Notas de Prensa
Sectores agro, pesca, energía, transporte y construcción registrarían el mayor riesgo frente a efectos del fenómeno de El Niño
· En el caso del sector agroexportador, las eventuales lluvias que se registrarían a consecuencia del FEN ocasionaría daños y retrasos en las exportaciones.
· Por su parte, las altas temperaturas en el año 2027 afectarían la próxima campaña agrícola, estimó Gallagher.
Los sectores agroexportador, pesquero, energía, transporte y construcción presentarían el mayor riesgo de impactos negativos por los efectos del fenómeno de El Niño (FEN) en el Perú, según un estudio de la firma Gallagher.
En el caso del sector agroexportador, las eventuales lluvias que se registrarían a consecuencia del FEN ocasionaría daños y retrasos en las exportaciones; mientras que, las altas temperaturas en el año 2027 afectarían la próxima campaña agrícola.
Por su parte, el sector pesquero corre el riesgo de una posible cancelación de la segunda temporada de 2026, así como la generación de perjuicios a la primera temporada de 2027 con una menor cuota, refiere el reporte.
Mientras que, en el sector energía, el incremento del caudal de los ríos producto de las lluvias podrían causar afectaciones a centrales hidroeléctricas, dependiendo de su ubicación. En tanto, la mayor temperatura incidiría en un aumento de la demanda de energía para aire acondicionado lo que provocaría cortes por tensión o sobrecargas eléctricas.
En el sector transporte las afectaciones se producirían en carretas y vías de acceso por las lluvias; y en construcción, las infraestructuras serían afectadas por inundaciones pluviales.
“Frente a este escenario, es necesario que las empresas adopten planes de continuidad de negocio y planes de crisis, que les permitan afrontar escenarios negativos como los mencionados”, afirmó Frank Chávez, gerente de Ingeniería y Prevención de Gallagher Perú.
Recomendaciones de seguridad
De acuerdo con el especialista, estos planes deben considerar, entre otras medidas, la implementación de un programa de inspección y limpieza de canaletas, drenajes y descolmatación de quebradas; y evaluaciones de vulnerabilidad de edificaciones frente a lluvias.
«Asimismo, se debe incluir dentro de los planes de prevención, protecciones a los tableros e instalaciones eléctricas a la intemperie para reducir el riesgo de corto circuito. Para aquellos fundos que se encuentren cerca a quebradas o ríos, se debe asegurar el reforzamiento de los diques o barreras utilizando maquinaria pesada para proteger lo sembríos», agregó.
También, puntualiza Chávez, aquellos fundos que cuenten con gaviones o defensas ribereñas deben analizar el estado de las construcciones para identificar si han sufrido algún daño y tomar acción. El especialista indicó que, en el caso de Gallagher, la empresa cuenta con procedimientos específicos para atender los efectos de emergencias climáticas, como el FEN.
Respuesta de Gallagher ante desastres
Frente a eventos catastróficos que puedan afectar a personas, operaciones e infraestructura, el Equipo de Atención de Siniestros de Gallagher actúa con rapidez y experiencia para gestionar y acelerar la atención de las pérdidas, coordinando integralmente con aseguradoras y ajustadores para lograr la mejor recuperación posible para nuestros clientes.
Detalló que a ello se suma el “Plan CAT”, que activa una respuesta especializada y coordinada para atender eventos catastróficos de gran impacto. “Nuestro equipo despliega recursos, establece canales de comunicación efectivos y lidera la gestión integral de los siniestros, con el objetivo de agilizar la atención, apoyar la continuidad de las operaciones de nuestros clientes y maximizar la recuperación de sus pérdidas aseguradas”, refirió.