Combustible
Subsidio a combustibles: S/105 millones y el desafío de demostrar su impacto

El Gobierno destinará hasta S/105 millones para subsidiar durante tres meses parte del costo del combustible utilizado por transportistas formales. La medida pretende contener el impacto del incremento de los precios del diésel sobre el transporte de pasajeros y de carga, pero su principal desafío será demostrar cuánto de este beneficio termina llegando realmente a los usuarios.
Más allá de determinar cuánto dinero desembolsa el Estado y cuántos operadores acceden al programa, será necesario evaluar si la ayuda contribuye a evitar mayores incrementos en los pasajes y fletes, garantiza la continuidad de determinadas rutas y reduce el impacto del combustible sobre los costos de transporte.
Dos mecanismos para distribuir el subsidio
El Decreto de Urgencia 007-2026 establece dos modalidades de apoyo.
El esquema META-Nacional contempla una compensación de S/4 por cada galón de diésel B5 o B20 adquirido por transportistas formales de pasajeros en los ámbitos nacional, regional y provincial, además de operadores de transporte de mercancías.
Por su parte, el mecanismo META-Lima y Callao determina el beneficio de acuerdo con los kilómetros recorridos. El monto asciende a S/0,50 por kilómetro para ómnibus, S/0,40 para minibuses y S/0,30 para microbuses.
De los S/105 millones autorizados, S/60 millones corresponden al programa nacional y S/45 millones al destinado a Lima y Callao.
Para recibir el beneficio, los operadores deben cumplir diversas condiciones, entre ellas contar con autorización vigente, vehículos habilitados y un RUC activo y habido, además de acreditar sus adquisiciones mediante comprobantes electrónicos.
El reto: demostrar cuánto llega al usuario
La administración pública podrá verificar cuánto combustible adquiere cada transportista y cuánto subsidio recibe. Sin embargo, comprobar el efecto final sobre pasajeros y empresas que contratan servicios de carga resulta más complejo.
La norma busca evitar que el incremento del combustible se traslade directamente a los pasajes y fletes, pero no establece que los beneficiarios deban mantener, reducir o congelar sus tarifas como condición para recibir la compensación.
Por ello, el subsidio podría traducirse en diferentes resultados: desde evitar un incremento de tarifas hasta permitir la continuidad de determinadas rutas o reducir parcialmente la presión sobre los costos de transporte de mercancías.
La informalidad limita el alcance
Otro factor que complica la evaluación es el alto nivel de informalidad existente en determinados segmentos del transporte.
De acuerdo con estadísticas de Macroconsult, menos del 20% de las flotas de pasajeros tendría registro, mientras que en el transporte de carga pesada la proporción de flotas registradas supera el 80%. Estas cifras no representan una tasa oficial de informalidad y tampoco permiten establecer diferencias precisas entre regiones, pero evidencian la disparidad entre ambos mercados.
Los operativos realizados por la Sutran también reflejan la dimensión del problema. Durante el primer semestre de 2026, el organismo efectuó 3.781 operativos contra el transporte informal y levantó 1.831 actas a vehículos que trasladaban pasajeros sin contar con autorización.
