Gas Natural
Gas natural generará ahorro de más de S/ 540,000 anuales en hospitales de la región Ica

Con una inversión de más de un millón de soles del programa Bonogás, adscrito al Fondo de Inclusión Social Energética (FISE), se inauguró el servicio de gas natural en tres hospitales de la región Ica.
Los hospitales con conexión a gas natural son el Hospital Regional de Ica, el Hospital de Santa María del Socorro y el Hospital San Juan de Dios, en la provincia de Pisco.
Esta iniciativa permitirá a los establecimientos de salud ahorrar en conjunto más de 540,000 soles anualmente, recursos que podrán ser reinvertidos directamente en la mejora de los servicios hospitalarios en beneficio de la población de la región Ica.
“Este es un importante avance en el proceso de masificación del gas natural para sustituir combustibles más contaminantes como el diésel y más costosos como el GLP por el gas natural”, dijo la viceministra de Hidrocarburos, Iris Cárdenas Pino, tras encender la llama de gas natural en el área de cocina del Hospital Regional de Ica.
Detalló que el programa Bonogás financió la instalación interna de gas natural en el área de cocina, lavandería y calderas del Hospital Regional de Ica, con la puesta del servicio el citado nosocomio va a ahorrar más de 252,000 soles al año.

“Esta fuente de energía (gas natural) está permitiéndome mejorar el uso de la energía que sea más eficiente, continua y sostenible en lo que es cocción, calentamiento de agua, lo que es lavado, secado de ropa con la generación de vapor de las calderas y de sustituir el diésel en las calderas. Hemos invertido con el Fondo de Inclusión Social Energético más de 500 mil soles para realizar esta conexión”, agregó.
Luego la comitiva de autoridades celebró la puesta en servicio del sistema de gas natural en el Hospital Santa María del Socorro en la ciudad de Ica lo que va a permitir que ahorren anualmente más de 160,000 soles.
“Queremos mejorar el servicio en el sector salud es por ello que estamos haciendo la conversión de combustibles líquidos por el gas natural lo que significa un ahorro del 75 % al 50 %”, manifestó.

El tercer nosocomio de la región Ica que tiene el servicio de gas natural es el hospital San Juan de Dios de Pisco lo que genera que anualmente ahorre más de 128,000 soles.
“Gracias al uso de este energético, los establecimientos de salud de la región Ica podrán tener mejoras en áreas como nutrición, lavandería, esterilización, calderas y centros de acopio. Asimismo, lograrán la reducción conjunta de casi 500 toneladas de emisiones de CO2 al año, en comparación con el uso de GLP que antes usaban”, dijo el gerente de Contugas, Juan Jayo Mata.
Gas Natural
Petroperú y FISE implementan servicio de gas natural en hospital de Tacna
Sistema permitirá un ahorro significativo en los costos de consumo energético del nosocomio

En el marco de la política nacional de desarrollo sostenible de hidrocarburos impulsada por el Estado, se ha implementado en el Hospital Regional Hipólito Unanue de Tacna (HHUT) el servicio de gas natural, convirtiéndose en la primera institución hospitalaria en la región sur en incorporar este recurso a su matriz operativa, lo que le permitirá la eficiencia del gasto y la sostenibilidad ambiental.
Este proyecto de infraestructura energética fue ejecutado en virtud del contrato suscrito entre el HHUT y Petroperú, con financiamiento del Fondo de Inclusión Social Energético (FISE), a través de sus programas de promoción de nuevos suministros y BonoGas. Dicho presupuesto permitió cubrir integralmente las obras civiles, el tendido de redes externas e internas, así como las adecuaciones tecnológicas necesarias para su operación dentro del hospital.
Con la implementación de este sistema de gas natural se logrará una reducción significativa en los costos de consumo energético del nosocomio. Esta optimización representa un ahorro económico aproximado del 70% en la facturación global del servicio, liberando recursos financieros que podrán ser destinados a fortalecer la atención médica, mejorar las condiciones de prestación del servicio de salud y optimizar la infraestructura hospitalaria.
La puesta en marcha de este servicio se encuentra alineada con el plan de masificación del gas natural en instituciones públicas, promovido por el Ministerio de Energía y Minas y que está orientado a ampliar el acceso a una fuente energética más eficiente, competitiva y sustentable.
Con la culminación de este proyecto, Tacna se incorpora de manera efectiva a la red de instituciones públicas que avanzan hacia una gestión en energías más modernas y viables. Asimismo, se consolida la expansión de la infraestructura de gas natural como una herramienta de equidad social, optimización del gasto público, descentralización energética y mejora de la calidad de vida.

