Notas de Prensa
30% de peruanos sigue fuera del sistema financiero: biometría y Finanzas Abiertas buscan cerrar la brecha
- Solo alrededor del 33% de los adultos en el país accede a algún tipo de crédito.
- La biometría se posiciona como un elemento clave para garantizar la seguridad y el control de los datos financieros.
La digitalización de los servicios financieros continúa avanzando en Perú, impulsada por una mayor conectividad y el uso de dispositivos móviles. En 2025, cerca del 92% de los hogares contaba con acceso a internet móvil y el uso de smartphones alcanzó el 95%, según la Encuesta Residencial de Servicios de Telecomunicaciones.
En este contexto, los pagos digitales se han multiplicado por siete desde 2021, de acuerdo con el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP). Solo en el último año se registraron 591 pagos digitales por adulto, equivalente a un promedio de 1,6 transacciones diarias. Asimismo, las principales billeteras digitales alcanzaron 19 y 14 millones de usuarios, consolidándose como herramientas de uso cotidiano.
Sin embargo, este crecimiento aún convive con importantes brechas. Según la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), el 30% de los adultos no cuenta con ningún servicio financiero formal; ni cuenta bancaria ni billetera digital, y apenas un 33% tiene acceso a crédito.
Finanzas Abiertas: el nuevo modelo
Ante este escenario, la implementación del sistema de Finanzas Abiertas (Open Finance), propuesto por la SBS, busca ampliar el acceso a productos financieros. Este modelo permite que los usuarios compartan sus datos con distintas instituciones de manera segura, estandarizada y bajo su consentimiento, facilitando así mejores condiciones y ofertas adaptadas a su perfil.
Biometría como base de la confianza
En este nuevo entorno, la seguridad en el manejo de datos cobra especial relevancia. La biometría se posiciona como un elemento clave para garantizar que la información financiera se comparta de forma segura y que el usuario mantenga el control. A través de tecnologías como el reconocimiento facial o la verificación de huellas dactilares, es posible validar de manera inequívoca la identidad de las personas.
Hoy en día existen soluciones, como las desarrolladas por Identy.io, que permiten integrar estos procesos directamente en el celular del usuario, mediante sistemas de verificación con prueba de vida pasiva que no requieren acciones adicionales, lo que simplifica su uso incluso para personas con poca experiencia digital. Además, al no requerir hardware especializado, estas herramientas pueden operar en dispositivos con cámara y flash, ampliando su alcance.
El uso de biometría también abre nuevas oportunidades en el acceso al crédito. Actualmente, una gran parte de la población no cuenta con historial crediticio tradicional, lo que limita su evaluación por parte de entidades financieras. Sin embargo, con el modelo de Finanzas Abiertas, las instituciones pueden considerar información alternativa, como el uso de billeteras digitales o el historial de pagos, permitiendo que más personas demuestren su capacidad de pago y accedan por primera vez a financiamiento.
“Según Perú avanza hacia una digitalización financiera más abierta e inclusiva, la biometría se convierte en un habilitador de confianza. Permite asegurar la identidad del usuario y facilitar el acceso a nuevos servicios financieros”, señaló Jesús Aragón, CEO de Identy.io.
Reto en zonas rurales
A ello se suma el desafío de la brecha digital entre zonas urbanas y rurales. En áreas rurales, solo el 37,4% de la población adulta tiene acceso a una cuenta en el sistema financiero, según el BCRP. No obstante, el 74,1% de las personas sin productos financieros cuenta con un celular, aunque solo la mitad tiene acceso a internet.
En este contexto, soluciones con enfoque mobile-first permiten avanzar en la inclusión, ya que la verificación de identidad puede realizarse directamente en el dispositivo, sin necesidad de conexión constante a la red ni acceso a bases de datos en la nube.
De esta manera, la biometría y las Finanzas Abiertas contribuyen a eliminar barreras geográficas y operativas, facilitando que más peruanos accedan a servicios financieros de forma remota, segura y sin necesidad de desplazarse a una oficina física.