Combustible
Crisis energética y soberanía en juego: por qué el Perú necesita un Petroperú fortalecido

La crisis energética que atraviesa el Perú no es un episodio aislado ni exclusivamente técnico. Es la convergencia de una contingencia interna —la interrupción del sistema de transporte de gas de Camisea— y una tormenta internacional marcada por la guerra en Medio Oriente, que ha disparado los precios del crudo y tensionado las cadenas globales de suministro.
En este escenario, el Sindicato de Trabajadores Administrativos de Petróleos del Perú – STAPP considera que la discusión sobre el futuro de Petroperú deja de ser un debate financiero o administrativo para convertirse en un tema de seguridad y soberanía energética.
Camisea: el talón de Aquiles de la matriz energética
La deflagración ocurrida el 1 de marzo en el ducto de líquidos de gas natural en Megantoni (Cusco) obligó a paralizar preventivamente el transporte de gas. El resultado fue inmediato: las principales termoeléctricas que abastecen a Lima y la costa tuvieron que migrar al diésel o reducir operaciones.
El Ministerio de Energía y Minas declaró emergencia energética por 14 días, priorizando el gas para hogares, transporte público y servicios esenciales. Mientras tanto, el precio mayorista de la electricidad se disparó por encima de los 200 dólares por MWh, cuando el promedio habitual oscila entre 30 y 40 dólares.
Para el STAPP el episodio vuelve a poner en evidencia la alta dependencia del país de una sola fuente y de un solo sistema de transporte. Cuando Camisea se detiene, el país entero tiembla.
El factor externo: petróleo caro y volatilidad global
Al mismo tiempo, la guerra entre Israel, Irán y la intervención de Estados Unidos ha reconfigurado el mercado energético global. Las tensiones en torno al Estrecho de Ormuz —por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial— han elevado el precio del Brent por encima de los 80 dólares por barril, con proyecciones que lo sitúan entre 90 y 100 dólares si el conflicto escala.
En ese sentido, el STAPP explicó que, para el Perú, importador neto de combustibles refinados, esto implica mayores costos de gasolina y diésel, presión inflacionaria y deterioro de la balanza comercial energética.
La combinación es compleja: menos gas disponible internamente y combustibles importados más caros.

El impacto económico: inflación, competitividad y riesgo fiscal
Los efectos ya comienzan a sentirse:
Inflación: el alza de combustibles presiona transporte y alimentos.
Industria y minería: mayores costos energéticos reducen márgenes y competitividad.
Finanzas públicas: eventuales subsidios o mecanismos de estabilización podrían tensionar las cuentas fiscales.
Confianza de mercado: la volatilidad energética afecta expectativas de inversión.
En este contexto, la fragilidad estructural del sistema energético se vuelve un riesgo macroeconómico.
Petroperú: ¿problema o parte de la solución?
En paralelo a la crisis, Petroperú atraviesa un momento decisivo en su sostenibilidad financiera e institucional. La relación con acreedores internacionales, el debate sobre el Decreto de Urgencia N.° 010-2025 y las señales enviadas al mercado han generado incertidumbre.
Por ello, para el Sindicato de Trabajadores Administrativos de Petróleos del Perú – STAPP, la coyuntura actual obliga a replantear la pregunta de fondo: ¿puede el Perú afrontar crisis energéticas globales sin una empresa estatal sólida que garantice abastecimiento y estabilidad?
Más allá de sus dificultades financieras, Petroperú cumple funciones estratégicas:
Abastecimiento interno de combustibles.
Operación de infraestructura crítica como la Refinería de Talara.
Capacidad de amortiguar choques externos mediante inventarios y logística propia.
“En medio de esta coyuntura y siendo importadores, el país se da el lujo de tener paralizado importantes lotes petroleros tales como el 192, el 64, ambos en la selva peruana; el VI de Talara hace casi 6 meses y 9 plataformas marinas paralizadas del Lote Z69 por la pésima labor del Osinergmin”, cuestionó José Luis Saavedra, secretario general del Sindicato de Trabajadores Administrativos de Petróleos del Perú.
