Hidrocarburos
“La crisis del sector hidrocarburos ha sido creada por la indiferencia de los Gobiernos”

Gustavo Navarro Valdivia es socio director de Gas Energy Latino American, una consultora internacional especializada en energía y gas natural. Ha trabajado 46 años en la empresa estatal peruana Petroperú, fue asesor técnico del viceministro de Energía y director general de Hidrocarburos del 2003 al 2009. También estuvo presente en el periodo de construcción de Camisea y acompañó la introducción del gas natural en la matriz energética. Hoy, considera que la indiferencia de los últimos Gobiernos hacia el sector hidrocarburos, así como la poca importancia que se le dio a comunicar los impactos positivos generados por las diversas actividades de la industria, son responsables de la crisis del sector.
Raúl Jacob, presidente de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía, (SNMPE) dijo en una de sus conferencias que el sector hidrocarburífero sufre una de las más graves crisis de su historia. ¿Comparte esta afirmación? ¿Cuál es la radiografía que hace usted del sector?
Le puedo decir con toda certeza que esta no es una crisis más: es la más grande crisis de la actividad petrolera en el Perú. Después de haber tenido casi 200 mil barriles por día a inicios de los 90, en los últimos años hemos estado bordeando entre 30 y 40 mil barriles por día. Perú tiene 18 cuencas sedimentarias, de las cuales solo una es explotada de forma madura, Talara. Otras cuatro tienen un grado de explotación mediano o bastante bajo y el resto (13) están inexploradas. Allí debe haber muchos recursos que no han sido identificados ni puestos en valor. Pero la crisis más grave se explica con lo que está sucediendo en la actualidad: de lo poco producido en los últimos tiempos, la mitad está en la selva. La selva podría estar produciendo 100 mil barriles diarios sin necesidad de descubrir nuevos yacimientos. Desde hace más de un mes, la Estación 5 del Oleoducto Nor peruano está tomada otra vez violentamente, más de un mes, y el Estado no ha hecho nada.
¿Cuál ha sido el impacto de ello?
Con la toma de las instalaciones, se impide llevar al mercado el crudo ya extraído. La consecuencia de ello es que toda la producción de la selva está paralizada con excepción del Lote 95, de PetroTal, que no puede parar la operación porque son pozos bastante productivos: si se paran ya no recuperarían el mismo nivel de producción, y así se está acumulando el crudo en algunos tanques y embarcaciones para salir como tuvo que hacerse igual hace un tiempo, vía fluvial, hacia el mercado internacional atravesando Brasil. El poco crudo que se está produciendo se termina exportando porque el oleoducto está parado por actos ilegales de fuerza. Esa es parte de la problemática creada por una indiferencia muy grande de varios últimos Gobiernos, que no están dándole importancia al sector.
Más allá de la crisis actual, hay un trasfondo global que agudiza aún más la crisis…
Hemos llegado a una situación en donde algunas ciudades de Europa han puesto un límite para el uso de combustibles derivados del petróleo. Algunos han dicho que máximo al 2030 o al 2040, pero algunos países ya tomaron la decisión de eliminar completamente el uso de combustibles derivados de petróleo. El que más tarde lo está definiendo es China, a partir del 2060. Pero, en todo caso, ya hay una definición a nivel mundial de dejar de usar los combustibles fósiles; primero, el carbón, y después, los combustibles pesados, que son el petróleo industrial y el diésel. Después le sigue la gasolina. Pero, ya hay una crónica anunciada. Se van a dejar de usar a nivel mundial los combustibles derivados del petróleo y nosotros tenemos un potencial importante.
¿Qué ocurriría si no aprovechamos estos recursos ahora?
Si no aprovechamos en los próximos años ese potencial, dentro de 30, 40 o 50 años, todo ese petróleo va a tener valor cero. Si no los aprovechamos ya, se van a quedar sin valor. Vamos a perder la oportunidad de generar riqueza para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
