Energía
Crisis eléctrica en Piura: central de Enel reduce operación por falta de gas natural, ¿qué es lo que sucedió?
La central Malacas, de Enel, trabaja a menos del 15% de su capacidad. La Refinería de Talara acapara el gas que antes servía para la generación eléctrica hacia industrias y hogares.
El sector eléctrico atraviesa una compleja situación en Piura debido a la ausencia de gas natural para generación eléctrica, lo que ha ocasionado al menos dos apagones en dicha región y en la vecina Tumbes.
La escasez del recurso energético ha puesto en jaque a la mayor central de energía del norte peruano: la Central Térmica Malacas, de Enel Generación Piura.
Reducción de capacidad
Luis Chiok, gerente general de Enel Generación Piura, explicó que la falta de gas impacta directamente en las operaciones de la planta térmica, que ha reducido su capacidad de producción de electricidad de un 40% a un 15% en los últimos dos años.
“Enel va a seguir manteniendo sus operaciones mientras tengamos el gas natural, pero si la situación empeora y no podemos sostenerlas, se hace inviable continuar”, manifestó el funcionario.
Malacas tiene capacidad para producir hasta 330 MW en tres unidades de generación: una a diésel (reserva fría) y dos a gas natural que nunca han trabajado al 100% por la falta del hidrocarburo.
Hasta el 2023, la central producía regularmente entre 130 y 140 MW con un factor de planta de 40%, gracias a 30 millones de pies cúbicos diarios (MMPCD) de gas provenientes de los lotes de hidrocarburos de Talara. Hoy solo genera 50 MW con un factor de planta del 15%, pues recibe apenas 11 MMPCD de gas.
Hoy produce apenas 50 MW de energía con un factor de planta del 15%, debido a que “recibe solamente 11 MMPCD de gas natural para sus operaciones”, indica Chiok.
Cambio de control de lotes
Desde octubre del 2023, los lotes de Talara pasaron temporalmente (por dos años) a Petroperú, por decisión del gobierno de Dina Boluarte.
“Hablamos de una producción de gas que antes estaba disponible para Enel, pero que ahora Petro-Perú no le quiere vender, y tiene todo el motivo de no hacerlo porque lo necesita para sus propias operaciones”, señaló una fuente del sector energía.
Ante ello, Enel ha recurrido a otros proveedores: UNNA Energía (lote IV) y OIG (lote X), que le suministran los 11 MMPCD actuales. Sin embargo, este volumen es insuficiente para sus operaciones.
Alternativas bloqueadas
Enel espera que los lotes I, VI y Z-69 —que Petroperú administra de forma transitoria— regresen al sector privado este año. No obstante, las licitaciones de Perú-Petro están entrampadas por trámites burocráticos o falta de postores.
Otra alternativa sería el lote XIII (Olympic), el mayor campo gasífero del norte peruano en Sechura. Sin embargo, el transporte por el ducto de Promigas resulta inviable por su alto costo.
“El concesionario (Promigas) cobra una tarifa siete veces mayor a la que pagan las generadoras eléctricas de Lima por el mismo concepto. Ese alto precio no nos permite consumir el gas del sur de Piura, que podría ser una solución”, explicó Chiok.
Tarifa Regulada
Sin embargo, es preciso indicar que el precio final del gas natural se compone del costo de la molécula más las tarifas reguladas de distribución y transporte, cuando corresponda. En el caso de los clientes independientes —como los generadores eléctricos— son libres de negociar directamente con los productores. Además, la tarifa de distribución en Piura está regulada por Osinergmin bajo el contrato de concesión vigente.
Riesgo para la seguridad energética
La falta de gas natural y su encarecimiento han relegado a Malacas del primer y segundo lugar en el despacho de energía térmica del COES, al quinto o sexto puesto, perdiendo competitividad.
Como consecuencia, la seguridad energética en el norte del país se ha debilitado, pues Malacas representa el 22% de la capacidad eléctrica instalada de la región.
“Esto significa que, ante una falla en el sistema de transmisión eléctrica, lo cual puede ocurrir en Trujillo, Chiclayo o Chimbote, todo el norte del país quedaría aislado”, advirtió Chiok.
De acuerdo con el COES, esta situación persistirá hasta que se construyan las nuevas líneas de transmisión en 500 kV: “Huánuco-Tocache-Celendín-Trujillo” y “Enlace 500 kV Celendín-Piura”, que reforzarán el Sistema Eléctrico Interconectado Nacional (SEIN).
Propuestas de solución
Enel ha comunicado su crítica situación a Osinergmin, el Ministerio de Energía y Minas, Petroperú, Perú-Petro, el Gobierno Regional de Piura y el Congreso de la República, planteando posibles soluciones:
- Reducir las tarifas de distribución de gas en el norte para equipararlas a las de Lima y así aprovechar el gas disponible en el sur de Piura.
- Acelerar la adjudicación de los lotes I y VI a operadores privados que retomen el desarrollo y exploración de pozos para aumentar la producción.
Si Malacas sale del sistema, habría un fuerte impacto en el suministro eléctrico, ya que se dejaría de generar energía con gas natural. Ello representaría alrededor de US$ 60 millones anuales adicionales, costo que podría recaer en los usuarios domiciliarios e industriales.
FUENTE: EL COMERCIO