Economía
Moody’s advierte que un eventual default de Petroperú podría encarecer el financiamiento del Estado
Un incumplimiento de pagos por parte de Petroperú sí podría afectar el costo de financiamiento del Gobierno peruano, advirtió Renzo Merino, vicepresidente del Grupo de Riesgo Soberano de Moody’s. Aunque el impacto no sería automático en la calificación crediticia, sí podría generar riesgos reputacionales y presiones en las tasas de interés que enfrenta el Estado en los mercados internacionales.
En entrevista publicada por el diario La República, el analista explicó que los mercados evalúan no solo la capacidad de pago de una empresa estatal, sino también el grado de respaldo implícito o explícito que recibe del Gobierno.
Riesgo reputacional y efecto en el costo de deuda
Merino sostuvo que, en casos donde una empresa estatal enfrenta dificultades de repago, pueden generarse riesgos reputacionales para el soberano, especialmente si ha existido apoyo financiero previo. En el caso peruano, recordó que el Gobierno ha brindado respaldo a Petroperú, lo que podría llevar a los inversionistas a asumir algún nivel de compromiso estatal.
En ese contexto, un default podría traducirse en mayores costos de financiamiento para el Gobierno, no necesariamente por un cambio inmediato en la calificación soberana, sino por una percepción de mayor riesgo país.
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Expectativa de mejora operativa con la refinería
El ejecutivo señaló que la expectativa es que las finanzas de Petroperú mejoren en los próximos años, especialmente con la operación plena de la nueva refinería de Talara. Según indicó, el mercado está atento a la capacidad de la empresa para estabilizar su flujo de caja y cumplir con sus obligaciones.
Merino también explicó que los inversionistas no solo observan si existe apoyo del Gobierno, sino cómo se implementa dicho respaldo y bajo qué condiciones, aspecto clave para la evaluación crediticia.
El rol del Estado ante una eventual crisis
Consultado sobre la posibilidad de que el Gobierno no concrete reuniones con acreedores o no garantice respaldo adicional, Merino indicó que ello podría agravar la percepción de riesgo. Sin embargo, enfatizó que cada caso se evalúa según sus particularidades y el marco legal vigente.
Finalmente, advirtió que un deterioro mayor en la situación financiera de la empresa podría tener implicancias más amplias para el mercado energético y para otros actores vinculados, como Petroperú Trading, dependiendo de la magnitud del escenario adverso.
El mensaje central es claro: más allá del desempeño individual de la petrolera estatal, la clave está en cómo el mercado percibe la relación entre la empresa y el Estado, y en qué medida un eventual incumplimiento puede trasladar presión al perfil crediticio soberano del Perú.