En el Perú, entre 1979 y 1982, se producían 200 mil barriles de petróleo por día, pero en los siguientes años hubo una caída hasta llegar al 2019 con 40 mil barriles. ¿Qué permitió en esos años alcanzar altos niveles de producción y por qué ya no se pueden alcanzar hoy?
Se dice, por desconocimiento, que Petroperú en esa época tenía un monopolio. Eso no es cierto. En la actividad del upstream, exploración y producción de hidrocarburos, nunca existió un monopolio. Es verdad que la única empresa peruana que estaba actuando en el campo de exploración y producción era Petroperú, pero también había muchas empresas privadas de otros países. Estas ayudaron a desarrollar buena parte de la producción de los siguientes años. Pero, en esa época, existía un Estado promotor con una presencia importante y una alianza muy eficaz con la inversión privada, que era solamente internacional. No existía inversión privada peruana en el campo de la producción y exploración petrolera. Por eso, en esos años, en los 90, se buscó atraer a empresas nacionales que tenían cero experiencia y limitada capacidad de inversión, con lotes relativamente pequeños. Sin embargo, eso no dio suficiente escala para un emprendimiento grande. Pero, hoy, con la experiencia acumulada y la necesidad de mayores inversiones, se requiere redimensionar esos lotes. Probablemente, unir lotes más pequeños para hacer uno más grande que permita una inversión y un desarrollo mayor.
¿Cuáles considera son los lotes más importantes para la producción de petróleo?
En la selva norte, el Lote 192 y el Lote 8, que fueron operados al final por Pluspetrol. Pero también hay crudo descubierto en varios lotes en diversas etapas de trabajo. Por ejemplo, el Lote 64, que es de Petroperú, tiene crudo liviano en un área donde hay muchos crudos pesados. Ese lote tiene una importancia estratégica muy grande, permitiría, con mezclas adecuadas, poner en valor crudos pesados cercanos. Está el Lote 67, que tiene crudo muy pesado y en algún tiempo ese crudo se iba al mercado internacional vía Brasil, por el Amazonas. Lo ideal sería hacer infraestructura, porque el oleoducto nor peruano no llega hasta el Lote 67. Con un ramal adicional, el oleoducto llegaría allí y ese crudo pesado podría llegar a la costa porque la Nueva Refinería de Talara, que está próxima a entrar en operación, está diseñada para procesar crudos pesados.
¿Hay otros lotes adicionales?
Después está el Lote 39, también en la selva norte, con crudo descubierto, muy pesado, y que no ha entrado todavía en operación. También tenemos el Lote 95, de PetroTal, que ha sido el lote estrella. Partió de cero y ahora es el que más produce en el Perú, por encima de 15 mil barriles diarios. Pero, lamentablemente, ese crudo no puede llegar en este momento a donde se necesita, que es en las refinerías de la costa, porque el oleoducto está parado por la toma de la Estación 5.
¿En quién recae la responsabilidad de la crisis del sector?
En gran parte, la responsabilidad es del Estado, pero también se debe trabajar más en comunicar el trabajo que realizan las empresas y sus proyectos de relacionamiento comunitario. Por ejemplo, esas comunidades que han tomado violentamente la Estación 5, han paralizado la producción de petróleo. ¿Por qué han hecho eso? Porque el Estado no los está atendiendo, no le asigna recursos suficientes a la región Loreto. Pero no está viendo el costo de ello: al parar la producción del crudo están paralizando la generación de canon, lo que las empresas pagan cuando producen petróleo, y como no producen petróleo, no pagan canon. Los perjudicados son ellos mismos. Pero esas posiciones están lideradas por iniciativas llamadas informales. Yo me niego a aceptar ese término. No son informales, son ilegales porque violan todas las leyes: laborales, sanitarias, ambientales. Cuando en la región entra una empresa seria que firma contratos con el Estado, esa presencia aleja a estos ilegales. Ellos buscan oponerse a la presencia de las empresas formales porque cuando no están, tampoco está el Estado y pueden seguir realizando sus actividades ilegales. El ejemplo más visible es Madre de Dios.