En una economía expuesta a la volatilidad internacional, renunciar a fortalecer su empresa estatal energética puede significar renunciar a instrumentos de política energética.
Propuestas para una salida técnica e institucional
El Sindicato de Trabajadores Administrativos (STAPP), reitera, tal como lo ha manifestado en anteriores oportunidades, que la salida no pasa por decisiones improvisadas ni por soluciones de corto plazo, sino por un enfoque estructural.
- Aval estatal condicionado
Un respaldo del Estado, sujeto a metas verificables de eficiencia, disciplina de gasto y recuperación de caja, permitiría estabilizar la empresa sin convertirlo en un cheque en blanco.
- Reperfilamiento ordenado de deuda
Negociar con tenedores de bonos bajo estándares internacionales aliviaría la presión inmediata de liquidez y evitaría escenarios litigiosos que podrían afectar la reputación crediticia del país.
- Gobernanza blindada y especializada
Se propone un esquema de gobernanza con criterios técnicos y estabilidad institucional, inspirado en modelos como el del Banco Central de Reserva del Perú, donde la continuidad y la profesionalización reducen interferencias políticas.
Un directorio y gerencia con experiencia real en hidrocarburos, refinación y finanzas corporativas sería clave para recuperar confianza.
- Mesa técnica de alto nivel
Una instancia formal entre el MEF, el MINEM, Petroperú y acreedores podría articular una hoja de ruta con metas trimestrales y comunicación transparente al mercado.
Escenarios futuros
Escenario optimista: Se restablece rápidamente Camisea, el conflicto internacional se contiene y el Brent se estabiliza por debajo de 90 dólares. Petroperú logra un acuerdo ordenado con acreedores y consolida su recuperación operativa. El impacto inflacionario sería transitorio.
Escenario intermedio: Precios del crudo elevados durante 2026 (90–100 dólares), normalización parcial del gas y necesidad de apoyo fiscal limitado. Petroperú se estabiliza, pero bajo fuerte supervisión.
Escenario adverso: Escalada bélica y petróleo por encima de 110 dólares, prolongación de problemas internos y deterioro financiero de la empresa. El impacto en inflación, tipo de cambio y crecimiento podría ser significativo.
Seguridad y soberanía energética: una decisión estratégica
En resumen, para el STAPP, la crisis actual demuestra que la energía no es solo un mercado; es un componente central de la soberanía económica. La dependencia excesiva de importaciones y la fragilidad de la infraestructura interna exponen al país a shocks externos imprevisibles.
Fortalecer Petroperú con criterios técnicos, transparencia y disciplina financiera no implica ignorar sus errores, sino reconocer su papel estratégico en un mundo cada vez más volátil.
En tiempos de guerra y disrupción global, la pregunta no es si el Perú puede permitirse apoyar a su empresa energética estatal. La pregunta es si puede permitirse no hacerlo.

Combustible
Petroperú prevé ahorrar US$180 millones con petróleo ecuatoriano, pero Talara aún opera al 64% de su capacidad

Los acuerdos con Petroecuador permitirán recibir 16,2 millones de barriles entre noviembre de 2026 y septiembre de 2027, cubriendo más del 60% de los requerimientos de crudo de la refinería. La empresa apunta a procesar más de 80.000 barriles diarios al cierre del año.
Petroperú espera reducir sus costos de abastecimiento y transporte mediante la compra directa de petróleo ecuatoriano, con un ahorro potencial de hasta US$180 millones anuales. Sin embargo, la Refinería Talara todavía opera por debajo de su capacidad de diseño, por lo que el incremento del suministro de materia prima deberá acompañarse de una recuperación de sus operaciones.
Los contratos suscritos con la petrolera estatal ecuatoriana Petroecuador contemplan la entrega de 16,2 millones de barriles entre noviembre de 2026 y septiembre de 2027. De acuerdo con las proyecciones de la empresa, este volumen permitirá cubrir más del 60% de las necesidades de crudo de Talara durante ese periodo.
Según ProInversión, el ahorro provendría de la reducción del precio de adquisición del petróleo y de los costos logísticos. No obstante, la refinería procesa actualmente alrededor de 60.800 barriles diarios, equivalente al 64% de su capacidad de destilación de 95.000 barriles por día, de acuerdo con información proporcionada por Petroperú a La República.