Gas Natural
¿Qué pasaría si se repite el incidente del desabastecimiento de gas natural por un mes?

La reciente fuga en uno de los ductos de Transportadora de Gas del Perú (TGP) paralizó industrias y tensionó el abastecimiento de gas natural en el país. El incidente, que afectó la línea que transporta el recurso desde la planta Malvinas (Cusco) hacia Lurín y Cañete, puso sobre el tapete una pregunta inevitable: ¿qué pasaría si Camisea dejara de operar no por días, sino por meses?
La respuesta no solo involucra al gas, sino también a la electricidad, el transporte, la industria y los precios. El impacto económico sería de gran envergadura, considerando que Camisea abastece el 96% del mercado nacional de gas natural, el 70% del GLP y cerca del 40% de la generación eléctrica del país, según datos de Pluspetrol, operador del consorcio.
El exministro de Energía y Minas, Carlos Herrera Descalzi, afirmó que, paradójicamente, Camisea transformó al Perú, pero también lo volvió dependiente de un solo sistema de transporte energético.
«Un problema con el único ducto dejaría al país en una situación muy difícil”, advirtió en una entrevista para la plataforma Hablemos de Energía. El exfuncionario explicó que, durante años, el país construyó competitividad y energía barata sobre una fuente que nunca fue reemplazada ni diversificada suficientemente.
Antes de Camisea, la matriz energética peruana dependía principalmente de las hidroeléctricas y el petróleo. El descubrimiento y posterior explotación del yacimiento cambió el panorama, convirtiendo al proyecto, desde su puesta en operación en 2004, en el principal motor energético del país.
La operación
La explotación de los yacimientos de gas natural está a cargo del Consorcio Camisea, cuyo operador es Pluspetrol. El hidrocarburo llega desde los lotes 88 y 56, ubicados en Cusco, hasta la planta Malvinas, donde se separa el gas seco de los líquidos de gas natural (LGN).
Luego, ambos productos son transportados por ductos paralelos que atraviesan la selva y los Andes hasta la costa, para abastecer a hogares, industrias, centrales eléctricas y plantas de fraccionamiento de GLP. El transporte por ductos está a cargo de TGP.
Según Pluspetrol, a la fecha, Camisea ha permitido generar ahorros por S/474,000 millones en sectores como transporte, generación eléctrica, industrias, comercios y el sector residencial. Adicionalmente, la operación ha acumulado inversiones por S/17,000 millones, además de generar S/67,000 millones en regalías y S/33,000 millones transferidos al Cusco por concepto de canon gasífero.
Sin embargo, el éxito del proyecto creó una dependencia estructural que ya no se limita al ducto, sino que alcanza a las propias reservas. “Da la impresión de que como país nos quedamos en 2004, cuando se abrió la llave, y asumimos que el gas nos resolvería la vida para siempre”, señaló Germán Álvarez, vicepresidente de Operaciones y Servicios Integrados de Pluspetrol.
De acuerdo con la empresa, el lote 88 —destinado íntegramente al mercado local— tiene alrededor de 16 años de vida remanente de producción bajo las condiciones actuales. Esta cifra no significa que el recurso desaparezca automáticamente en 2040, pero sí obliga a planificar el escenario posterior. “Estamos llegando al punto de inflexión. Hay que ocuparse, no solo preocuparse”, advirtió Álvarez.
Herrera Descalzi coincide en que el problema central no es solo cuánto gas queda, sino que el país no construyó una política energética de largo plazo. A su juicio, el Perú dejó de planificar hace más de una década y convirtió el gas en un botín político antes que en un activo estratégico.
La masificación refleja parte de esa deuda. Aunque el gas llegó a Lima y a algunas regiones, muchas ciudades siguen esperando redes domiciliarias. Incluso Cusco, la región productora, no cuenta con un ducto de distribución convencional; las soluciones actuales operan mediante “gasoductos virtuales”, es decir, camiones que transportan gas natural licuado (GNL).
Bajo el marco normativo actual, la masificación del gas depende principalmente del Estado y de las empresas concesionarias de distribución. Pluspetrol afirmó haber financiado parte del corredor sur de GNL y programas de promoción vehicular, pero reconoció que falta infraestructura y una estrategia nacional clara.
Sin embargo, lejos de abordarse el problema desde la seguridad energética, la institucionalidad o la ausencia de políticas públicas, cada cinco años el debate se reduce. Los candidatos a la presidencia, sobre todo de izquierda, suelen limitar la resolución de esta crisis estructural a una propuesta de nacionalización de la operación —como lo ha señalado el candidato a la presidencia Roberto Sánchez— sin ni siquiera brindar un diagnóstico del problema.