En Perú Energía Bicentenario señaló la alta rotación de las personalidades claves del sector, tanto político como empresarial, y la “permisología” que desalientan las inversiones. ¿Cómo afectan estos problemas al sector?
¿Cuántos ministros de Energía y Minas hemos tenido en un año? No tienen tiempo ni de conocer el sector y ya los cambian. Eso genera inacción o acciones equivocadas por desconocimiento. Respecto a la tramitología, los permisos antes y después de las operaciones se traslapan unos a otros, y con tiempos bárbaros, de hasta 500 días, en conjunto. Hay que ser muy exigente en la operación, pero en los permisos hay que ser ágiles. Esto hace que las inversiones demoren mucho y se desincentivan.
Camisea fue clave para el cambio de la matriz energética del país. ¿Cuál fue su rol en aquella época en la se renegoció el contrato?
Yo participé en la primera renegociación del contrato, en el 2006. Se cambió la fórmula para el precio del gas natural, que se había fijado en el 2000 en el gobierno de transición. Su precio estaba vinculado al del petróleo, y como empezó a subir mucho, el gas natural también debía subir. El gas natural llegó a Lima en agosto del 2004, en la fecha fijada en el contrato. En los primeros meses, Cálidda hacía todos los esfuerzos para conseguir clientes, y también Pluspetrol, que podía vender directamente el gas a los grandes clientes. Pero ellos no conocían el gas natural ni sus ventajas. Participé, como representante del Estado para explicar esas ventajas, que eran muchísimas, a fin de convencer y despejar las dudas para que las empresas empiecen a interesarse por este combustible. Y empezamos a lograrlo. Pocos meses después, tocaba aplicar el primer ajuste del contrato, un aumento de casi 60%. Entonces, conversamos con Pluspetrol y acordamos que no era racional pegar un salto de esa magnitud cuando recién comenzaba a formarse el mercado. Dos años después, hicimos un pequeño ajuste y apenas hubo un cambio de Gobierno se planteó una renegociación. Cambiamos la fórmula: su precio se vinculó no al petróleo, sino a otros indicadores más estables, lo que ha permitido que se tenga un precio muy competitivo en el largo plazo.
¿Qué lecciones nos dejó este proceso?
Que con buenas maneras se pueden conseguir grandes cosas, y, por supuesto, también en la renegociación de un contrato. Pero más urgente que eso es tener ductos. No vamos a poder masificar el gas natural sin ductos y en todos los países, el Estado tiene una participación gravitante en los ductos. Aquí se pensó que todo lo tenía que hacer el privado y así no funciona. Por eso es importante el concepto de rentabilidad social. ¿Quién hace las carreteras? El Estado, y las usan todos los ciudadanos. Los ductos son iguales. El Estado tiene que participar, no puede ausentarse y no puede pretender ahorcar a la empresa para masificar si el Estado no ha promovido que se hagan ductos. Además, el rol de Camisea es producir, y produce tanto que tiene que reinyectar el 25% del gas del Lote 88, porque no hay ductos.
¿Cuáles considera son los obstáculos que debería superar el sector hidrocarburos para reactivar o incentivar las inversiones de producción y exploración?
La primera es tomar conciencia a nivel del Estado y de las empresas que tenemos una cortina que se está empezando a cerrar, que es la oportunidad de usar los combustibles derivados del petróleo, y también del gas natural, aunque éste va a tener un poco más de tiempo porque es un combustible de transición. Pero también el consumo de gas natural se va a terminar, aunque quede mucho gas bajo tierra, ya sea en el 2050 o en el 2070, pero se terminará, porque también genera CO2. Si no se aprovechan en los próximos años los recursos del Perú, habremos perdido la oportunidad de convertirlos en una palanca de desarrollo.

