Notas de Prensa
Empresas peruanas aún subestiman el impacto económico de los ciberataques
· Especialistas señalan que la ciberseguridad debe pasar de un enfoque técnico a una estrategia de gestión de riesgos empresariales
· Xpartans advierte que los ataques de secuestro informático y robo de identidad ya generan pérdidas de hasta US$ 1.23 millones en grandes empresas.
Lima, junio de 2026.- La creciente sofisticación de los ataques digitales y el impacto financiero que generan en las organizaciones están obligando a las empresas a replantear la forma en la que gestionan su seguridad digital, así lo señaló Iván Goicochea, CEO de XPARTANS.
Xpartans advirtió que muchas organizaciones todavía consideran la ciberseguridad como un asunto exclusivamente tecnológico, pese a que actualmente representa un riesgo directo para la continuidad operativa, la reputación corporativa y la confianza de clientes y aliados.
“Muchas empresas siguen creyendo que la ciberseguridad es un tema exclusivamente técnico o algo que puede resolverse únicamente con un antivirus o teniendo información en la nube. Pero hoy hablamos de riesgos que pueden paralizar operaciones, generar pérdidas de cientos de miles de dólares y afectar de manera irreversible la reputación de una organización. La pregunta ya no es si una empresa será atacada, sino qué tan preparada está para responder cuando ocurra”, señaló el especialista.
Según datos de la compañía, el costo promedio de una fuga de datos alcanza los USD 1.23 millones en grandes empresas y alrededor de USD 120 mil en pequeñas y medianas compañías, cifras que reflejan el impacto económico que pueden generar los incidentes digitales.
Mitos sobre los ciberataques en el sector empresarial
En ese contexto, XPARTANS alertó sobre algunas percepciones erróneas que aún persisten en el sector empresarial, como creer que solo las entidades financieras son objetivos de ataques o asumir que herramientas básicas como antivirus o respaldos de información garantizan protección suficiente.
Asimismo, la firma destacó que el escenario actual exige migrar de modelos reactivos hacia estrategias más preventivas y ofensivas de ciberseguridad, incorporando prácticas como pruebas de penetración, simulaciones de phishing y monitoreo constante de vulnerabilidades.
El especialista enfatizó que la transformación digital no puede desligarse de la protección de los activos digitales de las organizaciones. “Estamos entrando a una etapa donde un ciberataque puede generar más daño que una crisis financiera o un problema operativo tradicional. Hoy, una filtración de datos, un secuestro informático o una suplantación de identidad puede detener completamente una empresa, romper la confianza de sus clientes y afectar su reputación durante años. Hemos visto compañías perder cientos de miles de dólares en cuestión de horas e incluso cerrar operaciones por no haber tomado medidas básicas de protección”, añadió.
Finalmente, frente a este panorama, la empresa recomendó fortalecer la cultura interna de ciberseguridad, proteger los sistemas de correo corporativo, implementar monitoreo permanente y desarrollar protocolos más robustos para la validación de operaciones sensibles.