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Incertidumbres y falta de planificación debilitan competitividad en subsector Eléctrico
La falta de certezas respecto a temas como la energía renovable, los despachos de energía eléctrica, el precio, la generación distribuida, la regulación y el incentivo del gas natural, debilitan la competitividad del mercado eléctrico, coinciden varios expertos. Un Plan Nacional Energético sigue siendo una tarea pendiente.
De acuerdo con el especialista en energía César Gutiérrez, hay una clara indecisión del Gobierno sobre qué se debe hacer con las energías renovables no convencionales como la solar y eólica; entre los temas que destaca está el de otorgarles o no potencia firme.
“Hay una propuesta regulatoria (sobre otorgar potencia firme a las RERNC), la cual se pre publicó, pero no dicen si la aceptan o la rechazan. Pese a que hay una gran expectativa de los inversores, sigue habiendo una incertidumbre que preocupa a los propios actores renovables y a los actores de otras energías”, dice Gutiérrez.
Lo mismo opina Pedro Gamio, ex Viceministro de Energía, quien sostiene que la existencia de grupos de interés y la falta de decisiones por parte del Gobierno afectan la competitividad y la propia gobernabilidad del país.
“La principal traba de las energías renovables es la actual definición de potencia que impide la participación de la generación eólica y solar fotovoltaica. No pueden atender al mercado de usuarios libres. A esto se suma la falta de despacho por bloque horario”, sostiene Gamio, quien será ponente en el 17° Congreso de Energía 2019.
Por su parte, Beatriz De la Vega, Socia Líder de Energía de EY Perú, señala que el tema fiscal también afecta a las energías renovables. Al respecto, indica que es necesario revisar la ley de energías renovables.
“Además del beneficio de depreciación acelerada de las inversiones, existe el régimen de recuperación anticipada del IGV aplicable a todas las industrias que podría ajustarse para proyectos renovables que en su implementación pueden tener una etapa pre-operativa menor a dos años (la ley dice que esta etapa debe ser mayor a dos años)”, manifiesta De la Vega.
Gamio asegura que el otorgarle potencia firme a las energías solar y eólico podría generar menores costos de generación, desconcentración de la infraestructura y menor contaminación ambiental. “Además de cumplir con nuestro compromiso con el Tratado de París frente al cambio climático”, agrega.
Para Luis Espinoza, experto consultor y ex viceministro de Energía, más que discutir si dar o no potencia firme a las renovables solar y eólica, se debe analizar cuánto de esa potencia sería pagada por el sistema como potencia firme remunerable. Espinoza cree que todos los generadores deberían tener posibilidades de contratar con clientes y que, aparte, se definiría “qué derecho de potencia remunerable se le da a cada tecnología”