Notas de Prensa
Homar Lozano: La tecnología no reemplaza el diálogo ni construye confianza por sí sola
Director del IIMP sostuvo que la transformación digital de la minería debe contribuir no solo a elevar la eficiencia de las operaciones, sino también a reducir impactos y fortalecer la relación de la industria con las personas y los territorios.
Lima, 09 de septiembre de 2026. La incorporación de nuevas tecnologías está transformando la industria minera; sin embargo, su verdadero valor dependerá de la capacidad del sector para utilizarlas también como herramientas que contribuyan a fortalecer la sostenibilidad, la transparencia y la relación con los territorios.
Así lo señaló Homar Lozano, director del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP) y miembro del comité organizador de GESS 2026, quien sostuvo que la transformación digital del sector ya no puede estar asociada únicamente a productividad, eficiencia y reducción de costos.
“La tecnología adquiere verdadero valor cuando se integra a una estrategia de relacionamiento que escucha, responde y genera resultados”, sostuvo Lozano en una columna de opinión.
Explicó que actualmente la minería enfrenta el reto de aplicar la innovación para responder también a desafíos ambientales, sociales y de gobernanza. En ese sentido, indicó que la discusión ya no debe centrarse solamente en cuánto puede producir una operación con mayor eficiencia, sino en cómo la tecnología puede contribuir a producir mejor, reducir impactos y construir relaciones de mayor confianza con el entorno.
Tecnología no sustituye la relación humana
Lozano destacó que las plataformas digitales, la conectividad y el análisis de datos ofrecen importantes oportunidades para mejorar el acceso a educación, capacitación, servicios y oportunidades económicas en los territorios donde se desarrolla la actividad minera.
No obstante, advirtió que estas herramientas no pueden sustituir el relacionamiento directo entre las empresas y las personas.
“Una plataforma puede facilitar información, pero no reemplaza una conversación. Un sistema de monitoreo puede generar datos, pero no construye confianza por sí mismo”, enfatizó.
Por ello, sostuvo que la tecnología debe complementar una estrategia que tenga como componentes centrales la escucha, la capacidad de respuesta y la generación de resultados concretos para las poblaciones.
Digitalización para una mayor transparencia
El director del IIMP indicó además que la digitalización puede contribuir al fortalecimiento de la gobernanza minera mediante una mayor trazabilidad, mejores sistemas de control, acceso a información y procesos más transparentes.
Asimismo, destacó que una gestión basada en datos permite adoptar decisiones con mayor precisión y ofrecer mayores garantías a los diferentes grupos de interés.
En materia ambiental, señaló que las herramientas digitales permiten monitorear en tiempo real variables como la calidad y disponibilidad del agua, la calidad del aire, las emisiones y el consumo energético, facilitando la identificación temprana de riesgos y una mejor toma de decisiones.
Como ejemplo del avance tecnológico que ya registra el sector minero peruano, Lozano mencionó el caso de Antapaccay, donde la incorporación de perforación autónoma permitió incrementar hasta en 70% el uso de los equipos.
“Estos avances muestran que la tecnología ya no es un elemento complementario de la operación minera. Se está convirtiendo en parte de su infraestructura estratégica”, afirmó.
El reto de la inteligencia artificial
Lozano señaló también que la transformación digital demandará nuevos perfiles profesionales capaces de combinar conocimientos técnicos y capacidades digitales con habilidades de comunicación, liderazgo, colaboración y comprensión de los contextos sociales donde opera la minería.
En ese escenario, consideró que las nuevas generaciones tendrán un rol determinante en la adopción de tecnologías como la inteligencia artificial, la automatización y la analítica avanzada.
“La innovación no debería medirse únicamente por la sofisticación de una tecnología, sino por el valor que genera para la operación, las personas y los territorios”, manifestó.
Finalmente, sostuvo que, si bien la minería del futuro será inevitablemente más digital, el desafío será lograr que esa transformación contribuya también a construir una industria más sostenible, inclusiva y confiable.
“El desafío que tenemos por delante es utilizar la tecnología no solamente para transformar la manera en que hacemos minería, sino para transformar positivamente la relación entre la industria y la sociedad”, concluyó.