La compañía tiene como objetivo superar los 80.000 barriles diarios hacia finales de 2026. Para conseguirlo, deberá consolidar la recuperación de sus unidades de procesamiento, entre ellas Flexicoking, cuyos trabajos de inspección y mantenimiento ya concluyeron.
La recuperación operativa se desarrolla en paralelo a los cuestionamientos sobre la situación financiera de la petrolera. La Federación Nacional de Trabajadores Petroleros del Perú (Fenpetrol) sostiene que las restricciones de liquidez limitaron las compras de crudo y ha solicitado explicaciones sobre el destino del crédito puente de US$475 millones otorgado a la empresa. El sindicato también cuestiona los resultados de la intervención de ProInversión, aunque sus observaciones están relacionadas con la gestión y el financiamiento de Petroperú, no específicamente con los acuerdos de suministro de Ecuador.
Compra directa de petróleo permitiría reducir costos logísticos
Los dos contratos fueron adjudicados mediante concursos internacionales organizados por Petroecuador. El primero contempla el suministro de 4,32 millones de barriles durante seis meses, mientras que el segundo comprende 11,88 millones de barriles a lo largo de once meses.
ProInversión estima que la compra directa permitirá obtener una reducción de entre US$8 y US$10 por barril frente a adquisiciones anteriores. La entidad calcula que el ahorro alcanzaría aproximadamente US$3 millones por cargamento, con un beneficio potencial de hasta US$180 millones anuales.
El transporte representa otro componente importante de esta estrategia. Según ProInversión, el tiempo de traslado del crudo se reducirá de unos 17 días a aproximadamente tres días, mientras que el costo del flete pasaría de entre US$7 millones y US$8 millones a cerca de US$1,8 millones por buque.
Petroperú calcula que el transporte hasta Talara o Bayóvar demorará entre tres y cuatro días. La proximidad de Ecuador permitirá evitar el tránsito por el Canal de Panamá, mejorar la planificación de los despachos y facilitar la reposición de inventarios.
Esta ventaja logística también resulta relevante ante posibles interrupciones del transporte asociadas al fenómeno de El Niño, que podrían dificultar el abastecimiento y elevar los costos de las operaciones.
Además de reducir gastos, los acuerdos representan la reanudación de las relaciones comerciales entre Petroperú y Petroecuador después de cuatro años. La operación busca diversificar las fuentes de suministro y disminuir la exposición a los costos de transporte de proveedores más alejados.
Refinería Talara busca superar los 80.000 barriles diarios
La Nueva Refinería Talara cuenta con una capacidad de destilación de 95.000 barriles por día. Con un nivel de operación del 64%, su procesamiento actual se sitúa en aproximadamente 60.800 barriles diarios, por debajo de la meta establecida para finales de 2026.
Petroperú informó que las labores programadas de inspección y mantenimiento de la unidad Flexicoking culminaron satisfactoriamente. Actualmente, el equipo se encuentra en la etapa de maniobras de arranque y su incorporación al proceso productivo será progresiva, de acuerdo con los protocolos técnicos y de seguridad.
La puesta en funcionamiento de esta unidad es importante para incrementar el procesamiento de crudo y mejorar el aprovechamiento de la materia prima. Sin embargo, el mayor abastecimiento no garantiza por sí solo que Talara alcance el volumen previsto, pues también será necesario asegurar la disponibilidad y estabilidad operativa de sus instalaciones.
Por ello, el resultado de la estrategia dependerá tanto de los beneficios comerciales de los contratos ecuatorianos como de la capacidad de Petroperú para recuperar sus niveles de producción y optimizar el funcionamiento de la refinería.
Petroperú vuelve a controlar el 100% del contrato del Lote 192
Mientras busca asegurar el abastecimiento de Talara, Petroperú también enfrenta el desafío de reactivar el Lote 192, ubicado en Loreto, cuya producción permanece paralizada desde febrero de 2020.
