Notas de Prensa
Universidades peruanas avanzan hacia modelos de enseñanza híbrida
Más de 1.5 millones de jóvenes cursan estudios universitarios en el Perú, pero hasta uno de cada seis abandona la carrera. En ese contexto, la educación híbrida aparece como una solución clave
Más de 1.5 millones de estudiantes están matriculados en universidades a nivel nacional en el inicio del ciclo 2026, consolidando a la educación superior en el Perú como un sistema masivo en expansión; sin embargo, de este total, alrededor del 15% interrumpe sus estudios, lo que equivale a más de 120 mil jóvenes que no logran consolidar su formación universitaria.
En ese escenario, la educación híbrida —que combina presencialidad con conexión en tiempo real— se ha consolidado como un estándar operativo que amplía las oportunidades de aprendizaje y adaptación a distintas realidades. Para Óscar Becerra, vicerrector académico de la Universidad Politécnica del Perú —institución que opera con el 100% de sus aulas en formato híbrido en sus 14 carreras—, el valor del modelo radica en su correcta implementación, ya que permite ofrecer una experiencia educativa más participativa, flexible y alineada a las necesidades actuales de los estudiantes. “Se ha simplificado la educación híbrida a prender una cámara. Pero una clase no es un video en vivo. Si el estudiante remoto no puede intervenir ni seguir el ritmo en igualdad de condiciones, lo que tienes es una experiencia recortada”, advierte.
Una solución real a problemas estructurales
En ciudades como Lima, donde los estudiantes pueden perder entre 2 y 4 horas diarias en traslados, la asistencia presencial sigue siendo una barrera silenciosa. A ello se suma que una proporción creciente de universitarios trabaja mientras estudia, lo que limita su permanencia en clases tradicionales.
Ahí es donde el modelo híbrido adquiere un rol estratégico: no solo mejora la asistencia, sino que puede reducir el abandono vinculado a factores de tiempo, distancia y empleo, que hoy están entre las principales causas de deserción. Además, el impacto es aún mayor fuera de la capital. Miles de jóvenes del interior migran o desisten de estudiar por falta de acceso a universidades cercanas. Un modelo híbrido bien diseñado permitiría que una parte significativa de estos estudiantes acceda o continúe estudios sin necesidad de trasladarse, ampliando la cobertura sin depender exclusivamente de infraestructura física, destaca el vicerrector de la universidad Politécnica del Perú.
Lo híbrido eleva la experiencia de aprendizaje
Becerra sostiene que la educación híbrida fortalece la disciplina del estudiante y potencia la capacidad de gestión de las universidades, al mismo tiempo que amplía las posibilidades de acceso y continuidad académica en distintos contextos, permitiendo que más jóvenes se mantengan conectados con su formación sin reducir estándares de calidad en el proceso.