Actualidad
Petroperú detecta cuarta conexión clandestina en el Oleoducto Norperuano en el desierto de Sechura

Petroperú denunció un nuevo atentado contra el Oleoducto Norperuano (ONP) tras detectar una conexión clandestina en el Tramo II, ubicado en el distrito y provincia de Sechura (Piura). La empresa activó de inmediato su Plan de Respuesta a Emergencias y movilizó personal especializado para controlar la situación, advirtiendo que se trata de la cuarta intervención ilegal registrada en las últimas semanas en esta zona del país.
Hallan ocho mangueras conectadas ilegalmente al ducto
La nueva conexión clandestina fue ubicada en el kilómetro 835+531 del Tramo II del Oleoducto Norperuano. Durante la inspección técnica, especialistas de Petroperú identificaron ocho mangueras instaladas de forma ilegal y conectadas directamente a la tubería, lo que evidencia un intento de extracción ilícita de hidrocarburos.
La empresa informó que, tras la evaluación realizada en la zona, no se registró una mayor afectación al entorno.
Se activó el plan de emergencia y se reforzó la respuesta operativa
Como parte de las acciones inmediatas, Petroperú movilizó personal técnico desde el Terminal Bayóvar, trasladando equipos, herramientas y materiales para atender la emergencia. Asimismo, coordinó el apoyo de empresas contratistas que ejecutan trabajos en áreas cercanas con el objetivo de reforzar las labores de control y asegurar la infraestructura.
De manera complementaria, la empresa verificó que las válvulas ubicadas en los kilómetros 744 y 792 del Tramo II permanecían cerradas, como medida preventiva para garantizar la seguridad de las operaciones.

Petroperú alerta sobre el incremento de ataques al ONP
La empresa señaló que este hecho constituye un nuevo ataque perpetrado por terceros ajenos a la operación del Oleoducto Norperuano y expresó su preocupación por el incremento de este tipo de acciones ilícitas.
Según indicó, esta es la cuarta conexión clandestina detectada en las últimas semanas en el desierto de Sechura, una situación que pone en riesgo un Activo Crítico Nacional, compromete la continuidad operativa y podría generar impactos económicos, sociales y ambientales.
Ante este escenario, Petroperú exhortó a las autoridades competentes a reforzar la vigilancia del Oleoducto Norperuano, identificar y capturar a los responsables, así como prevenir nuevos atentados contra esta infraestructura estratégica.
Caso fue comunicado a las autoridades competentes
Petroperú informó que el incidente fue reportado oportunamente a Osinergmin, OEFA, la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI) y a la Policía Nacional del Perú, a través de la Región Policial Piura, mediante la denuncia N.° 35649095.
Finalmente, la empresa reafirmó su compromiso con la protección del ambiente, la seguridad de sus operaciones y la defensa de la infraestructura energética nacional.

Hidrocarburos
Perú: sector hidrocarburos prevé ambiente favorable para la inversión privada

La presidenta del Comité Sectorial de Hidrocarburos de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), María Julia Aybar Solís, señaló hoy que las empresas de su sector prevén un ambiente favorable para la inversión privada, ante la nueva gestión gubernamental próxima a iniciarse.
Refirió que han revisado el plan de gobierno para los próximos cinco años de Keiko Fujimori, el cual es positivo para atraer más inversiones.
“Nosotros hemos podido revisar el plan de gobierno y nos parece que tiene una política de mantener un marco constitucional y legal que nos permite a nosotros ver con muy buena disposición el tema de desarrollo de nuestro sector en lo que respecta a inversión privada”, declaró a la Agencia Andina.
“Creemos que eso es muy importante porque da un marco de estabilidad y genera este ambiente favorable para continuar mejorando el sector hidrocarburos”, agregó.
Asimismo, indicó que el plan de gobierno “es un primer paso” y por ello se necesitan otros elementos importantes, como el tener una política clara para el desarrollo del sector hidrocarburos.