El desarrollo del yacimiento contemplaba la participación de Altamesa Energy Perú como socio privado. Sin embargo, en enero de 2025, la compañía comunicó su intención de transferir el 61% de su participación contractual debido a su situación económica y financiera, según información recogida en los estados financieros auditados de Perupetro.
El programa de trabajo del lote incluía la perforación de 41 pozos de desarrollo y uno exploratorio. La salida de Altamesa modificó las condiciones previstas para ejecutar estas actividades y obligó a revisar la estructura contractual del proyecto.
En octubre de 2026, el Gobierno aprobó la transferencia de la participación de Altamesa a Petroperú, con lo cual la empresa estatal volvió a concentrar el 100% del contrato.
No obstante, la recuperación de la totalidad de la participación contractual no significa que la producción se haya reanudado. La norma no establece una fecha para el reinicio de las operaciones ni precisa el volumen de petróleo que podría aportar el yacimiento una vez reactivado.
La contribución futura del Lote 192 al abastecimiento nacional dependerá de la ejecución de las actividades pendientes y de las condiciones técnicas y financieras necesarias para retomar la explotación.
En este escenario, Petroperú tiene dos retos centrales: aprovechar las ventajas económicas del petróleo ecuatoriano y recuperar progresivamente la capacidad operativa de Talara. Los ahorros proyectados deberán verificarse conforme se concreten las entregas, mientras que la empresa también tendrá que responder a los cuestionamientos de Fenpetrol sobre su situación financiera y la intervención de ProInversión.

Combustible
Precio de los combustibles se dispara: gasolina aumenta hasta S/ 7 y crece la demanda de GLP

El encarecimiento de los carburantes lleva a los conductores a buscar opciones más económicas. El alza también genera preocupación por sus posibles efectos en el transporte y el costo de los productos de primera necesidad.
El incremento de los precios de los combustibles comienza a afectar el presupuesto de los conductores y las familias peruanas. Según reportes recogidos en diferentes estaciones de servicio, los precios registran aumentos de entre S/ 4 y S/ 7. En un grifo de Petroperú, la gasolina premium se vende a S/ 22.49, mientras que el GLP alcanza los S/ 7.19.
Frente a este escenario, cada vez más conductores consideran el gas licuado de petróleo (GLP) como una alternativa para reducir sus gastos de combustible. Sin embargo, esta opción tampoco ha quedado al margen de los incrementos, lo que limita el ahorro que buscan los usuarios.
Los ciudadanos manifiestan su preocupación porque sus ingresos ya no alcanzan para cubrir los mismos gastos de antes. A ello se suma el temor de que el encarecimiento de los carburantes se traslade a las tarifas del transporte y, posteriormente, a los precios de los alimentos y otros productos esenciales de la canasta básica familiar.
El especialista en hidrocarburos Pedro Gamio señaló que las tensiones geopolíticas y los conflictos en Medio Oriente influyen en el comportamiento del mercado energético internacional. Asimismo, advirtió sobre el fuerte aumento del diésel, cuyo precio por galón habría pasado de aproximadamente S/ 12 en marzo a cerca de S/ 30, una variación que afecta especialmente a los hogares de menores ingresos y a las actividades que dependen del transporte.
Evalúan medidas de apoyo ante el alza de combustibles
La preocupación por los precios se suma a los posibles efectos del fenómeno de El Niño durante los próximos meses, que podrían generar mayores dificultades económicas para la población.
En este contexto, se ha planteado la evaluación de medidas de apoyo económico para aliviar el impacto del incremento de los combustibles. No obstante, todavía se necesitan detalles sobre quiénes serían los beneficiarios, cuáles serían los requisitos y cómo se realizaría la entrega de los eventuales bonos.
Mientras se definen posibles acciones, los conductores y las familias continúan buscando alternativas para reducir sus gastos y afrontar el encarecimiento de los combustibles, en un contexto de incertidumbre sobre la evolución de los precios y su efecto en el costo de vida.

Combustible
Petroperú proyecta atraer más de US$ 1.500 millones en inversiones durante los próximos cinco años

ProInversión presentó una estrategia para reorganizar los activos de la petrolera estatal e incorporar operadores privados que aporten capital, tecnología y capacidad de gestión. Los procesos de promoción se desarrollarían entre 2026 y 2027.