La situación plantea una interrogante sobre el alcance de una política dirigida exclusivamente a operadores formales, especialmente en regiones donde una parte importante del transporte funciona fuera de los registros oficiales.
Amazonía enfrenta un problema adicional
Esta dificultad se hizo evidente en la Amazonía. El Gobierno anunció que el apoyo también podría beneficiar a mototaxistas y operadores de transporte fluvial, pero posteriormente reconoció que no existe un padrón nacional de mototaxistas y que un número importante de estos trabajadores no se encuentra formalizado.
Luego de las protestas y negociaciones desarrolladas en Loreto, el Ejecutivo se comprometió a emitir hasta el 18 de septiembre un nuevo decreto de urgencia para acelerar el empadronamiento e incorporar a los mototaxistas y al transporte multimodal.
El caso evidencia que la entrega de subsidios requiere avanzar paralelamente en la actualización de los registros y en mecanismos que faciliten la formalización, sin debilitar los controles necesarios para garantizar el uso adecuado de los recursos públicos.
Tres programas y cerca de S/183 millones autorizados
El subsidio actual tampoco constituye la primera intervención estatal de este tipo durante 2026.
En mayo, el Gobierno anterior autorizó hasta S/33,8 millones para otorgar una compensación de S/4 por galón de diésel a transportistas formales. En junio se aprobó otro mecanismo dirigido a operadores de Lima y Callao, con un presupuesto de hasta S/44,18 millones.
Ahora, la administración de Keiko Fujimori ha autorizado hasta S/105 millones adicionales.
En conjunto, los tres programas representan aproximadamente S/183 millones autorizados durante este año para compensar el impacto del precio de los combustibles en el transporte.
Estos antecedentes no permiten afirmar que el subsidio se haya convertido en una política permanente. Sin embargo, evidencian que el Estado ha recurrido en varias oportunidades a este mecanismo en un periodo relativamente corto.
En agosto, Adrián Armas, gerente central de Estudios Económicos del Banco Central de Reserva, sostuvo que el gasto asumido por el reciente incremento de los combustibles ha sido considerablemente menor al registrado en episodios anteriores.
A su vez, Álvaro Ríos, especialista en hidrocarburos y exsecretario ejecutivo de la Organización Latinoamericana de Energía, consideró razonable la ayuda implementada, aunque advirtió que una eventual prolongación de los elevados precios internacionales podría generar nuevas presiones para ampliar este tipo de apoyos.
La evaluación será clave
El verdadero balance del programa deberá considerar varios indicadores: el monto efectivamente entregado a los transportistas, su impacto en los pasajes y fletes, la continuidad de los servicios, su alcance en las regiones y, especialmente, qué ocurrirá cuando concluya el periodo de tres meses.
El Estado podrá determinar con relativa facilidad cuánto dinero destinó al programa. El desafío será establecer cuánto cambió realmente la situación de pasajeros, transportistas, comerciantes y consumidores.
Si al término del subsidio únicamente se conoce el monto distribuido y el número de beneficiarios, se podrá calcular cuánto costó la medida al erario público, pero no necesariamente cuál fue su verdadero beneficio económico y social.

