Gas Natural
Para una industrialización real, el sur requiere que el gas natural viaje por tuberías de alta capacidad
El foro Perú Energía Sur 2026, realizado recientemente en Arequipa, se convirtió en el epicentro del debate sobre la seguridad energética nacional. Líderes de las principales operadoras de hidrocarburos y expertos del sector coincidieron en que la masificación del gas natural en las regiones del sur no podrá consolidarse sin la ejecución del Sistema Integrado de Transporte de Gas (SIT Gas) y la aprobación de una tarifa nivelada que elimine las brechas de costos frente a la capital.
El fin de los «ductos virtuales»: La necesidad de infraestructura física
Durante el bloque dedicado al gas natural, los ponentes señalaron que el modelo actual de transporte mediante camiones ha llegado a su límite logístico. Para una industrialización real, el sur requiere que la molécula viaje por tuberías de alta capacidad que conecten directamente con los centros de consumo y las futuras plantas industriales.
Víctor Murillo, ex viceministro de Hidrocarburos y moderador del panel, fue tajante al respecto:
«No podemos seguir hablando de una transición energética si el combustible de la transición, que es el gas, sigue viajando en camiones por la Panamericana. El sur ha esperado por décadas un proyecto que realmente conecte la molécula con el consumo industrial y doméstico».
En esa misma línea, Walter Sciutto, Gerente General de Contugas, advirtió que proyectos estratégicos como la petroquímica dependen exclusivamente de esta infraestructura:
«No se puede construir una planta de fertilizantes de 2,000 millones de dólares si dependemos de la logística de camiones. El ducto es la condición sine qua non».
Tarifa nivelada: Un acto de justicia distributiva
Uno de los puntos de mayor consenso fue la urgencia de implementar mecanismos que igualen el precio del gas natural a nivel nacional. Actualmente, los usuarios de las regiones del sur enfrentan costos significativamente más altos que en Lima, a pesar de ser la zona de origen del recurso.
Miguel Maal, Gerente General de Promigas Perú / Quavii, destacó el impacto negativo de esta distorsión:
«Hoy, un cliente comercial en el sur puede pagar hasta un 40% o 50% más que uno en Lima. Esa distorsión frena cualquier intento de industrialización regional. No podemos hablar de verdadera descentralización si no cerramos la brecha tarifaria».
Sinergia con la minería y seguridad del sistema
El debate también abordó cómo la gran minería del sur puede actuar como un «cliente ancla» para hacer viables las inversiones en infraestructura, permitiendo que el gas llegue a zonas altoandinas de difícil acceso.
Al respecto, Tomás Delgado, Gerente General de TGP (Transportadora de Gas del Perú), subrayó la importancia de la redundancia en el transporte para evitar crisis de suministro:
«El sur requiere redundancia en el sistema para que, ante cualquier contingencia, el suministro de energía no se vea comprometido. Las mineras del sur pueden ser los clientes ancla que viabilicen la llegada del gasoducto, reduciendo los costos para el usuario residencial».
Conclusión del bloque
El panel concluyó que la voluntad del sector privado para invertir existe, pero que la pelota está ahora en la cancha del Gobierno y el Congreso para emitir las normativas que den seguridad jurídica y viabilidad económica a estos proyectos de largo aliento.