Notas de Prensa

La transferencia tecnológica toma protagonismo para acelerar la innovación en la minería peruana

Published

on

● Especialistas nacionales e internacionales compartieron experiencias y analizaron los desafíos para que los desarrollos científicos lleguen a implementarse en las operaciones mineras.

En minería, desarrollar una solución tecnológica es el primer paso para que llegue a implementarse en una operación. Entre la investigación aplicada y su uso industrial existe una brecha que suele frenar el escalamiento de proyectos con potencial. Además de las barreras técnicas, existen restricciones comerciales, regulatorias, organizacionales, de financiamiento y de propiedad intelectual.

Este escenario limita la adopción de soluciones que podrían contribuir a reducir impactos ambientales, mejorar procesos y optimizar costos en etapas críticas como el cierre de minas. En muchos casos, las tecnologías avanzan en laboratorio o piloto, pero no logran pasar a una fase de validación industrial por falta de articulación entre universidad, empresa, centros tecnológicos y operación minera.

Bajo este contexto, la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) fue sede del Taller de Transferencia Tecnológica en Minería, desarrollado en el marco del proyecto “Desarrollo de un paquete tecnológico para el cierre de minas con menor impacto socioambiental y ahorro operativo a través de la biotecnología”, liderado por Minera La Zanja de Compañía de Minas Buenaventura en alianza con la UNI, Incabiotec, Foreslab y el Hub de Innovación Minera del Perú (Hub), con financiamiento del concurso Desafíos Sectoriales de Gran Impacto de ProInnóvate.

La iniciativa aborda cuatro líneas de trabajo. La primera está relacionada con el tratamiento de agua mediante humedales reactivos con bacterias sulfato reductoras en 12 pozas interconectadas. La segunda se enfoca en restauración de suelos, a través de la propagación de plantas nativas con potencial fitorremediador mediante cultivo in vitro y biorreactores. La tercera comprende pruebas de laboratorio para la remoción de sulfatos en relaves mineros y procesos de biocementación. La última busca fortalecer capacidades para el empaquetamiento tecnológico y la transferencia de soluciones hacia la industria.

“Uno de los desafíos del cierre de minas es que las soluciones no solo funcionan técnicamente, sino que puedan evaluarse, adaptarse y aplicarse en condiciones reales. Este proyecto busca avanzar en esa ruta, incorporando biotecnología para abordar temas como agua, suelos y relaves desde una mirada aplicada”, señaló Gabriela Palomino, jefa de Proyectos Ambientales en Compañía de Minas Buenaventura.

Especialistas de New Genesis (Chile) abordaron la transferencia tecnológica desde lo empírico, priorizando su aplicación a necesidades operativas concretas. Uno de los puntos centrales fue contemplar que la incorporación de una tecnología considera la madurez técnica, tanto como la viabilidad comercial, regulatoria y organizacional, considerando aspectos como el retorno esperado y la capacidad de implementación.

Por su parte, Percy Madrid de JKTech (Australia), explicó el concepto del conocido «valle de la muerte», que describe las barreras que enfrentan muchas tecnologías durante las etapas de validación y escalamiento antes de ser adoptadas por la industria. Asimismo, destacó el papel de la investigación aplicada y la importancia de fortalecer capacidades en propiedad intelectual, evaluación comercial, modelos de transferencia tecnológica y mecanismos que acompañen el escalamiento de las innovaciones.

“El cuello de botella aparece cuando una solución ya fue desarrollada, pero no encuentra una ruta clara para ser validada o adoptada por la industria. En minería, la transferencia tecnológica requiere conectar mejor los problemas de la operación con las capacidades de universidades, centros de investigación y empresas desarrolladoras de tecnología”, indicó Pamela Antonioli, gerente general del Hub.

Como parte del cierre del taller, representantes de empresas, universidades y centros tecnológicos identificaron las principales barreras que limitan la transferencia tecnológica, así como las acciones que pueden ayudar a superarlas. Entre ellas destacaron la limitada incorporación de la I+D+i en el trabajo cotidiano de las áreas operativas, la falta de presupuestos planificados para innovación, la débil articulación entre fondos públicos y privados y la necesidad de reglas más claras sobre propiedad intelectual, reparto de beneficios y gestión de riesgos.

Fortalecer la transferencia tecnológica será clave para que más desarrollos científicos logren convertirse en soluciones implementadas en las operaciones mineras. En una industria con crecientes desafíos ambientales, sociales y operativos, la articulación entre universidades, centros tecnológicos y empresas permitirá que la innovación genere un impacto real y contribuya al desarrollo de una minería más sostenible y competitiva.

Tendencias

Salir de la versión móvil