Economía
FMI mantiene expectativa de crecimiento de la economía peruana en 2.7% para este año
El Fondo Monetario Internacional (FMI) mantuvo su expectativa de crecimiento de la economía peruana para este año en 2.7%, por debajo de la previsión del gobierno de 2.8%, según un último informe actualizado del organismo multilateral.
Las cifras suponen una actualización de los pronósticos económicos para la región de su informe de «Perspectivas Económicas Globales» divulgado en abril pasado, y se enmarcan en la ralentización estimada para América Latina en 2017, para cuando se prevé una expansión de 1%.
La previsión para la economía local se debe «al comienzo lento» del año 2017 como consecuencia «del escándalo de corrupción de Odebrecht y las inundaciones y los deslizamientos de tierra provocados por El Niño».
En tanto, el documento señala que en Argentina, la recuperación tras la recesión del año pasado está consolidándose, «gracias al estímulo que el consumo privado recibe del repunte gradual del salario real, y la inversión está respaldada por el crecimiento incipiente del crédito y el aumento del gasto en obra pública».
También rebajó las de Colombia, de 2,3 % a 2 %, en el marco de «un oportuno endurecimiento de la política monetaria» que ha permitido, a juicio de Werner, «una desaceleración económica de forma ordenada» a medida que «la demanda interna -en particular la inversión- se ajusta al shock permanente del ingreso nacional relacionado con la caída de los precios del petróleo».
La reducción de Chile es más leve, del 1,7 % al 1,6 % para este año, algo que Werner achacó «a unas perspectivas más moderadas en torno al consumo público y privado, vinculadas con la mayor debilidad del mercado laboral y la prevista desaceleración del gasto público de este año».
Un caso más extremo es el de Venezuela, que ve agudizada su profunda crisis económica con un contracción del 12 % para este año frente al -7,4 % anticipado en abril, marcada por «las disminuciones proyectadas en la producción y la importación de petróleo, además de la mayor incertidumbre relacionada con la crisis política reinante».
«Si las condiciones de vida continúan deteriorándose, la crisis humanitaria de Venezuela podría salirse de control, aumentando así la cantidad de personas que migrarían a países vecinos», advirtió Werner.