la española solo esperaba que el consorcio Perú LNG, liderado por Shell, culmine la construcción del cargadero de camiones en Pampa Melchorita (Cañete), el cual ya puso en operación y está en fase de prueba .
“Nuestra meta es llegar a unas 10 mil familias en el sur peruano antes de finalizar el 2017, habiendo invertido cerca de US$30 millones”, anota Pardo.
Con contratos
FENOSA asegura que existe gran expectativa por parte de la industria sureña, al punto de que ya tiene contratos firmados para entregarles gas apenas se inicie la distribución. Ello, a pesar de la competencia de los comercializadores de gas natural comprimido (GNC), a los que el Gobierno busca apartar de las concesiones otorgadas a Fenosa y Promigas (en el norte del país), para impulsar la masificación.