Energía
Perú cuenta con US$ 6,500 millones en 33 proyectos de generación eléctrica y sumará más de 5,000 MW a 2036
El Ministerio de Energía y Minas busca consolidar un sistema eléctrico confiable, seguro y sostenible mediante el impulso a energías renovables, la expansión de la red de transmisión y la modernización regulatoria.
El viceministro de Electricidad del Ministerio de Energía y Minas (Minem), Luis Enrique Santillán Cervantes, presentó el balance y las proyecciones de inversión del sector eléctrico peruano durante su participación en el Smart Energy Summit 2026, evento que reúne a los principales actores de energías renovables, almacenamiento y servicios complementarios del país.
Según señaló, actualmente se desarrollan 33 proyectos de generación eléctrica en ejecución, entre 11 plantas solares, 5 parques eólicos, 16 proyectos hidroeléctricos y una central térmica a gas natural, que en conjunto representan una inversión estimada de US$ 6,500 millones y sumarán más de 5,000 MW de nueva capacidad instalada entre 2026 y 2036.
Para garantizar la evacuación de esta energía limpia y robustecer el Sistema Eléctrico Interconectado Nacional (SEIN), el viceministro resaltó que existen 52 proyectos de transmisión eléctrica con más de US$ 3,000 millones en inversión. Este bloque comprende 33 proyectos en ejecución (US$ 2,111 millones que abarcan 20 regiones) y 19 obras en fase de adjudicación y contratación (US$ 966.1 millones en 13 regiones). Asimismo, recordó que en los últimos 18 años el sistema sumó más de 10,900 km de líneas, superando hoy los 20,000 km de redes.
El viceministro subrayó que la Política Energética Nacional 2010-2040 orienta estos esfuerzos hacia un sistema confiable, regular, continuo y eficiente, sustentado en la planificación y la innovación tecnológica.
Finalmente, Santillán resumió cuatro prioridades estratégicas del sector: seguridad energética, con énfasis en la confiabilidad del sistema interconectado y la atención de sistemas aislados; inversión e infraestructura, mediante el seguimiento de proyectos de generación, transmisión y distribución; cierre de brechas, a través de la electrificación rural y soluciones adaptadas a la Amazonía; y modernización regulatoria, orientada a la simplificación normativa, la predictibilidad y la incorporación de nuevas tecnologías.