Notas de Prensa
TAPP entra en una nueva etapa: las lecciones que dejan Pix y Bre-B para el sistema financiero peruano
Mientras Brasil y Colombia avanzan con nuevas infraestructuras de pagos inmediatos, Perú inicia una etapa clave para fortalecer la interoperabilidad e impulsar una nueva generación de servicios financieros digitales.
Brasil convirtió a Pix en el principal medio de pago digital del país y Colombia avanza con Bre-B para fortalecer la interoperabilidad de su sistema financiero. Perú busca seguir esa ruta con TAPP, la nueva infraestructura de pagos inmediatos impulsada por el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), que permitirá realizar transferencias interoperables entre bancos, cajas, billeteras digitales y otras entidades autorizadas.
La experiencia regional demuestra que el verdadero impacto de estos sistemas no está solo en acelerar las transferencias. Pix ya supera los 175 millones de usuarios y, durante 2025, los pagos cuenta a cuenta representaron el 42% del valor transaccionado en el comercio electrónico, superando por primera vez a las tarjetas de crédito (41%). En Colombia, Bre-B superó los 34 millones de usuarios, procesó más de 670 millones de transacciones y movilizó más de US$25.000 millones en sus primeros meses de operación.
Las lecciones para el mercado peruano
Para Diego Viñas, Product Manager de LigoPay, el principal aprendizaje que dejan Brasil y Colombia es que el éxito de una infraestructura de pagos inmediatos no depende únicamente de la tecnología, sino de su capacidad para convertirse en una plataforma sobre la cual distintos actores desarrollen nuevos servicios.
“Pix demostró que una infraestructura de pagos inmediatos puede convertirse en mucho más que un canal para transferir dinero. Cuando existe una base común sobre la cual bancos, fintech y otros participantes pueden innovar, se generan nuevas oportunidades para usuarios, comercios y empresas”, comenta.
Según el especialista, estos modelos cambian la dinámica del mercado al trasladar la competencia desde la infraestructura hacia la experiencia del usuario. “La interoperabilidad reduce barreras y permite que las entidades compitan desarrollando soluciones más simples, ágiles y relevantes. Esa competencia es la que finalmente impulsa la innovación del ecosistema financiero”, agrega Viñas.
TAPP avanza hacia su etapa de implementación
En ese contexto, TAPP avanza con la implementación y certificación de las entidades que participarán en el piloto previsto para finales de 2026, proceso que permitirá validar la nueva infraestructura de pagos inmediatos del BCRP.
Además de las transferencias entre personas, el sistema permitirá pagos a comercios, solicitudes de cobro, pagos mediante códigos QR e iniciación de pagos desde aplicaciones autorizadas. Entre las entidades seleccionadas por el BCRP para participar en este proceso se encuentra Tarjetas Peruanas Prepago (TPP), Entidad Emisora de Dinero Electrónico (EEDE) supervisada por la SBS y operadora de la billetera digital Ligo y la infraestructura financiera, LigoPay.
Actualmente, Tarjetas Peruanas Prepago (TPP) avanza en la implementación y certificación de su integración con TAPP bajo los estándares definidos por el BCRP. Su participación tendrá un doble alcance: por un lado, los usuarios de Ligo podrán acceder a TAPP directamente desde la billetera para realizar transferencias inmediatas; y, por otro, LigoPay pondrá su infraestructura a disposición de bancos, fintechs, billeteras y otras empresas que busquen integrarse al nuevo ecosistema de pagos sin desarrollar una conexión propia.
“La interoperabilidad abre la posibilidad de construir nuevos servicios sobre una infraestructura común. Con TAPP, queremos que tanto nuestros usuarios como otras empresas puedan aprovechar este nuevo sistema de pagos. A través de Ligo ofreceremos la experiencia para las personas, mientras que con LigoPay facilitaremos la conexión de otras entidades al ecosistema, ayudándolas a acelerar su integración y el desarrollo de nuevos servicios”, señala Diego Viñas.
Una oportunidad para acelerar la innovación financiera
Para Diego VIñas, la implementación de TAPP representa el inicio de una nueva etapa para el sistema financiero peruano, donde la interoperabilidad permitirá acelerar el desarrollo de nuevos servicios digitales y ampliar las alternativas para personas, empresas y comercios. “Brasil mostró cómo una infraestructura de pagos inmediatos puede transformar los hábitos de pago cuando alcanza una adopción masiva. Colombia está construyendo un modelo basado en la interoperabilidad desde el inicio. Perú tiene la oportunidad de incorporar esas experiencias para acelerar el desarrollo de un ecosistema financiero más conectado y competitivo”, señala.
A juicio del especialista, el mayor potencial de TAPP no estará únicamente en procesar pagos en segundos, sino en crear una base común sobre la que bancos, fintech, billeteras y otros actores puedan desarrollar nuevas soluciones. “TAPP crea una infraestructura compartida sobre la que distintos participantes podrán innovar. Cuando la infraestructura deja de ser una barrera, el foco pasa a generar mejores experiencias para personas y comercios. Ahí es donde realmente se acelera la innovación”, concluye.