Notas de Prensa

AAP: Lima podría desplazarse a solo 7.5 km/h en 2030 si no se reforma la gestión del transporte

Published

on

Gremio automotor advierte que el deterioro de la movilidad impacta directamente en la competitividad y calidad de vida. La congestión vehicular genera pérdidas económicas estimadas en S/ 30 mil millones anuales en Lima.

La movilidad en Lima enfrenta un deterioro sostenido que requiere medidas estructurales y una política de largo plazo. La velocidad promedio de desplazamiento, que se ubicaba entre 25 y 30 km/h en 1990, actualmente se encuentra entre 12 y 14 km/h y podría caer hasta los 7.5 km/h hacia 2030.

De concretarse esta tendencia, desplazarse en vehículo por la capital se realizaría a una velocidad apenas superior a la de una persona caminando a ritmo rápido, que alcanza aproximadamente entre 6 y 6.5 km/h, y muy por debajo de la velocidad habitual de una bicicleta utilizada de manera recreativa, que puede oscilar entre 16 y 22 km/h.

A ello se suma el impacto económico de la congestión vehicular. De acuerdo con información recogida por la Asociación Automotriz del Perú (AAP), las pérdidas económicas asociadas a este problema alcanzan aproximadamente S/ 30 mil millones anuales en Lima, equivalentes al 2.3% del PBI. Esta cifra resulta comparable con prácticamente la totalidad del presupuesto destinado al sector Salud para 2027 y duplica los recursos dirigidos a orden público y seguridad.

Para Alberto Morisaki, gerente de Operaciones y Analítica de la AAP, el problema requiere dejar atrás las intervenciones aisladas y avanzar hacia una gestión integral de la movilidad.

“La congestión dejó de ser únicamente un problema de tránsito. Hoy impacta directamente en la competitividad de nuestras ciudades y, principalmente, en la calidad de vida de millones de personas. Si continuamos gestionando la movilidad de manera fragmentada, el deterioro será cada vez mayor”, señaló Morisaki.

Para la AAP, uno de los principales desafíos es contar con un sistema de transporte público eficiente, integrado, moderno y seguro, capaz de ofrecer una verdadera alternativa de desplazamiento a los ciudadanos. A ello se suman problemas como una semaforización obsoleta, infraestructura vial insuficiente, limitada gestión inteligente del tráfico, debilidad en la fiscalización y una gobernanza fragmentada entre las diferentes autoridades.

Frente a este escenario, el gremio propone priorizar la modernización e integración del transporte público, implementar sistemas inteligentes de semaforización y centrales de control de tránsito, desarrollar infraestructura vial estratégica, fortalecer la fiscalización electrónica y mejorar la coordinación interinstitucional.

Asimismo, la AAP considera necesario reformar el sistema de sanciones de tránsito. La fiscalización no debería concluir con la imposición de una multa, sino garantizar que las infracciones tengan consecuencias efectivas y que las sanciones sean realmente cobradas, generando los incentivos necesarios para modificar las conductas que afectan la seguridad y fluidez vial.

“Necesitamos planificación, tecnología, infraestructura y capacidad de gestión. El objetivo no puede ser solamente administrar la congestión, sino recuperar progresivamente la velocidad y hacer que movilizarse por nuestras ciudades vuelva a ser predecible y eficiente”, agregó Morisaki.

En ese sentido, el gremio advierte que atribuir la congestión únicamente al incremento del número de vehículos constituye un diagnóstico incompleto. Lima y otras ciudades del país con elevados niveles de congestión registran una menor cantidad de vehículos por habitante y por kilómetro en comparación con otras grandes ciudades, lo que evidencia que el problema está relacionado principalmente con la calidad del transporte público, la infraestructura disponible y la capacidad de gestionar eficientemente la circulación.

Como parte de su hoja de ruta, la AAP propone que Lima pueda alcanzar una velocidad promedio de 25 km/h hacia 2036, como resultado de una reforma técnica, sostenida y articulada de la movilidad y el transporte.

Tendencias

Salir de la versión móvil