Gas Natural
Hay tres proyectos para la masificación del gas natural en Cusco

Hay tres proyectos para la masificación del gas natural en la región Cusco, todos a nivel de estudio, pero uno con más probabilidades de empezar este año, según adelantó el viceministro de Hidrocarburos, Marco Agama, en PERÚ ENERGÍA Cusco, evento organizado por Prensa Grupo.
El primero de ellos es el proyecto Siete Regiones, que en el corto plazo busca llevar la energía al centro y sur del país. Cálidda ha solicitado extender su contrato por 10 años, con la finalidad de construir 3,700 km de redes y conectar a 300 mil usuarios. La inversión es de US$ 550 millones.
“En los 10 días siguientes esperamos presentar el informe final del proyecto a cuatro instituciones. Con el visto bueno de ProInversión, MEF, Osinergmin y Contraloría, se deberá cristalizar la firma de la adenda, que podría materializarse en los próximos dos a tres meses”
Gasoducto regional
Marco Agama afirmó que también se evalúan dos proyectos de masificación para su desarrollo a mediano plazo. Se trata del Gasoducto Regional de Cusco, que consiste en la construcción de una tubería de 314 km, desde el KP-49 del sistema de transporte de TGP hasta Quillabamba.
ProInversión viene evaluando la iniciativa bajo la modalidad de Asociación Público-Privada (APP) cofinanciada y compartirá los resultados en el segundo semestre de este año.
“El Gasoducto Regional de Cusco requiere un ancla grande de consumo. Se había pensado en una central de generación eléctrica a gas en Quillabamba, con una potencia de 150 MW, pero todavía no hay interesados. Se está promocionando ello”, dijo.
SIT Gas
A ello se suma el SIT Gas, un proyecto de US$ 4,320 millones que busca retomar el gasoducto sur peruano construido en su momento, pero con un nuevo diseño y actualizado en base a las necesidades de Cusco.
Marco Agama sostuvo que en abril de 2025 se firmó un convenio entre el Minem y ProInversión para evaluar la continuidad del convenio de asistencia técnica para el citado proyecto.
“El SIT Gas tiene una doble finalidad: primero, brindará mayor redundancia al actual sistema de transporte de gas natural; y, segundo, será el vehículo de salida del gas natural proveniente del yacimiento Candamo”, comentó.
Proyectos en ejecución
El viceministro de Hidrocarburos expuso que, hoy en día, la masificación del gas natural en Cusco ya se encuentra en marcha con proyectos puntuales de mediana escala.
En ese sentido, destacó la licitación de dos proyectos de dotación de gas para Cusco y Quillabamba, mediante la construcción de plantas de regasificación, el tendido de 25,000 km de redes y la conexión de 1000 usuarios.
“La inversión es de US$ 7 millones por cada proyecto piloto”, precisó.
Camisea y Candamo
Respecto al potencial gasífero en el sur peruano, sustentó que la zona de Candamo, en Madre de Dios, posee 2.5 veces las reservas de Camisea, por lo que es necesario su puesta en marcha para asegurar el desarrollo energético.
Camisea cuenta en este momento con recursos que solo garantizan el suministro de gas por los siguientes 13 años, pero sumado a los de Candamo, estos podrían crecer a casi 24 TCF, con los cuales se abastecería al mercado interno por 50 años.
“Tenemos que destrabar Candamo, porque nos da 2.5 veces Camisea, para tratar de asegurar con una dotación de gas natural para el desarrollo del país a futuro”, expuso Marco Agama

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