Combustible
PetroPerú no está en condiciones de producir combustibles Euro 6 y busca ampliar el plazo hasta 2030
PetroPerú reconoció que actualmente no cuenta con la capacidad necesaria para producir combustibles que cumplan con el estándar Euro 6, que establece un máximo de 10 partes por millón (ppm) de azufre. La normativa vigente contempla que estos combustibles sean de uso obligatorio en gran parte del país desde diciembre de 2026; sin embargo, la empresa estatal solicita extender el plazo hasta 2029 para las gasolinas y hasta 2030 para el diésel.
La situación es aún más compleja según la evaluación realizada por ProInversión, entidad encargada de participar en el proceso de reestructuración de PetroPerú. De acuerdo con un documento presentado en julio, ninguna de las cinco refinerías de la empresa está actualmente en capacidad de producir combustibles con un contenido máximo de 10 ppm de azufre.
El último plazo establecido por el Gobierno fue fijado mediante el Decreto Supremo 011-2025, emitido el 1 de junio de 2025, que determinó que desde el 31 de diciembre de 2026 solo podría comercializarse y utilizarse combustible que cumpla con el estándar Euro 6.
No obstante, PetroPerú ya había advertido que las dificultades operativas de la Refinería Talara impedían alcanzar ese objetivo en el tiempo previsto. En marzo de 2026, la empresa solicitó formalmente al Ministerio de Energía y Minas ampliar el periodo de adecuación: hasta marzo de 2029 para producir gasolinas con un máximo de 10 ppm de azufre y hasta marzo de 2030 para el diésel.
El diagnóstico de ProInversión resulta todavía más preocupante. De las cinco unidades de refinación de PetroPerú, tres se encuentran operativas: Talara, con una capacidad de 95.000 barriles por día y combustibles de 50 ppm; Iquitos, con 12.000 barriles por día y 1000 ppm; y Conchán, con 15.500 barriles por día y 50 ppm. Las refinerías El Milagro y Pucallpa permanecen fuera de operación.
Según el informe técnico, ninguna de estas instalaciones tiene actualmente la capacidad para procesar hidrocarburos que permitan obtener combustibles con apenas 10 ppm de azufre.
Ante este escenario, ProInversión plantea que el plazo para la implementación del estándar Euro 6 se extienda hasta 2036, lo que significaría una nueva prórroga de diez años. La entidad sostiene que una aplicación inmediata de la norma podría afectar seriamente el proceso de reorganización patrimonial y operativa de PetroPerú.
El eventual incumplimiento del plazo también tendría consecuencias para la empresa estatal, debido a que no podría continuar comercializando combustibles que no cumplan con la nueva exigencia. Esto podría afectar directamente una de sus principales actividades comerciales y complicar aún más su proceso de recuperación.
La discusión plantea un desafío para el Gobierno: avanzar hacia combustibles menos contaminantes sin poner en riesgo la viabilidad de PetroPerú. Para ello, será necesario establecer una hoja de ruta clara, con inversiones, plazos realistas y transparencia sobre las condiciones técnicas y financieras que enfrenta la empresa.