GLP
Sepa cómo revisar la instalación de gas en casa
- Pequeñas acciones preventivas, como verificar el estado de las conexiones y actuar ante olores o fallas inusuales, pueden marcar la diferencia en la seguridad familiar.
El balón de gas licuado de petróleo (GLP) es una de las principales fuentes de energía utilizadas en el país, debido a su presencia en actividades cotidianas como la cocción de alimentos. Según el Ministerio de Energía y Minas (Minem), el consumo anual de GLP en el Perú bordea los 2.3 millones de toneladas, una cifra que refleja la importancia de este recurso dentro de la matriz energética nacional y su alta demanda en distintos sectores.
De este monto, cerca del 45% corresponde al uso doméstico, lo que evidencia la amplia presencia del balón de gas en los hogares peruanos. Su uso frecuente en las viviendas hace indispensable reforzar las prácticas de prevención, promover una correcta instalación y prestar atención al estado de los accesorios, a fin de reducir riesgos y evitar accidentes asociados a una manipulación inadecuada.
Ante este contexto, Karen Zapana, gerente de Seguridad y Medio Ambiente de Limagas, identifica algunas de las señales más frecuentes que se deben tener en cuenta para revisar la instalación de los balones de gas:
- Olor a gas persistente, aunque leve: puede indicar una posible fuga. Cierra la válvula, ventila el ambiente y evita encender luces, fósforos o artefactos eléctricos.
- Llama amarilla en la cocina: la llama debe ser azul; si es amarilla o anaranjada, puede haber una mala combustión o suciedad en los quemadores.
- Ruido o burbujeo en las conexiones: puede ser señal de una conexión floja o fuga. Verifica con agua jabonosa y nunca con fuego.
- Mangueras secas, agrietadas o vencidas: deben reemplazarse de inmediato, ya que el desgaste puede generar fugas o fallas en la instalación.
La prevención también empieza al momento de instalar el balón. Este debe colocarse en un espacio ventilado, firme y alejado de fuentes de calor. Además, se debe verificar que la manguera esté en buen estado, que el regulador sea el adecuado y que las conexiones estén correctamente ajustadas.
Nunca se deben utilizar fósforos, encendedores o llamas para comprobar una posible fuga. Para ello, se recomienda aplicar agua jabonosa en las conexiones y observar si se forman burbujas, ya que esto podría indicar una fuga de gas.
La seguridad en el hogar comienza con gestos simples: revisar periódicamente las instalaciones, cambiar a tiempo los accesorios deteriorados y actuar con rapidez ante cualquier señal de alerta. En el uso del GLP, la prevención puede marcar la diferencia.