Hidrocarburos
El 2021 sería la «punta de lanza» para producción de gas natural en Colombia con el desarrollo de 23 bloques
El primer paso de la tarea que lidera la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) fueron los tres ciclos del Proceso Permanente de Asignación de Áreas (PPAA) realizados en el 2019 y 2020 que dejaron como resultado la entrega de 30 bloques para exploración y producción (E&P) de petróleo y gas natural.

Colombia – Fuente: Portafolio | Así, de este total de áreas asignadas por la citada entidad, 23 corresponderá sólo a E&P de gas natural, número que llama la atención ya que del 100% de bloques ofertados por la ANH para su desarrollo, más del 75% son con vocación en este energético y que comenzarán su desarrollo en el 2021.
“La firma de estos contratos, son una muestra de cómo han funcionado las políticas del Gobierno Nacional para la reactivación del sector de hidrocarburos. Después de cinco años sin firmar nuevos contratos de exploración y producción, cerraremos el 2020 con 30 nuevos convenios (23 de ellos para la producción de gas) gracias al PPAA”, señaló le ministro de Minas y Energía, Diego Mesa.
El jefe de la cartera minero energética añadió que el sector hidrocarburífero del país seguirá siendo eje de la reactivación sostenible (con el gas natural como eje central) como puerta de entrada a la inversión y la generación de empleo, “así como eje fundamental de nuestra autosuficiencia energética”.
Mesa, así mismo, recalcó que el gas natural es el combustible eje de la política de Transición Energética que viene implementando el ejecutivo desde hace más de dos años.
Bloques y Contratos
Registros de la ANH indican que de los 23 contratos firmados para el desarrollo de igual número de bloques con vocación de gas natural, nueve están ubicados en la cuenca Llanos Orientales, cinco en la del Valle Medio del Magdalena (VMM), cuatro en la del Valle Inferior del Magdalena (VIM), tres en la del Valle Superior del Magdalena (VSM) y solo una en el offshore, al frente de las costas de la La Guajira.
Así mismo, las empresas más interesadas en el desarrollo de estos yacimientos convencionales de gas natural en las citadas cuencas son Ecopetrol, Hocol, GeoPark, La Luna-Captiva, Frontera Energy, Gran Tierra Energy, Canacol Energy y Parex Resources.
Precisamente estas dos últimas empresas fueron las que más recientemente firmaron contratos con la ANH para el desarrollo de cuatro bloques con vocación en gas.
“El resultado del tercer ciclo del PPAA es el reflejo de un sector que se mantuvo activo y vigente, a pesar de los retos que la pandemia y la crisis de precios le impuso. También de la apuesta que empresas como Parex y Canacol han hecho en la industria colombiana”, explicó Armando Zamora, Presidente de la ANH.
En los tres ciclos del PPAA, los 23 bloques adjudicados para desarrollo en E&P de gas natural, representan para el país compromisos de inversión asociadas por más de US$850 millones.
“Tenemos desde ya una gran expectativa por el cuarto ciclo, la Ronda Colombia 2021, que presentará una atractiva oferta de oportunidades, la revisión de los términos contractuales y la simplificación de los procesos”, aseguró Zamora.
Prospectividad
En materia de reservas de gas natural, el país posee un remanente probado que se extendería a 130 años. Así lo afirma el más reciente informe del sector de gas natural de la transportadora Promigas.
Según el estudio, las reservas potencias del combustible para atender el mercado nacional podrían ir más allá del siglo. Y recalca que la prospectividad del combustible en los yacimientos del país podrían estar por el orden de 54 Tera Pies Cúbicos (tpc).
“Los próximos dos años serán fundamentales para la actividad de producción de gas natural. No sólo por los nuevos contratos de bloques firmados recientemente por la ANH, de los cuales la mayoría tienen un gran potencial de gas, sino por los proyectos en ejecución y estructuración que tienen un valor de más de US$1.1 millones”, destacó Orlando Cabrales, presidente de la Asociación Colombiana de Gas Natural (Naturgas).
De concretarse la producción de este potencial de gas natural en no convencionales, equivaldría a 16 veces las reservas probadas actuales de 3,2 tpc, lo cual implica más de 100 años de autosuficiencia del citado combustible.
“Mantener la autosuficiencia energética a través de la exploración y desarrollo de los recursos de gas natural de Colombia también proporciona importantes ingresos tributarios y de regalías al gobierno, que se pueden utilizar para financiar el desarrollo social y de infraestructura. Canacol Energy ha demostrado que vale la pena apostarle al gas natural local y hemos sido la prueba fehaciente de la enorme prospectividad gasífera del país”, señaló Charle Gamba, Presidente y CEO de Canacol Energy.
El líder empresarial de esta multinacional canadiense recalcó que Naturgas, en su informe de indicadores del 2020, indica el potencial de 64 tpc de gas natural en el país, equivalente a aproximadamente 20 veces las reservas.
Hidrocarburos
Buques frente a Talara generan pérdidas de hasta US$100.000 diarios para Petroperú por sobreestadía

