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En dos años se podría normalizar migración de clientes regulados a libres en mercado eléctrico

El sector eléctrico atestigua un caso que para algunos resulta normal y hasta saludable, mientras que para otros representa una distorsión que afecta a parte del mercado. Se trata de la migración de clientes regulados a clientes libres debido al menor precio en la compra de energía eléctrica que pueden conseguir en ese sistema; es decir, como clientes libres.

El presidente del Capítulo de Ingeniería Mecánica y Mecánica Eléctrica, Ing. José Carlos Armas, indicó al respecto que como política de país no es una medida o tendencia que se deba fomentar.

Como se recuerda, el umbral que define si un consumidor es libre fue inicialmente establecido a partir de un mega de consumo. Bajo este régimen, en 1996 existían solo 206 clientes libres. Luego -recuerda Armas- se bajó a 250 kW en el 2009, por lo que actualmente los consumidores con un consumo mayor a 250 kW pueden elegir entrar al mercado libre. Hoy, existen más de 2 mil clientes en el régimen libre.

“Entonces, hay muchos que prefieren ese sistema porque ahora, debido a la sobreoferta de electricidad, tienen la posibilidad de conseguir mejores precios”, mencionó Armas.

El Ing. Armas señala que esta situación se ha de normalizar en uno o dos años cuando la sobreoferta se reduzca y el precio suba.

“Si hablamos como un sistema integrado, esto va ser una situación temporal, hasta que poco a poco vaya disminuyendo la sobreoferta cuando los consumos empiecen a aumentar. Cuando ello ocurra, el precio que utilizan como precio libre, ya no se va a dar, entonces van a tener que, o volver a ser regulados, o arriesgarse a pagar más por la electricidad esos que han migrado al sistema de precio libre”, sostuvo.

No obstante, para el Ing. Armas estaría bien si por ahora este umbral que define al cliente libre se aumenta un poco. Y es que, indica, este sistema está descapitalizando a las empresas distribuidoras donde hay muchas que son estatales.

“Yo creo que temporalmente debería intervenir con el riesgo de las empresas distribuidoras, porque al final el que existan estas empresas distribuidoras es una necesidad para el cliente regulado. El cliente regulado necesita empresas distribuidoras sólidas que te garanticen un suministro confiable y un crecimiento de este mercado regulado”, precisó.

El especialista enfatiza que debería hacerse sin grandes sobresaltos porque esto debe estar inmerso dentro de un proyecto de desarrollo de la energía a mediano y largo plazo. “O sea, volverlo al mega al cliente regulado de repente no sería lo más adecuado, pero sí subir un poco más el umbral, dentro de una política a largo plazo”, acotó. “La idea es buscar un punto medio”, enfatizó.

Para el presidente del CIME-CIP lo más importante es enmarcar cualquier medida necesaria en un plan de mediano y largo plazo. Algo de lo cual adolece el país.

“Necesitamos una política energética a largo plazo, que nos lleve por lo menos 10, 15 años para adelante como la tienen otros países. Pero tenemos una política energética cortoplacista”, dijo.

En ese sentido, Armas espera que el Comité Multisectorial formado para evaluar y buscar mejoras en el mercado eléctrico, siga abriendo el abanico de posibilidades y no se vea limitado por leyes ya establecidas “que actúan como camisa de fuerza”.

“Si es necesario una ley que modifique otra ley, no hay que tener miedo de hacerla. Pero algo bien pensado, bien evaluado”, recalcó. “Hay que replantear nuestra sistema eléctrico. Donde ya no solo implica la generación, sino además los recursos para generar esa electricidad”, agregó.

Armas resaltó que sería recomendable que instituciones neutras como el Colegio de Ingenieros sean llamados para que expongan sus ideas.

Evento auspiciado por El Gas Noticias