GNV
¿Por qué debemos bajarnos del auto cada vez que llenamos el tanque de GNV?
Al llegar a un grifo y solicitar el llenado del tanque de nuestro auto con GNV, GLP o cualquier otro combustible, es muy común que se nos pida bajar del automóvil y, además, apagar el motor y todo el equipo eléctrico. ¿Alguna vez te has preguntado el por qué de esta petición? A continuación, te lo explicamos con la ayuda de un especialista.
En conversaciones, Roberto Silva, experto en mecánica automotriz, explicó que estas medidas se llevan a cabo en todos los grifos de nuestro país con el fin de evitar un posible incendio o lo que es peor: una explosión de gran magnitud.
“Ya que cuando un vehículo tiene algún desperfecto eléctrico puede generar campos de corriente dentro del sistema que hagan que se incendie, inclusive, en los mismos grifos puede haber fugas de vapores de combustible que provoquen que esto llegue a suceder”, añade el especialista.
En ese sentido, si los conductores apagan sus vehículos al realizar el tanqueado de GNV, evitan todo peligro porque, según explica Silva, “los sistemas de encendido de un auto transmiten la corriente y tienen el poder de elevar el voltaje de 12 a 30 000 voltios (dependiendo del modelo y la marca del vehículo) para que el carro arranque. Entonces, si la parte principal de este sistema, que se llama bobina de encendido, se encuentra en mal estado producen chispas que pueden encender un vapor de combustible y provocar un encendido”.
Al mantener el carro apagado, este riesgo desaparece. Por eso mismo, también nos piden permanecer afuera del vehículo, ya que ante un posible incendio habrá más posibilidades de sobrevivir y salvaguardar nuestra seguridad.
El peligro de convertir tu vehículo a GNV en lugares no autorizados
Según el especialista, muchas personas, en su mayoría de taxistas, realizan la conversión de sus vehículo de gasolina a gas natural (GNV) para ahorrar en combustible. Sin embargo, pocas veces, lo hacen en lugares autorizados, en donde se siguen los correctos protocolos de instalación y seguridad.
Esto representa un gran problema porque al haberse instalado de forma clandestina, puede haber fugas o cualquier otra falla técnica que a la larga desencadene un accidente. “Además, se ve mucho que los taxistas no hacen un mantenimiento constante al sistema de gas sus vehículos, incluso hubo casos en que ellos mismos lo calibran cuando empieza a fallar, lo que es totalmente peligroso”, afirma Silva.