La permanencia de dos buques petroleros fondeados frente a la costa de Talara, sin autorización para descargar su cargamento de crudo, está generando un elevado costo para Petroperú. La estatal afronta penalidades internacionales por sobreestadía (demurrage) que podrían alcanzar hasta US$100.000 diarios, agravando aún más su delicada situación financiera.
La demora en la descarga dispara los costos
En el comercio marítimo internacional, cuando un buque permanece inmovilizado más allá del tiempo establecido para realizar las operaciones de carga o descarga, el propietario de la nave cobra una penalidad conocida como demurrage o sobreestadía.
En el caso de Petroperú, el costo por mantener un buque petrolero sin descargar oscila entre US$20.000 y US$50.000 por día, dependiendo del tamaño de la embarcación y de las condiciones pactadas en el contrato de transporte.
Al existir actualmente dos buques internacionales a la espera de descargar frente al litoral de Talara, el desembolso diario para la empresa estatal se estima entre US$40.000 y US$100.000.
Crisis de liquidez y problemas operativos
La permanencia de las embarcaciones obedece a una combinación de factores. Por un lado, la falta de liquidez de Petroperú ha dificultado el cumplimiento de compromisos comerciales vinculados a la compra de crudo. A ello se suman las restricciones operativas ocasionadas por los oleajes anómalos que han afectado el puerto de Talara.
Esta situación mantiene inmovilizados los cargamentos de petróleo que la Nueva Refinería Talara requiere para reanudar plenamente sus operaciones.
Contraloría ya advirtió pérdidas por demoras similares
Las penalidades por sobreestadía no constituyen un hecho aislado. La Contraloría General de la República ya había identificado pérdidas económicas derivadas de deficiencias logísticas y administrativas en Petroperú.
Uno de los casos observados fue el pago de US$396.135 a PetroChina International, debido a retrasos en la emisión de cartas de crédito que impidieron liberar oportunamente un cargamento de petróleo.
Un costo que agrava la crisis financiera
Especialistas señalan que las penalidades por demurrage funcionan como un verdadero «taxímetro financiero»: cada día de retraso incrementa las pérdidas sin generar ningún beneficio operativo ni valor agregado para la empresa.
En un contexto de restricciones de liquidez y dificultades para abastecer la Nueva Refinería Talara, estos costos adicionales profundizan la presión sobre las finanzas de Petroperú y evidencian la necesidad de resolver cuanto antes los problemas que mantienen inmovilizados los cargamentos de crudo.

Hidrocarburos
Nueva Refinería Talara reiniciará operaciones el 5 de agosto tras paralización por falta de crudo y problemas financieros

La Nueva Refinería Talara (NRT) permanece paralizada debido a una severa crisis de liquidez que impidió la compra de petróleo crudo para su procesamiento, situación agravada por los oleajes anómalos que dificultan la descarga de combustible en el terminal marítimo. Petroperú prevé reiniciar progresivamente las operaciones de la planta a partir del 5 de agosto, una vez que logre concretar la recepción del crudo necesario para reactivar la producción.
La falta de liquidez obligó a detener la producción
La paralización de la Nueva Refinería Talara responde principalmente a la falta de recursos para adquirir petróleo crudo, consecuencia de la delicada situación financiera que atraviesa Petroperú. La empresa estatal mantiene una deuda cercana a los US$ 8.000 millones, compromisos que incluyen obligaciones con bonistas internacionales, proveedores de crudo, entidades respaldadas por CESCE y el propio Estado peruano.
Esta situación limitó la capacidad de abastecimiento de materia prima para una instalación diseñada para procesar 95.000 barriles diarios, considerada la principal refinería del país.
Reinicio de operaciones está previsto para el 5 de agosto
Petroperú proyecta que la reactivación de la Nueva Refinería Talara se realizará de manera progresiva a partir del 5 de agosto, una vez que se concrete la descarga del petróleo crudo requerido para reiniciar el proceso de refinación.
La planta, que inició operaciones comerciales a finales de 2023 luego de su proceso de modernización, ha registrado durante 2026 diversas interrupciones tanto por factores técnicos como financieros.
Oleajes anómalos agravan la crisis operativa
A la falta de liquidez se suma un factor externo que ha complicado aún más la situación. Los oleajes anómalos registrados en el litoral norte obligaron al cierre temporal del puerto de Talara, impidiendo que las embarcaciones puedan atracar y descargar combustible de forma segura.
Esta condición marítima retrasó la llegada del crudo necesario para la reanudación de las operaciones y prolongó la paralización de la refinería.
La paralización generó un efecto en cadena
La inactividad de la planta también provocó la saturación de la capacidad de almacenamiento de petróleo nacional en Talara. Al no procesarse el crudo diariamente, los tanques disponibles alcanzaron su límite, reduciendo el espacio para recibir nuevos cargamentos provenientes de la selva y de los lotes petroleros del norte.
Como consecuencia, incluso si se resolvieran los problemas de pago, la infraestructura disponible no permitiría recibir inmediatamente los grandes volúmenes transportados por los buques internacionales, generándose un círculo vicioso que retrasa la normalización de las operaciones.
La combinación de restricciones financieras, limitaciones logísticas y condiciones marítimas adversas mantiene a la Nueva Refinería Talara en una situación operativa crítica, mientras el sector energético permanece atento al cumplimiento del cronograma de reinicio previsto para el 5 de agosto.

