Sector
Quiebra de Avianca es por reconfiguración del mercado peruano y por el Covid-19
Con poco más de 48 mil pasajeros transportados entre enero y febrero de este año –y apenas el 1,97% del mercado local– terminará la historia de la aerolínea Avianca en el Perú. Así de duras son las cifras que reporta la Dirección General de Aeronáutica Civil sobre la performance de esta compañía en nuestro país.
Avianca Perú no tendrá tiempo para remontar estos resultados, tras haberse hecho pública ya la declaratoria en bancarrota de su matriz, Avianca Holdings, ante el tribunal correspondiente del Distrito Sur de Nueva York. Parte de la fórmula implica la “disolución y liquidación” de su subsidiaria peruana, así que las cartas ya están jugadas.
Cerca de mil empleados
¿Qué pasará ahora? Mientras los directivos del holding –encabezados por su CEO, Anko Van Der Werff– echan a andar un complejo programa de salvataje para mantener operativa a la firma en el resto de Sudamérica (donde sirve a 30 millones de viajeros), la filial en el Perú deberá cerrar el 100% de sus operaciones, lo que implica finiquitar los contratos de sus 906 empleados aquí.
Hacia el ‘low cost’
La subsidiaria peruana también tendrá que dejar de volar su ruta entre Lima y Cusco, la única que operaba dentro de nuestras fronteras este 2020, antes de la crisis del coronavirus. Como se recuerda, Avianca Perú inició hace casi dos años una paulatina reducción de su presencia en nuestro país, donde supo ser la segunda del mercado –entre el 2012 y 2014– con casi 1,2 millones de pasajeros transportados, según la DGAC.
Para Carlos Gutiérrez, gerente general de la Asociación de Empresas de Transporte Aéreo Internacional (AETAI), la liquidación de Avianca Perú, que acontece después de la quiebra de la también local LC Perú y tras la suspensión –al parecer, indefinida– de Peruvian, es una clara muestra de la reconfiguración total del mercado peruano, que desde el 2018 ha transitado con fuerza hacia la oferta ‘low cost’, que hoy lideran Sky y Viva.
¿Qué otra víctima más se cobrará esta guerra tarifaria y la inmovilización provocada por el COVID-19? Pronto lo veremos.