehicular refleja el dinamismo de la economía peruana

Published

on

•             El flujo vehicular creció 4,3% en mayo de 2026 y acumuló cuarenta meses consecutivos de expansión. La Asociación Automotriz del Perú señaló que esta tendencia se desarrolla paralelamente al incremento de las ventas de vehículos nuevos, lo que permite incorporar unidades más modernas, seguras y menos contaminantes.

La circulación vehicular registró un desempeño favorable durante mayo de 2026 y reafirmó una trayectoria de crecimiento sostenido que acumula cuarenta meses consecutivos de expansión, informó la Asociación Automotriz del Perú (AAP). De acuerdo con información oficial del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el Índice de Flujo Vehicular, indicador que mide el tránsito de unidades livianas y pesadas a través de las estaciones de peaje, aumentó 4,3% respecto al mismo mes del año anterior. Este resultado estuvo impulsado por el mayor desplazamiento de vehículos livianos, que creció 5,1%, y de vehículos pesados, que avanzó 3,4%, lo que evidencia el dinamismo continuo de la actividad de transporte. En conjunto, estos indicadores reflejan una evolución positiva de la movilidad de personas y del flujo de mercancías, factores estrechamente vinculados con el desempeño de la actividad económica.

Desde la AAP se destacó que la tendencia creciente de la circulación vehicular observada durante los últimos dos años se produce de manera paralela al incremento de las ventas de vehículos nuevos, las cuales vienen expandiéndose a tasas elevadas. “Este crecimiento permite acelerar la renovación del parque automotor nacional mediante la incorporación de unidades con tecnologías más modernas, seguras, confiables y menos contaminantes”, Alberto Morisaki, gerente de Operaciones y Analítica de la AAP. La institución agregó que este proceso genera beneficios importantes, como una menor contaminación del aire y la reducción de la siniestralidad vial, entre otros.

“El Índice de Flujo Vehicular constituye un indicador relevante para la economía nacional, ya que refleja el dinamismo económico del país a través del movimiento de mercancías y personas”, sostuvo Morisaki.

El INEI explicó que el comportamiento positivo del tránsito de vehículos livianos estuvo influenciado por el mayor desplazamiento de personas durante el fin de semana largo por el feriado del Día del Trabajo, las celebraciones por el Día de la Madre y la realización de diversas ferias gastronómicas en Lima y otras regiones del país. Estos acontecimientos promovieron el turismo y dinamizaron actividades relacionadas con el comercio minorista, lo que se reflejó en mayores ventas en supermercados, minimarkets y tiendas de conveniencia. También impulsaron la venta de combustibles, asociada al incremento del flujo de vehículos particulares y del transporte interprovincial, así como los servicios de alojamiento y restaurantes.

En el caso de los vehículos pesados, el avance estuvo incentivado por una mayor demanda de este servicio para el traslado de productos relacionados con sectores como el comercio mayorista, favorecido por el incremento de las ventas de metales y minerales metalíferos, materiales de construcción y artículos de ferretería destinados a proyectos inmobiliarios y de autoconstrucción, así como combustibles líquidos, gaseosos y productos conexos, maquinaria y equipos.

Asimismo, el comportamiento positivo del sector Minería e Hidrocarburos, asociado a los elevados volúmenes de producción de cobre, oro, hierro, estaño, gas natural y líquidos de gas natural, impulsó el transporte de mercancías vinculadas con dicha actividad. Una evolución similar se observó en el sector construcción, reflejada en el crecimiento del consumo interno de cemento debido a la ejecución de proyectos privados, entre ellos obras de infraestructura relacionadas con la industria manufacturera y las actividades mineras y de telecomunicaciones, además de la edificación de residencias multifamiliares, clínicas y plantas industriales.

Respecto al comportamiento en el interior del país, el flujo vehicular total en Arequipa creció 5,2%, impulsado por la festividad de la Virgen de Chapi, que congregó a fieles provenientes de diferentes regiones del país y del extranjero. En Junín, la circulación vehicular aumentó 6,6%, también como consecuencia de festividades religiosas, entre las que destacaron procesiones, ferias comerciales y presentaciones de danzas que reunieron a miles de visitantes y devotos en diversas provincias.

En La Libertad, el tránsito vehicular se incrementó 1,9%, asociado a la celebración de la fiesta patronal de San Isidro Labrador, realizada en el distrito de Moche y declarada Patrimonio Cultural de la Nación en mayo de 2026. En Piura, el flujo vehicular se expandió 8,1%, incentivado por actividades religiosas, mientras que en Puno la circulación aumentó 8,0%, favorecida por la festividad de San Isidro Labrador, celebrada en Juliaca. San Martín fue la única región donde el flujo vehicular disminuyó, con una caída de 6,3%, debido al bloqueo de la carretera Fernando Belaúnde Terry durante el paro agrario y a los daños ocasionados por las lluvias intensas en la infraestructura vial de la provincia de El Dorado.

De cara a los próximos meses, se prevé que la circulación vehicular mantenga una trayectoria favorable, en línea con el sólido desempeño de la actividad económica nacional y el dinamismo observado en el consumo privado, la inversión y el sector exportador. Estos factores constituyen importantes motores de la demanda de transporte, tanto para la movilidad de personas como para el traslado de bienes a lo largo del territorio nacional.

No obstante, este escenario positivo enfrenta riesgos relevantes asociados a la evolución de fenómenos climáticos adversos. En particular, el eventual fortalecimiento del Fenómeno de El Niño hacia finales del presente año e inicios del próximo, así como la persistencia de condiciones vinculadas con el Fenómeno de El Niño Costero, podrían generar impactos significativos en diversas actividades productivas.

Este último evento ya viene ocasionando un incremento de las temperaturas en el litoral peruano, lo que afecta a sectores estratégicos como la pesca y la industria textil. Esta última se encuentra particularmente perjudicada por la ausencia de una temporada invernal con condiciones climáticas habituales. Asimismo, las proyecciones más recientes sugieren que ambos fenómenos podrían provocar perturbaciones considerables en actividades económicas como la agropecuaria, el transporte, el comercio y el turismo.

También existe el riesgo de afectaciones a la infraestructura vial, incluidas carreteras y puentes, lo que podría restringir la conectividad y alterar el flujo normal de vehículos en distintas regiones del país. “La materialización de estos eventos climatológicos representa el principal factor de incertidumbre para la continuidad de la tendencia expansiva observada en la circulación vehicular”, concluyó Alberto Morisaki.

Tendencias

Salir de la versión móvil