Ánimos para invertir
De otro lado, la titular del Comité Sectorial de Hidrocarburos del gremio minero energético señaló que sus empresas asociadas siguen “totalmente comprometidas con el país”.
“Es un sector que requiere inversiones y un marco de competitividad de largo plazo, eso es algo esencial”, subrayó.
En ese sentido, indicó que se necesita tener un marco de la Ley Orgánica de Hidrocarburos que establezca los principios de estabilidad de largo plazo, a fin de establecer contratos con plazos que permitan recuperar las costosas inversiones que se realizan y un sistema de regalías competitivo, a fin que la inversión privada sea rentable y al mismo tiempo genere ingresos para el Estado.
Indicó que es necesario invertir en exploración a fin de descubrir nuevas reservas que permitan reponer las que se vienen consumiendo a fin de asegurar el abastecimiento de la demanda de petróleo y gas en el país.
Medidas
Entre las medidas necesarias para impulsar la inversión en su sector, Aybar Solís, señaló que aparte de contar con una política clara de desarrollo del sector, se requiere simplificar los procedimientos burocráticos.
“Que nos permita ser más competitivos y poder desarrollar estos proyectos en plazos razonables. Hoy hacer un proyecto de inversión en el sector puede tomar cinco, seis hasta 10 años”, subrayó.
Refirió que el proyecto del Lote 58, desde su descubrimiento hasta su producción, tardó 10 años.
“Eso no es posible. Porque nos está restando competitividad respecto de los hidrocarburos en otros países”, dijo.
Asimismo, enfatizó la importancia de fortalecer las entidades que regulan el sector de hidrocarburos, como el Ministerio de Energía y Minas (Minem), el Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) y Perupetro.
Aybar Solís, señaló que la inversión extranjera en el sector hidrocarburos está poniendo atención en Sudamérica, en países como Venezuela, Colombia y Brasil.
“Ahí nosotros tenemos que dar las señales necesarias para que también nos miren”, puntualizó.

Hidrocarburos
SPH plantea cuatro prioridades para que el próximo gobierno fortalezca la seguridad energética del país

Para la Sociedad Peruana de Hidrocarburos (SPH), la nueva etapa que inicia el país debe estar marcada por una transición ordenada y democrática, así como por el fortalecimiento de la estabilidad política e institucional, condiciones indispensables para recuperar la confianza, atraer inversiones y avanzar en las reformas necesarias para impulsar la seguridad energética y el desarrollo económico.
En ese contexto, la SPH planteó que el próximo gobierno impulse una hoja de ruta para reactivar la exploración de hidrocarburos, fortalecer la seguridad energética del país, recuperar la inversión privada y ampliar el acceso a energía competitiva en más regiones. Actualmente, más de 2,5 millones de hogares y cerca de 350 mil vehículos utilizan gas natural diariamente, lo que evidencia la importancia de seguir impulsando su desarrollo y masificación.
De acuerdo con el gremio, el Perú requiere una agenda integral que reconozca el rol estratégico del gas, el petróleo y la exploración responsable como parte de una política pública orientada a garantizar abastecimiento, competitividad, empleo y desarrollo territorial.
“Sin una política energética clara, el país seguirá expuesto a contingencias, dependencia de importaciones y pérdida de competitividad. El próximo gobierno tiene la oportunidad de construir una hoja de ruta seria, técnica y de largo plazo para asegurar energía suficiente y sostenible para los peruanos”, señaló Felipe Cantuarias, presidente de la SPH.

Prioridades
La SPH propuso cuatro prioridades para ordenar esta agenda. La primera es reactivar la exploración de hidrocarburos para reponer reservas y reducir la exposición del país a la volatilidad internacional. La segunda es fortalecer la seguridad energética con planificación, infraestructura, permisos oportunos y mecanismos que permitan anticipar riesgos. La tercera es recuperar la inversión mediante reglas claras y estabilidad jurídica. La cuarta es acelerar la masificación del gas natural, especialmente en regiones donde este recurso aún no llega a hogares, transporte, comercios e industrias.
El gremio recordó que el gas natural ya cumple un rol clave en la economía peruana: aporta cerca del 40% de la generación eléctrica del país y ha permitido mejorar la competitividad de hogares, pymes, industrias y transporte. Sin embargo, aún existen 14 regiones sin acceso a este recurso, por lo que cerrar esa brecha debe ser una prioridad nacional.
En materia de exploración e inversión, la SPH advirtió que el país enfrenta señales que requieren atención urgente. El Perú cuenta con 18 cuencas con potenciales reservas de hidrocarburos, pero solo 5 están activas; además, los contratos de exploración pasaron de 41 en 2015 a 5 en 2024, y en 2025 no se registraron pozos exploratorios. Para el gremio, este escenario evidencia la necesidad de devolver predictibilidad al sector y convertir el potencial energético en inversión, canon, regalías y desarrollo regional.

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