Notas de Prensa
Formación técnica gana valor, pero brecha de ingresos entre hombres y mujeres bordea el 30%
• En Lima Metropolitana, los ingresos de las personas con educación superior no universitaria crecieron 6.9% en 2025 y superaron los S/2,000 al cierre del año. A nivel nacional, el último dato disponible por sexo muestra una diferencia mensual de S/635.5 entre hombres y mujeres con este nivel educativo.
La formación técnica continúa ganando valor en el mercado laboral. En Lima Metropolitana, el ingreso promedio mensual de las personas ocupadas con educación superior no universitaria llegó a S/1,921.6 en 2025, 6.9% más que en 2024, y superó por primera vez los S/2,000 en el trimestre octubre-diciembre. La tendencia continuó a inicios de 2026, con un crecimiento interanual de 7.6% entre diciembre de 2025 y febrero de 2026, informó el Observatorio de Empleabilidad de IDAT, a partir de cifras del INEI.
Para Silvana de los Heros, head de Empleabilidad de IDAT, estos resultados confirman que la educación técnica mantiene un retorno económico relevante y constituye una vía concreta de inserción y desarrollo profesional. El desafío, señaló, está en que la mejora del mercado se traduzca en oportunidades equivalentes a lo largo de la trayectoria laboral de hombres y mujeres.
“La formación técnica abre oportunidades reales de inserción y crecimiento laboral. Hoy el reto no está únicamente en el acceso a la educación, sino en lo que ocurre después: cómo hombres y mujeres ingresan al empleo, desarrollan experiencia, avanzan profesionalmente y acceden a mejores niveles de ingreso”, señaló de los Heros.
El reto está en las trayectorias laborales
El último dato oficial disponible con desagregación por sexo y nivel educativo muestra que, a nivel nacional, los hombres ocupados con educación superior no universitaria percibieron en promedio S/2,144 mensuales frente a S/1,508.5 de las mujeres. La diferencia es de S/635.5 al mes y equivale a 29.6% respecto del ingreso masculino: por cada S/100 percibidos por un hombre, una mujer recibió alrededor de S/70, según análisis del Observatorio de Empleabilidad de IDAT.
El contraste es especialmente relevante porque hombres y mujeres alcanzan la educación superior no universitaria en proporciones prácticamente similares. Para el Observatorio, esto desplaza la discusión desde el acceso a la formación hacia lo que ocurre después: condiciones del primer empleo, formalidad, continuidad profesional, experiencia acumulada, responsabilidades de cuidado y acceso a posiciones de mayor responsabilidad.
La persistencia de la brecha también se observa en el mercado laboral de Lima Metropolitana en su conjunto. Entre diciembre de 2025 y febrero de 2026, el ingreso promedio de las mujeres representó alrededor del 77% del ingreso masculino, una diferencia aproximada de 23%. En el trimestre mayo-julio de 2026, la brecha llegó a 24.5%, lo que muestra que el avance de los ingresos todavía no se traduce en un cierre sostenido de las diferencias entre hombres y mujeres.
De los Heros sostuvo que reducir estas diferencias requiere fortalecer la continuidad laboral alrededor de la maternidad, promover una mayor formalización desde los primeros empleos y avanzar en transparencia sobre bandas salariales y oportunidades de crecimiento. Precisó, además, que los indicadores analizados muestran diferencias de ingresos promedio entre hombres y mujeres y no deben interpretarse, por sí solos, como evidencia de discriminación salarial directa.