Petroperú prevé movilizar más de US$ 1.500 millones en inversiones de capital (CAPEX) durante los próximos cinco años, mediante la participación de operadores privados en distintos bloques patrimoniales de la empresa. La iniciativa forma parte del proceso de reestructuración operativa, comercial y financiera que busca mejorar el desempeño de la petrolera y disminuir su dependencia de los recursos públicos.
El anuncio fue realizado por Ángel Delgado, director del Proyecto de Reestructuración de Petroperú en ProInversión, durante una presentación organizada por AmCham. En su exposición, detalló los principales lineamientos de la estrategia para atraer inversionistas y fortalecer la gestión de los activos de la compañía estatal.
La propuesta contempla organizar parte del patrimonio de Petroperú en bloques que puedan ser gestionados por operadores especializados. Estos socios aportarían financiamiento, tecnología y experiencia operativa para ejecutar inversiones, mejorar la infraestructura y elevar la eficiencia de las instalaciones.
El portafolio incluye terminales de combustibles, infraestructura logística, refinerías, el Oleoducto Norperuano y activos relacionados con la producción de petróleo. Según lo expuesto, los procesos de promoción se llevarían a cabo de manera progresiva entre 2026 y 2027.
“Estamos abriendo la inversión privada a un portafolio de bloques patrimoniales que representan más de 1.500 millones de dólares en CAPEX durante los próximos cinco años”, señaló Delgado.
La finalidad es establecer mecanismos que permitan financiar las inversiones pendientes, recuperar el valor de los activos y garantizar su sostenibilidad operativa a largo plazo.
Reorganización patrimonial busca atraer capital privado
La estrategia de ProInversión apunta a modificar el esquema de gestión de determinados activos de Petroperú mediante la incorporación de operadores con experiencia en actividades específicas de la industria de hidrocarburos.
Delgado explicó que las restricciones financieras de la petrolera han dificultado la ejecución oportuna de inversiones y labores de mantenimiento necesarias para conservar su infraestructura en condiciones adecuadas.
Frente a este escenario, la propuesta busca facilitar la recapitalización de los activos, distribuir las responsabilidades operativas y establecer compromisos de inversión definidos para los socios privados.
Entre los objetivos planteados figura monetizar determinados activos, reducir la necesidad de inversión directa del Estado en los bloques incluidos en el proceso y asignar obligaciones específicas a los operadores.
La incorporación de empresas especializadas también permitiría modernizar la tecnología, fortalecer los controles operativos y mejorar la administración de la cadena logística, especialmente en los terminales de combustibles.
Además, se pretende establecer programas de inversión periódicos y mecanismos de supervisión que contribuyan a reducir las pérdidas y elevar la eficiencia.
De acuerdo con el planteamiento presentado, los activos considerados estratégicos continuarían bajo titularidad estatal, mientras que determinados bienes inmobiliarios no estratégicos podrían venderse para generar recursos.
Terminales del sur y refinerías concentran proyectos iniciales
Entre los activos considerados para la incorporación de capital privado figuran los terminales del sur del país, las refinerías de Iquitos y Pucallpa, la Refinería de Conchán y el Terminal Bayóvar.
Para los terminales del sur, ProInversión estima inversiones de aproximadamente US$ 140 millones durante un periodo de cinco años. La propuesta contempla incorporar un operador especializado que contribuya a mejorar la gestión y ejecutar las obras necesarias.
Antes de avanzar con el proceso, se vienen evaluando aspectos como la demanda, las necesidades de mantenimiento y las inversiones que todavía tendría que asumir Petroperú.
En cuanto a las instalaciones de la Amazonía, se buscará atraer operadores privados que aporten experiencia técnica y recursos para modernizar su funcionamiento.
Las inversiones estimadas para los próximos cinco años ascienden a:
- Refinería de Iquitos: US$ 54 millones.
- Refinería de Pucallpa: US$ 29 millones.
La promoción de estos activos está prevista para diciembre de 2026, luego de completar las evaluaciones técnicas y revisar los pasivos ambientales existentes.