Hidrocarburos
Financiamiento de Petroperú sigue sin destrabarse y falta de liquidez limita actividades de la petrolera

La demora en la ejecución del financiamiento aprobado por el Estado mantiene a Petroperú en una situación crítica de liquidez. La empresa estatal aún no puede acceder a los recursos autorizados mediante el Decreto de Urgencia N.° 003-2026, situación que ya afecta sus operaciones, al impedirle descargar petróleo crudo de dos buques que permanecen frente al litoral norte del país por falta de pago a los proveedores.
Recursos aprobados aún permanecen congelados
El Gobierno aprobó el Decreto de Urgencia N.° 003-2026 con el objetivo de evitar la paralización de las operaciones de Petroperú y garantizar el abastecimiento de combustibles en el país. La norma autorizó una línea de financiamiento privado de hasta US$ 2.000 millones, incluyendo un primer tramo de emergencia de US$ 500 millones, destinado exclusivamente a la compra de petróleo crudo e insumos para la operación de la empresa.
Sin embargo, pese a la urgencia que motivó la emisión de la norma, los recursos continúan sin ser desembolsados, manteniendo a la petrolera estatal en una delicada situación financiera.
Falta de liquidez ya afecta la operación de la empresa
La ausencia de financiamiento comienza a reflejarse en las operaciones de Petroperú. La empresa enfrenta problemas de liquidez que le impiden cumplir con obligaciones inmediatas, entre ellas el pago para la descarga de petróleo crudo de dos buques que permanecen fondeados frente al litoral norte del país, comprometiendo el abastecimiento oportuno de materia prima para la Refinería de Talara y otras instalaciones.
Este escenario revive la crisis que motivó el respaldo estatal, cuando la empresa advirtió que la falta de recursos podía obligarla a paralizar sus principales operaciones por la imposibilidad de adquirir crudo.
Trabas administrativas impiden activar el financiamiento
El principal obstáculo radica en que aún no se concluye la estructura financiera prevista por el decreto. El mecanismo establece que los recursos no ingresarán directamente a Petroperú, sino que serán administrados mediante un fideicomiso o Vehículo de Propósito Especial, supervisado por ProInversión.
La conformación de esta estructura financiera registra retrasos, mientras continúan pendientes la firma de contratos con la banca privada y el cumplimiento de diversos requisitos técnicos y documentarios exigidos para liberar los fondos.
Exigencias de control ralentizan el proceso
Además de la constitución del fideicomiso, Petroperú debe presentar balances auditados, reportes técnicos y planes operativos que permitan garantizar que los recursos serán destinados exclusivamente a la compra de petróleo e insumos de producción.
Las diferencias respecto al nivel de control que ejercerá ProInversión sobre la ejecución del financiamiento, sumadas a la complejidad del proceso administrativo, han retrasado la disponibilidad de los recursos en un momento en que la empresa enfrenta una severa restricción de caja.
Riesgo operativo persiste
Mientras el financiamiento permanece inmovilizado, Petroperú continúa afrontando una fuerte presión financiera derivada de una deuda superior a US$ 7.000 millones y de la pérdida de acceso al financiamiento comercial tradicional.
La falta de liquidez no solo dificulta atender compromisos con proveedores, sino que también pone en riesgo la continuidad del abastecimiento de petróleo crudo para sus operaciones, evidenciando que el respaldo financiero aprobado por el Estado aún no logra traducirse en recursos efectivos para enfrentar la crisis operativa de la empresa.

-
Hidrocarburos6 días agoNuevo ministro del MINEM asume retos en minería, reactivación petrolera, seguridad energética, masificación y lucha contra la pobreza energética
-
Transporte5 días agoMayor circulación vehicular refleja el dinamismo de la economía peruana
-
Combustible5 días agoPrecio del GNV, GLP, Diésel y gasolina en Perú para hoy, jueves 30 de julio de 2026
-
Combustible5 días agoOleaje anómalo y cierre temporal de puertos afectan las operaciones de la Refinería Talara
-
Combustible5 días agoFenpetrol pide al nuevo gobierno revisar la gestión de Proinversión en Petroperú y evaluar sus responsabilidades por la reestructuración
-
Notas de Prensa5 días ago¿Quién dijo que una laptop gamer tiene que parecer una laptop gamer?
-
Combustible5 días agoPetroperú afirma que tiene inventarios suficientes para atender demanda de combustibles
-
Actualidad6 días agoIngeniero Guillermo Shinno es designado como ministro de Energía y Minas



