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Financiamiento de Petroperú sigue sin destrabarse y falta de liquidez limita actividades de la petrolera

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La demora en la ejecución del financiamiento aprobado por el Estado mantiene a Petroperú en una situación crítica de liquidez. La empresa estatal aún no puede acceder a los recursos autorizados mediante el Decreto de Urgencia N.° 003-2026, situación que ya afecta sus operaciones, al impedirle descargar petróleo crudo de dos buques que permanecen frente al litoral norte del país por falta de pago a los proveedores.

Recursos aprobados aún permanecen congelados

El Gobierno aprobó el Decreto de Urgencia N.° 003-2026 con el objetivo de evitar la paralización de las operaciones de Petroperú y garantizar el abastecimiento de combustibles en el país. La norma autorizó una línea de financiamiento privado de hasta US$ 2.000 millones, incluyendo un primer tramo de emergencia de US$ 500 millones, destinado exclusivamente a la compra de petróleo crudo e insumos para la operación de la empresa.

Sin embargo, pese a la urgencia que motivó la emisión de la norma, los recursos continúan sin ser desembolsados, manteniendo a la petrolera estatal en una delicada situación financiera.

Falta de liquidez ya afecta la operación de la empresa

La ausencia de financiamiento comienza a reflejarse en las operaciones de Petroperú. La empresa enfrenta problemas de liquidez que le impiden cumplir con obligaciones inmediatas, entre ellas el pago para la descarga de petróleo crudo de dos buques que permanecen fondeados frente al litoral norte del país, comprometiendo el abastecimiento oportuno de materia prima para la Refinería de Talara y otras instalaciones.

Este escenario revive la crisis que motivó el respaldo estatal, cuando la empresa advirtió que la falta de recursos podía obligarla a paralizar sus principales operaciones por la imposibilidad de adquirir crudo.

Trabas administrativas impiden activar el financiamiento

El principal obstáculo radica en que aún no se concluye la estructura financiera prevista por el decreto. El mecanismo establece que los recursos no ingresarán directamente a Petroperú, sino que serán administrados mediante un fideicomiso o Vehículo de Propósito Especial, supervisado por ProInversión.

La conformación de esta estructura financiera registra retrasos, mientras continúan pendientes la firma de contratos con la banca privada y el cumplimiento de diversos requisitos técnicos y documentarios exigidos para liberar los fondos.

Exigencias de control ralentizan el proceso

Además de la constitución del fideicomiso, Petroperú debe presentar balances auditados, reportes técnicos y planes operativos que permitan garantizar que los recursos serán destinados exclusivamente a la compra de petróleo e insumos de producción.

Las diferencias respecto al nivel de control que ejercerá ProInversión sobre la ejecución del financiamiento, sumadas a la complejidad del proceso administrativo, han retrasado la disponibilidad de los recursos en un momento en que la empresa enfrenta una severa restricción de caja.

Riesgo operativo persiste

Mientras el financiamiento permanece inmovilizado, Petroperú continúa afrontando una fuerte presión financiera derivada de una deuda superior a US$ 7.000 millones y de la pérdida de acceso al financiamiento comercial tradicional.

La falta de liquidez no solo dificulta atender compromisos con proveedores, sino que también pone en riesgo la continuidad del abastecimiento de petróleo crudo para sus operaciones, evidenciando que el respaldo financiero aprobado por el Estado aún no logra traducirse en recursos efectivos para enfrentar la crisis operativa de la empresa.

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