Notas de Prensa
El impacto de El Niño empieza antes de las lluvias: Los gastos inesperados que podrían afectar a las familias peruanas
• Temperaturas elevadas, alta humedad y cambios bruscos del clima pueden generar gastos en salud, mantenimiento del hogar y servicios incluso antes de que ocurran emergencias mayores.
Aunque muchas personas asocian el Fenómeno El Niño con inundaciones, huaicos y daños a la infraestructura, sus efectos pueden comenzar mucho antes de que se produzcan eventos extremos. La reciente actualización del ENFEN mantiene la alerta de El Niño Costero y advierte que este podría extenderse hasta el verano de 2027, un escenario que podría generar impactos progresivos en la salud, el hogar y la economía de las familias.
De acuerdo con el Centro de Monitoreo de RIMAC, las condiciones cálidas previstas para los próximos meses, especialmente a lo largo de la costa, podrían traducirse en temperaturas superiores a lo habitual, mayor humedad y una alta variabilidad térmica, factores que suelen generar consecuencias que muchas familias no consideran dentro de su presupuesto.
• Impacto en la salud: Las variaciones de temperatura, la humedad persistente y la mayor presencia de enfermedades respiratorias pueden incrementar los gastos médicos de los hogares, especialmente cuando hay niños pequeños, adultos mayores o personas con enfermedades preexistentes.
• Sobre el mantenimiento del hogar: Otro de los gastos que suele adelantarse a una emergencia es el mantenimiento preventivo de las viviendas. Revisar techos, reparar filtraciones, limpiar canaletas y acondicionar sistemas de drenaje son acciones que pueden representar una inversión inicial, pero que ayudan a evitar daños mayores más.Las reparaciones posteriores suelen ser considerablemente más costosas.
Prepararse también es proteger el presupuesto familiar
Frente a un escenario de El Niño Costero que podría prolongarse durante varios meses, los especialistas recomiendan que las familias incorporen la prevención dentro de su planificación financiera.
‘’Realizar mantenimientos preventivos, contar con un plan familiar de emergencia, mantenerse informados a través de fuentes oficiales y revisar los mecanismos de protección disponibles puede contribuir a reducir tanto los riesgos físicos como el impacto económico que suelen generar estos eventos’’, explica Andrea Holguín, ingeniera meteoróloga del Centro de Monitoreo de RIMAC.
Entre los gastos e impactos económicos más frecuentes se encuentran:
• Reparación de techos, paredes y estructuras dañadas.
• Reposición de electrodomésticos, muebles y bienes afectados por el agua.
• Compra de agua potable y alimentos.
• Costos de transporte alternativo ante interrupciones viales.
• Gastos médicos asociados a enfermedades o accidentes.
• Pérdida temporal de ingresos por interrupción de actividades laborales.