Notas de Prensa
¿Baja la presión del agua en tu casa? Cinco causas que deberías revisar antes de llamar a un técnico
Abrir el caño y notar que el agua sale con menos fuerza de lo habitual es una situación que puede tener diferentes explicaciones. Aunque en algunos casos se trata de una variación temporal del servicio, también puede ser una señal de que existe algún problema en la instalación interna de la vivienda.
En Perú, el acceso a una red pública de agua no siempre significa contar con el servicio durante todo el día. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), durante 2024 los hogares que contaban con agua por red pública tuvieron, en promedio, 123 horas de servicio a la semana, mientras que en el área urbana el promedio fue de 119 horas semanales.
En este contexto, identificar qué está ocurriendo cuando disminuye la presión puede ayudar a diferenciar una situación relacionada con el abastecimiento externo de aquella que se origina dentro de la vivienda. Además, detectar oportunamente una fuga, una obstrucción o un problema en las conexiones puede evitar que una falla menor termine afectando otros componentes de la instalación.
Para Luis Basadre, ingeniero de Pavco Wavin Perú, cuando se percibe una disminución en la presión del agua, lo primero es observar si ocurre en toda la vivienda o únicamente en determinados puntos. “Esta información permite identificar si el origen podría estar en la instalación interna y determinar qué elementos requieren una revisión técnica”.
Al respecto, el especialista de Pavco Wavin menciona cinco causas que conviene revisar cuando baja la presión del agua:
1. Una obstrucción en la instalación: la acumulación de sedimentos o residuos en las tuberías puede reducir el espacio disponible para el paso del agua y afectar progresivamente el caudal. Si la baja presión se presenta únicamente en determinados puntos de la vivienda, este puede ser uno de los aspectos que conviene revisar.
2. Una fuga en la red interna: una fuga puede hacer que parte del agua se pierda antes de llegar al punto de consumo y reducir el caudal disponible. Además de generar desperdicio, una filtración que no se atiende oportunamente puede ocasionar humedad y daños en otras zonas de la vivienda.
3. Problemas en conexiones, válvulas o accesorios: las tuberías no son los únicos elementos que intervienen en el funcionamiento de una instalación. Una válvula parcialmente cerrada, una conexión deteriorada o un accesorio en mal estado puede restringir el paso del agua y generar una disminución de la presión.
4. Diferencias de altura entre los puntos de consumo: en viviendas de varios niveles, la presión puede variar según la altura a la que se encuentre cada punto de consumo. Por ello,
si el agua llega con menor fuerza a los pisos superiores que a los inferiores, es importante considerar las características y condiciones de operación de la instalación.
5. Una demanda superior a la capacidad de la instalación: cuando varios puntos de consumo funcionan al mismo tiempo, el caudal disponible se distribuye entre ellos. Si la instalación no fue dimensionada considerando la demanda prevista, pueden presentarse disminuciones de presión, especialmente durante los momentos de mayor consumo.
¿Cuándo es necesario llamar a un técnico?
Para el especialista de Pavco Wavin, si la baja presión se mantiene durante varios días, afecta a diferentes puntos de la vivienda o aparece acompañada de señales como humedad, filtraciones o sonidos de agua cuando todos los caños están cerrados, es recomendable solicitar una revisión especializada. “También conviene observar si el problema se presenta únicamente dentro de la vivienda o si afecta a otros inmuebles de la zona, ya que esto puede ayudar a determinar si el origen está en la instalación interna o en la red pública”.
“Una instalación de agua debe evaluarse como un sistema; la selección adecuada de los materiales y una correcta instalación son fundamentales para garantizar su desempeño y vida útil. Ante una disminución persistente de la presión, una evaluación técnica permitirá identificar la causa y determinar si es necesario realizar una reparación, mantenimiento o ajuste en la instalación. Una conducción adecuada permite aprovechar mejor el recurso y reducir pérdidas ocasionadas por fugas, obstrucciones o fallas en la instalación, contribuyendo así a un abastecimiento de agua más seguro y eficiente”, finalizó.