Las cifras corresponden a proyecciones de inversión y no constituyen compromisos definitivos asumidos por empresas privadas, puesto que los procesos todavía deben desarrollarse.
Conchán podría transformarse en un centro de almacenamiento y distribución
Uno de los cambios planteados por ProInversión es reconvertir la Refinería de Conchán en un centro logístico para el almacenamiento y la distribución de combustibles.
Según Delgado, esta alternativa responde a las características técnicas de la instalación y a las diferencias de rentabilidad respecto de la Nueva Refinería Talara.
Mientras Conchán está orientada principalmente a la producción de asfaltos, la infraestructura de Talara dispone de unidades de conversión que permiten obtener productos de mayor valor a partir del petróleo procesado.
Por esta razón, la propuesta busca aprovechar las instalaciones de Conchán para fortalecer las operaciones de almacenamiento y despacho de combustibles.
Como parte de la reconversión, se ha evaluado la construcción de entre 10 y 12 tanques adicionales, con una inversión aproximada de US$ 51 millones.
El proyecto forma parte de los activos que se pretende estructurar para atraer inversión privada y mejorar el aprovechamiento de la infraestructura existente. Sin embargo, el modelo definitivo aún podría incorporar modificaciones durante las conversaciones con potenciales inversionistas.
Oleoducto Norperuano necesitaría cerca de US$ 600 millones
El Oleoducto Norperuano constituye otro de los principales componentes del portafolio de activos que ProInversión busca promover. Su proceso de incorporación de operadores privados está previsto para 2027.
De acuerdo con Delgado, esta infraestructura requeriría inversiones cercanas a los US$ 600 millones para recuperar su funcionamiento y mejorar su desempeño operativo.
La viabilidad económica del ducto estará vinculada con la recuperación de la producción petrolera en la cuenca del Marañón y la disponibilidad de volúmenes suficientes de crudo para justificar su utilización.
En ese contexto, el funcionario destacó la relevancia del Lote 192, cuya reactivación mediante la participación de un operador privado podría contribuir a incrementar la producción y favorecer el uso de la infraestructura de transporte.
Asimismo, mencionó que se analiza la posibilidad de conectar el Oleoducto Norperuano con Ecuador mediante la construcción de un ramal. Esta alternativa permitiría evaluar nuevas oportunidades de transporte de petróleo y posibles reducciones en los costos de abastecimiento de Petroperú.
Sin embargo, todavía no se ha establecido una inversión específica ni un calendario definitivo para ejecutar esa conexión.
La estrategia también contempla incorporar un operador especializado en el transporte de hidrocarburos por ductos, con el propósito de fortalecer la gestión técnica y comercial del oleoducto y atender las necesidades de inversión que requiere para recuperar su operatividad.
En conjunto, la hoja de ruta de ProInversión busca atraer capital privado para modernizar activos, mejorar la eficiencia operativa y reducir la presión financiera sobre Petroperú. La ejecución de las iniciativas dependerá del avance de los estudios, la estructuración de los procesos y la participación de potenciales inversionistas.

-
Combustible4 días agoPetroperú reporta mejores resultados financieros, pero sindicato cuestiona el papel de ProInversión
-
GLP4 días agoPlantean construir nuevas esferas de almacenamiento de GLP fuera de Lima ante el riesgo de El Niño
-
Hidrocarburos6 días agoPetroperú asumirá el 100% de participación en el Lote 192 tras cambio contractual
-
Notas de Prensa4 días agoJóvenes peruanos buscan humanizar la inteligencia artificial para enfrentar la soledad y la desconexión social
-
Gas Natural6 días agoPromigas Perú presentará informe sobre el panorama y los retos del gas natural en el país durante 2026
-
Gas Natural6 días agoGas natural en el Perú: entre las cifras, las exportaciones y el desafío de la masificación
-
Gas Natural5 días agoPromigas Perú invirtió más de US$ 700 millones en el norte y plantea ampliar el acceso al gas natural
-
Notas de Prensa2 días agoCinco planes de misterio para Halloween en Lima, con tips de Yango para llegar a tiempo



