Hidrocarburos
Petroperú asegura flujos de US$572 millones en 2024, aun sin soporte estatal
Luego de haber puesto al 100% en marcha la Nueva Refinería de Talara (NRT) y producir 2,6 millones de barriles de gasolinas entre julio y diciembre del 2023, Petroperú anunció que anotará un EBITDA positivo de US$572 millones al cierre del 2024, que podrían multiplicarse hasta casi US$1.000 millones en 2025 si se suma el Lote X.
En rueda de prensa, el presidente de directorio de la petrolera, Pedro Chira Fernández, informó que estos nuevos ingresos responden a un margen neto de refinación por barril de US$20,14, cuatro veces superior al de la vieja refinería. Así, el país dejará de importar más de US$3.546 millones al año en combustibles, un impacto positivo en la balanza comercial.
Recientemente, Petroperú solicitó un segundo soporte del Estado para saldar, en parte, los US$1.576 millones que heredó en compromisos del 2023 y que debe pagar hasta agosto. Esta deuda se instaló, básicamente, por la caída de sus líneas de crédito tras su crisis corporativa del 2021 y la compra de crudo durante el arranque de la NRT.
El nuevo soporte financiero, ahora oficial, consta de cuatro pedidos: aporte de capital por US$1.150 millones, capitalización de los US$750 millones entregados en 2022 y un incremento tanto de la línea de Comercio Exterior hasta los US$1.000 millones, como de la garantía estatal para préstamos por US$650 millones. Solo el primero es dinero líquido.
La propia consultora internacional Arthur D. Little, encargada por el Gobierno peruano para reestructurar la empresa, recomendó en su informe final una nueva inyección gubernamental en el rango de US$1.000 millones para dejar nuevamente sus cuentas en cero. Los bancos estuvieron de acuerdo.
Este verano Petroperú apunta a recuperar el 33% del mercado que perdió con Repsol. Los números lo acompañan, pues aun sin el soporte estaría en condiciones de alcanzar más de US$783 millones de EBITDA solo con sus tres lotes y la NRT hacia 2025. Pero de concretarse la inyección, la fortaleza financiera de la compañía le permitiría devolver al fisco los US$1.150 millones, a través de utilidades e impuestos, hasta 2028.
El nuevo pedido de soporte resulta clave para dejar las cuentas en cero en esta nueva etapa. Su aprobación consolidaría financieramente a la petrolera y bloquearía cualquier otro pedido de soporte futuro.
Fuente: La República