Minería
Perú: minería ilegal devasta bosques en Amazonas
Funcionarios del municipio de Río Santiago y Clobiz Pérez, líder indígena del pueblo wampís incursionarón en la quebrada Pastacillo, afluente del río Santiago y del río Marañón, en el Amazonas , y pudierón registrar 10 dragas operando en el cauce de la quebrada, 24 horas del día, con dos turnos de trabajo de 12 horas.
Allí, los barriles vacíos de mercurio son el marco de un bosque deforestado que se extiende a lo largo de 20 hectáreas. Es un escenario que representa una de las más grandes contaminaciones que se ha vivido en esta parte de la región Amazonas. Parte del oro que se extrae de estas localidades es trasladado luego a Chiclayo para ser vendido a intermediarios.
Expansión del Oro
El último Alto Comisionado en asuntos de Formalización Minera, Interdicción de la Minería Ilegal y Remediación Ambiental, Coronel en retiro César Sierra, señaló que la minería en el río Santiago data de los años sesenta y setenta. “Durante años escuchabas que la gente compraba oro allá y lo llevaba a Chiclayo. Era más difícil, no había tantas rutas de acceso como hay ahora, pero Santa María de Nieva siempre fue el centro de acopio”, comentó.
Las consecuencias para el medio ambiente y la salud luego de la exposición sostenida al mercurio son conocidas, sobre todo tras el caso Madre de Dios. En el 2013, el ecólogo Luis Fernández realizó un estudio con el Instituto Carnegie para la Ciencia, identificó entonces que al consumir pescados contaminados se absorbe el 98 % del mercurio que existe en ellos y que un 60 % de las especies de peces que se vendían en el mercado de Puerto Maldonado presentaban niveles altos de este metal.
Señales de un desastre
“Cuando he llegado al cargo no he encontrado ningún plan de monitoreo, ningún plan de acción para atacar el tema de la minería ilegal, nada”, contó el gerente del Medio Ambiente del municipio de Río Santiago, Dennis Cenepo. Frente al escenario de árboles talados, tierra removida y lagunas de agua con mercurio, las autoridades debemos poner un alto.
“Hay que tomar acciones serias. La actividad minera perjudica al medio ambiente y alguien tiene que asumir su responsabilidad por este daño”, finalizó.