Notas de Prensa
Inclusión financiera de empresas aumentó a 40.7% en el segundo trimestre del 2018
En los últimos años, el incremento de la inclusión financiera en nuestro país no ha estado limitado únicamente a las familias peruanas, sino también a las empresas que efectúan diversas actividades productivas. Así, de acuerdo a información disponible al segundo trimestre del 2018, el ratio de profundización financiera en empresas, medido como el cociente entre el número de deudores empresariales bancarios (corporativos, grandes, medianas, pequeñas y microempresas) y el número de empresas activas a dicho periodo1, se situó en 40.74%. Es importante destacar que dicho nivel superó al 36.23% registrado en similar trimestre del 2013, obteniendo un aumento de 4.51 puntos porcentuales en los últimos cinco años.
El crecimiento de la inclusión financiera en empresas ha estado ligado a varios factores. Por un
lado, el dinamismo registrado por la economía ha sido un elemento vital ya que ha permitido
que las ventas de las empresas aumenten en línea con la mayor demanda por productos y
servicios de la población. Ante ello, las empresas suelen recurrir al financiamiento bancario para
así poder satisfacer esa mayor demanda.
De otro lado, las entidades bancarias han diseñado, desarrollado y ampliado su cartera de
productos financieros para empresas, acorde a las necesidades de estas unidades productivas.
Ello ha llevado a que el saldo de los créditos empresariales otorgados por la banca privada
anote un significativo crecimiento. Así, a julio de 2018, el monto total de los créditos a empresas
sumó S/ 167,123 millones, cifra superior en 8.23% respecto a similar mes del 2017, mientras
que en los últimos cinco años dicho portafolio reportó un aumento acumulado de 46.85%,
considerando un tipo de cambio constante para dicho cálculo.
Del mismo modo, es importante resaltar el rol fundamental del financiamiento de las entidades
bancarias como motor de crecimiento y desarrollo de las empresas que operan en el país. En
ese sentido, del total de créditos que reciben las empresas, la banca privada tiene una
contribución del 87.44%, convirtiéndose en la principal fuente de financiamiento.
Finalmente, es necesario reafirmar que, si bien los resultados obtenidos a la fecha en inclusión
financiera han sido positivos, aún existe un vasto tramo por recorrer. Por tal motivo, es necesario
que el sector público y privado sigan trabajando para generar las condiciones necesarias para
que más familias y empresas puedan tener la oportunidad de desarrollarse mediante el acceso
a los diversos productos y servicios que ofrece el sistema financiero, y combatir las barreras
que evitan que se consiga dicho objetivo, como son la informalidad, la corrupción, la falta de
garantías, entre otras trabas.