Combustible
Petroperú alcanza una utilidad neta de US$ 144,9 millones entre enero y setiembre de 2026

La petrolera revirtió las pérdidas registradas en 2025, impulsada por mejores márgenes comerciales y menores gastos operativos, aunque continúa enfrentando dificultades de liquidez y restricciones en su producción.
Petroperú obtuvo una utilidad neta de US$ 144,9 millones durante los primeros nueve meses de 2026, un resultado que contrasta con las pérdidas de US$ 355 millones registradas en el mismo periodo del año anterior.
De acuerdo con el informe de análisis y discusión de la gerencia correspondiente al tercer trimestre, este desempeño estuvo relacionado principalmente con el incremento de los precios internacionales del petróleo y sus derivados, la mejora de los márgenes de comercialización y la reducción de los gastos operativos.
Mejores márgenes comerciales impulsaron los resultados
Uno de los principales factores que contribuyó a la recuperación financiera de Petroperú fue el aumento de las cotizaciones internacionales del petróleo y sus productos derivados. Esta situación, sumada a una mayor diferencia entre los precios del crudo y los combustibles, favoreció la comercialización de inventarios de productos terminados entre marzo y setiembre.
Asimismo, la aplicación de una estrategia de precios permitió mejorar los márgenes comerciales de la empresa.
Otro elemento favorable fue la disminución de los gastos de operación, ventas y administración. Esta reducción respondió, principalmente, a menores desembolsos vinculados con los lotes petroleros, luego de concluir los contratos temporales de licencia de los Lotes I y VI.
También se registraron menores costos en transporte de combustibles, mantenimiento, reparaciones, consumo de productos derivados del petróleo y otros gastos de gestión, estos últimos debido a una menor contabilización de regalías.
Por su parte, los lotes petroleros incrementaron su aporte al resultado neto, gracias a mayores ingresos favorecidos por las mejores cotizaciones internacionales del crudo.
Crédito puente de US$ 475 millones alivió necesidades de liquidez
En cuanto a su situación financiera, la gerencia resaltó el impacto del crédito puente por US$ 475 millones, acordado entre el vehículo de propósito especial (SPV) y las entidades bancarias.
Esta operación permitió que Petroperú recibiera de manera programada US$ 217 millones durante setiembre. El financiamiento contribuyó a cubrir necesidades inmediatas de liquidez y a dar prioridad a la adquisición de petróleo crudo, con el objetivo de recuperar gradualmente el capital de trabajo de la compañía.
Menor producción y ventas afectaron el desempeño
Pese al resultado positivo, la petrolera enfrentó dificultades que limitaron su actividad. Entre ellas figura la reducción de la producción de diésel de bajo azufre, gasolinas y combustible Turbo A1.
Los problemas de liquidez dificultaron el abastecimiento regular de crudo, mientras que algunas unidades de procesamiento tuvieron que detener temporalmente sus operaciones debido a trabajos de mantenimiento programados.
La menor disponibilidad de combustibles también repercutió en las ventas, especialmente de diésel, gasoholes y gasolinas.
A ello se sumó el mantenimiento de gastos fijos asociados al Oleoducto Norperuano, pese a que la empresa no generó ingresos equivalentes por el servicio de transporte de petróleo.
Impuestos, intereses y sanciones elevaron los gastos
En el ámbito tributario, Petroperú reportó un efecto desfavorable de US$ 12 millones por impuesto a la renta diferido, frente a los US$ 47 millones registrados en el mismo periodo de 2025.
Este resultado estuvo relacionado principalmente con la variación del tipo de cambio, que pasó de S/ 3,386 por dólar en diciembre de 2025 a S/ 3,437 en setiembre de 2026, afectando determinadas partidas no monetarias.
Además, la compañía reconoció una provisión de US$ 37 millones por impuesto a la renta corriente, como consecuencia de una utilidad tributaria neta de S/ 426 millones, luego de aplicar la compensación de pérdidas acumuladas.
Otro factor desfavorable fue el incremento de US$ 26 millones en los gastos financieros netos. Este aumento se explicó principalmente por los intereses vinculados a cinco procesos con la Sunat relacionados con el impuesto al rodaje correspondientes al periodo 2019-2023.
Finalmente, Petroperú contabilizó US$ 53 millones en provisiones dentro de otros gastos, asociados a multas impuestas en procedimientos administrativos sancionadores del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) y del Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin).
De esta manera, la empresa logró revertir las pérdidas del año anterior y cerrar setiembre de 2026 con resultados positivos, aunque persisten desafíos relacionados con el abastecimiento de crudo, la recuperación de su capacidad productiva y el fortalecimiento de su liquidez.

Combustible
Repsol ya opera moderna estación en la playa Marbella distrito de Magdalena del Mar

Concebida para atender a un alto flujo de clientes por su ubicación estratégica, Repsol inauguró su nueva estación de servicios en la Costa Verde, en la playa Marbella del distrito de Magdalena.
La estación de Repsol es la única en todo el circuito de playas. Además, la compañía inauguró otras 3 estaciones ubicadas en Ate, San Juan de Miraflores y Surquillo, reforzando así su presencia y cobertura en distintos puntos de la ciudad.


Combustible
Julio Velarde: alza de combustibles complica la reducción de la inflación en Perú

El presidente del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), Julio Velarde, advirtió que el incremento de los precios de los combustibles representa un obstáculo para continuar reduciendo la inflación. Asimismo, señaló que los derivados del petróleo vienen registrando mayores aumentos que el crudo y que el diésel alcanzó un precio equivalente al que tendría con un barril de petróleo de US$200.
Durante su participación en la 60.ª Asamblea Anual de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban), el funcionario también se refirió a los posibles efectos del fenómeno El Niño sobre la economía internacional, los cuales consideró que serían temporales.
“Los derivados del petróleo han subido bastante más, el precio del diésel está en un nivel como si el petróleo estuviera a 200 dólares (el barril). Pese a todo ello vemos que por estos días sí está descendiendo el precio. Veremos qué pasa más adelante”, sostuvo Velarde.
La preocupación por el comportamiento de los combustibles se presenta en un contexto de persistentes presiones inflacionarias. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), la inflación nacional acumulada en los últimos doce meses hasta octubre llegó a 4,83%, mientras que en Lima Metropolitana alcanzó el 5,25%.
Combustibles registran un incremento anual de 44,92%
Las estadísticas del INEI evidencian el fuerte encarecimiento de los combustibles en el mercado peruano. Entre noviembre de 2025 y octubre de 2026, los precios nacionales de los combustibles y lubricantes para vehículos de transporte personal aumentaron 44,92%. Únicamente en octubre, la variación fue de 3,83%.
En Lima Metropolitana, este grupo de productos acumuló un incremento de 43,67% en los últimos doce meses.
Entre los combustibles que registraron mayores aumentos durante octubre destacan el GLP vehicular, cuyo precio subió 5,8%; el gasohol, con un avance de 3,8%; y el diésel, que experimentó un incremento de 1,7%.
El impacto también se trasladó al sector transporte. A nivel nacional, los servicios de transporte registraron un aumento mensual de 0,89% y una variación acumulada de 14,52% en doce meses. En Lima Metropolitana, el incremento anual llegó a 15,75%.
El comportamiento de estos precios genera preocupación debido a que los combustibles representan una parte importante de los costos operativos de las empresas dedicadas al transporte de pasajeros y mercancías. Por ello, nuevas alzas podrían mantener las presiones sobre los precios de bienes y servicios durante los próximos meses.
El Niño Costero mantendría intensidad extraordinaria hasta febrero de 2027
Respecto al fenómeno El Niño, Julio Velarde consideró que sus repercusiones en los mercados internacionales y en la economía mundial no serían prolongadas, aunque reconoció que sus efectos alcanzarían a distintos países.
«El riesgo de esto [Fenómeno El Niño] no creo que sea tan duradero. Es una cosa temporal sí, pero va a afectarnos a todos», manifestó.
No obstante, las proyecciones climáticas para el Perú advierten sobre un escenario de riesgo durante los próximos meses. La Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) informó que El Niño Costero mantendría una magnitud extraordinaria hasta febrero de 2027, para luego iniciar un proceso de debilitamiento gradual hasta junio.
Entre noviembre de 2026 y enero de 2027 se prevén lluvias por encima de los niveles habituales en la costa norte, costa central y algunas zonas de la sierra occidental.
Asimismo, los ríos Tumbes, Chira, Piura, La Leche y Jequetepeque podrían presentar caudales superiores a sus valores normales. Desde diciembre, esta situación también podría extenderse a las cuencas de los ríos Chillón, Rímac y Lurín.
Estas condiciones representan riesgos para la agricultura y la infraestructura expuesta a inundaciones. A ello se suma la preocupación por la disponibilidad de agua, debido a que los reservorios de Tinajones, en Lambayeque, y Paucarani, en Tacna, continuarían registrando niveles bajos.
El ENFEN también advirtió que un posible déficit de precipitaciones en la sierra sur y el sur-centro oriental podría afectar las reservas hídricas necesarias para el desarrollo de la campaña agrícola de 2027.
Calentamiento del mar también afecta la actividad pesquera
Otro sector expuesto a las consecuencias de El Niño Costero es la pesca. Las proyecciones del ENFEN indican que la anchoveta permanecería en aguas más profundas y próximas a la costa, lo que reduciría su disponibilidad como alimento para otras especies marinas.
Las condiciones oceanográficas desfavorables ya tuvieron consecuencias sobre la actividad extractiva. El Ministerio de la Producción (Produce) dispuso el cierre de la primera temporada de pesca de anchoveta de la zona norte-centro a partir del 21 de agosto de 2026, siguiendo las recomendaciones del Instituto del Mar del Perú (IMARPE).
La evaluación científica determinó que el 65% de los ejemplares disponibles correspondía a individuos juveniles y que el recurso presentaba bajos niveles de contenido graso.
La medida tuvo como finalidad proteger la sostenibilidad de la anchoveta y garantizar la renovación de este recurso hidrobiológico frente a las condiciones adversas del calentamiento del mar.

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